Universidades públicas: espacios clave para enfrentar crisis ambiental 

César Augusto Sánchez Fonseca, estudiante del Doctorado en Investigaciones Económicas y Sociales (DIES) del IIESES
  • Estudiante del Doctorado en Investigaciones Económicas y Sociales de la UV desarrolla un método colaborativo para activar el potencial universitario ante los retos ecológicos 
  • La sustentabilidad debe partir de una comprensión profunda de los límites ecológicos y del papel social de la universidad, expresó 

David Sandoval Rodríguez 

Fotos: César Pisil Ramos y archivo Universo 

Xalapa, Ver.- La Universidad Veracruzana (UV), como muchas instituciones públicas del país, posee un enorme potencial para generar soluciones científicas y sociales ante los desafíos de la crisis ambiental, afirmó César Augusto Sánchez Fonseca, estudiante del Doctorado en Investigaciones Económicas y Sociales (DIES) del Instituto de Investigaciones y Estudios Superiores Económicos y Sociales (IIESES). 

Su proyecto doctoral, titulado “El potencial de las universidades públicas estatales para responder a la crisis ambiental desde una definición fuerte de sustentabilidad. Un estudio exploratorio en la Universidad Veracruzana”, busca repensar el papel de la academia frente a la emergencia ecológica actual y proponer un método de articulación interdisciplinaria que active las capacidades existentes dentro de las universidades. 

“Aunque se habla mucho de sustentabilidad, los problemas ambientales siguen agravándose y esto nos obliga a preguntarnos si el enfoque desde el que actuamos es realmente suficiente”, explicó el doctorando, quien plantea superar las visiones fragmentadas del desarrollo sostenible e impulsar una comprensión más profunda de los límites ecológicos. 

Desde un enfoque exploratorio centrado en la máxima casa de estudios de la entidad, su investigación examina cómo la institución —y por extensión, las universidades públicas del país— puede convertirse en un espacio activo de imaginación científica, donde el conocimiento y la creatividad converjan para construir respuestas innovadoras ante la crisis ambiental.

La UV ya implementa acciones de cuidado ambiental como los huertos comunitarios, apuntó el doctorando (foto: Archivo Universo)

“La UV concentra conocimiento científico, diversidad de disciplinas, autonomía y compromiso social; todo eso constituye un potencial que debemos activar mediante procesos colaborativos”, destacó Sánchez Fonseca. 

Como parte del proyecto, el investigador propone la creación de “grupos de imaginación”, integrados por especialistas en sustentabilidad provenientes de áreas tan diversas como la arquitectura, ingeniería, economía, artes y ciencias sociales. 

Estos grupos buscarán imaginar futuros posibles y diseñar soluciones conjuntas a problemas como el cambio climático, la contaminación o la gestión de recursos naturales. 

El autor define su propuesta como un método que combina ciencia, diálogo de saberes y pensamiento complejo, con el objetivo de que las universidades públicas transiten de la reflexión a la acción, fortaleciendo su papel como motores de transformación social. 

“La apuesta es que la universidad pública se convierta en un espacio de imaginación científica y de compromiso con la vida en todas sus manifestaciones”, afirmó. 

Para Sánchez Fonseca, la crisis ambiental es también una oportunidad para repensar la manera en que las instituciones educativas articulan sus esfuerzos, por ello la importancia de analizar las potencialidades al interior de la UV. 

La actividad comunitaria, como la que proveen los huertos, fomenta el diálogo de saberes e intercambio de experiencias (foto: Archivo Universo)

“Tenemos grandes científicos, investigadores, estudiantes y programas reconocidos a nivel nacional. Lo que hace falta es vincular, dialogar y activar ese potencial”, sostuvo. 

El estudiante, egresado de la Licenciatura en Instrumentación Electrónica y de la Maestría en Economía y Sociedad de China y América Latina, ambas en la UV, desarrolla su investigación bajo la dirección de Arturo Guillaumín Tostado, con José Luis Pérez Chacón como codirector, ambos del IIESES, y la docente del Centro de Investigaciones Tropicales (Citro), María Reyna Hernández Colorado como asesora. 

“Este proyecto es fruto del diálogo y del trabajo colectivo con mis directores, porque me han ayudado a construir una mirada más crítica y profunda, que busca aportar una metodología capaz de activar las capacidades de la universidad para generar conocimiento con impacto social”, compartió. 

Sánchez Fonseca concluyó que, más allá de los problemas ambientales específicos, el verdadero reto es metodológico, ya que busca encontrar formas colaborativas, interdisciplinarias y creativas de abordar los grandes desafíos de la época. 

“La crisis ambiental es el pretexto”, dijo, “pero el objetivo es construir un método que permita imaginar y materializar futuros distintos desde el conocimiento universitario”.

El director del proyecto de investigación de doctorado es Arturo Guillaumín, académico del IIESES

 

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