Vaya papelón que hizo el senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara en el Consejo Político Nacional de MORENA, en la ciudad de México, cuando un grupo de militantes empezó a gritar “¡Fuera Yunes, Fuera Yunes!”, en franca referencia al ¿ex panista? Miguel Ángel Yunes Márquez, quien, cobijado por Adán Augusto López Hernández, buscó ingresar en el partido guinda. Mientras los morenistas gritaban a voz en cuello “¡Fuera Yunes, Fuera Yunes!”, Manuel Huerta intentó callarlos, molesto, encolerizado, con el rostro rojizo. Desde lejos, nos cuenta un morenista ahí presente, la gobernadora Rocío Nahle García sonrió, en franca complacencia contra quienes mostraron su enojo en contra de la incursión de los Yunes en el movimiento fundado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador. Algunos maliciosos llegaron a comentar, en el cotilleo político, que quizá una de las cosas que unen a Manuel Huerta con el líder del “Clan Yunes” son quizá aquellas cosas que cuenta la periodista Lydia Cacho en su libro “Los demonios del Edén”. ¿Será?





