
- Son como dos libros gemelos: Pablo Sol Mora, autor de este último
- En el primero, Malva Flores hace reflexionar acerca de la naturaleza de la crítica literaria
José Luis Couttolenc Soto / Fotos: Luis Fernando Fernández
Xalapa, Ver.- Un cambio de casa o mudanza para instalarse en otra conlleva resolver infinidad de problemas, entre ellos el reacomodo de muebles y diversos objetos, pero cuando se ha vivido en un mundo de libros, el problema se vuelve más complicado por el dilema de qué me llevo, qué dejo, qué dono, o qué hago con ellos.
Malva Flores, poeta, narradora y ensayista, enfrentó este dilema y sus vivencias, apuros y sentimientos para seleccionar las obras que le seguirían acompañando, lo comparte en su libro Manual para el crítico literario.
Su obra fue presentada junto con Memorias de un leedor, de Pablo Sol Mora, en la Galería AP de la Unidad de Artes, como parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU) de la Universidad Veracruzana (UV).

Una mudanza implica una autocrítica profunda, pero cuando se trata de libros implica advertir el tiempo que se perdió o las desviaciones literarias que la autora abrazó.
Dice la escritora que el descarte de los libros supone un dilema crítico que se torna autobiográfico, pero también moral: “¿qué hacer con los libros bárbaros o perniciosos?, ¿debe uno regalarlos y permitir que sigan esparciendo su carga viral?”; esas preguntas y las dubitaciones críticas que provocan son el armazón que sostiene el manual, conformado por secciones que corresponden a las “reglas básicas” necesarias para convertirse en un crítico literario solvente.
En tanto, en Memorias de un leedor Pablo Sol habla de sus lecturas decisivas configurando una obra personalísima, cuyo hilo conductor son los recuerdos de los libros que lo han marcado. Junto con el autor se tiene la oportunidad de volver a descubrir a Alicia, el Quijote, Sherlock Holmes o Tristram Shandy, y página tras página se cae en el embrujo del lector.

Para Pablo Sol, las dos obras presentadas en la FILU son como dos libros gemelos por varias razones, no solo porque están bajo las mismas editoriales y en la misma colección; “son gemelos porque los anima un mismo espíritu”.
Ambos escritores apuntan precisamente al anterior, y comparten rutas, consejos y experiencia para aquellos a quienes las obras literarias, y sobre todo su discusión, resultan de vital importancia.




