Juan José Barrientos
Según me explicó la contralora en un mensaje que adjunto abajo. la UAM (Universidad Nacional Autónoma Metropolitana) no tiene un órgano interno de control, que supervise y, dado el caso, sancione a los funcionarios, que disfrutan por eso de impunidad.
Yo colaboré con la revista Casa del tiempo durante unos 25 años, cuando estuvo a cargo de Evodio Escalante, Espinasa, Piña William y Víctor Alarcón, entre otros, pero luego me rechazaron una reseña de Borges en la antología de la literatura fantástica, de Daniel Zavala, que posteriormente se publicó en la Revista cronopio; esta no es impresa, pero tiene bastante difusión y más de cien números; por eso les envié luego mis reseñas del Diccionario de la traducción en Hispanoamérica y las memorias de Julio Ortega, así como un ensayo sobre las de René Avilés Fabila, Sheridan y Margo Glantz.
En 1983, Evodió me publicó en Casa del tiempo un ensayo sobre el Viaje a los Estados Unidos, de Guillermo Prieto, y unos 2 años después Espinasa, un capítulo de mi libro sobre Borges que obtuvo en1985 el Premio de ensayo literario “José Revueltas”. El texto, por cierto, apareció en un “caballo” en papel couché. Piña Williams me publicó una nota sobre un párrafo de Schopenhauer que Borges reescribió e incluyó en uno de sus cuentos, y esa nota la anunció en la portada. También se publicó en la revista mi artículo sobre las Confesiones de una afrancesada, de Salado Álvarez, que antes leí como ponencia en Nueva York, en un congreso del IILI (Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana), y mis traducciones de un cuento y un ensayo de Tournier. Por su parte, Víctor Alarcón publicó mis ensayos sobre las memorias de Elena Garro y las de su hija, Helena Paz, que había leído en otros congresos del IILI celebrados en Poitiers y Puebla; también, un ensayo sobre Pitol y Pepe Bianco, como traductores de Henry James, o más precisamente de The Turn of the Screw¿, que leí en Budapest, en el congreso sobre la traducción que organizó Laszlo Scholz con apoyo del Instituto Cervantes.
El rechazo de mi reseña del libro de Daniel Zavala, lo atribuí a Bernardo Ruiz, que años antes, como director de literatura en el INBA, se negó a publicar mi libro Versiones, argumentando que no encajaba en ninguna colección, aunque había sido aprobado por el Comité técnico editorial.
Posteriormente, me enteré de que Bernardo había dejado la UAM y decidí enviarle al nuevo editor, Alejandro Arteaga, mi reseña de Cómo volar un caballo. La historia secreta de la creación, la invención y el descubrimiento, de Kevin Ashton. Me contestó que la publicaría en alguno de los próximos números, pero nunca lo hizo. Por supuesto, le recordé su promesa y le envié incluso mi reseña de Romance en tres patas, de Katie Hoffner, una coedición de Elefanta y la Universidad Veracruzana, una institución que por cierto le otorgó hace años un premio.
Como Casa del tiempo había publicado un dossier sobre Monterroso, le propuse otro sobre Ribeyro, como el que me publicó la revista Quimera, de Barcelona, pero no me contestó, y debido a eso le informé a la Dra. Yissel Arce Padrón, que es la responsable de Difusión, pero solo me envió como respuesta un oficio que no firmó. Entonces, recurrí a la contraloría, pero la responsable me contestó que ella solo se ocupa de asuntos financieros y no atiende quejas. Por supuesto, también le informé al rector general, y solo me faltó la Junta de Gobierno.
Y así están las cosas en la UAM.
Casa del tiempo es casa tomada.
De: Contraloría Contraloría <contraloria@correo.uam.mx>
Enviado: j
ueves, 25 de mayo de 2023 05:09 p. m.
Para: juan_jose_barrientos@hotmail.com <juan_jose_barrientos@hotmail.com>
Asunto: Respuesta a correo electrónico de fecha 22 de mayo de 2023
Dr. Juan José Barrientos
Buenos días.
En atención a su correo del 22 de mayo pasado, hago de su conocimiento que de acuerdo a la Ley Orgánica y al Reglamento Orgánico de la Universidad, la Contraloría tiene la competencia expresa de supervisar los asuntos financieros de la Universidad, a través de diversos instrumentos, como la práctica de auditorías, el control del ejercicio del presupuesto y opinar sobre el movimiento de las inversiones y las operaciones bancarias que realice la Universidad, entre otros.
La Universidad no cuenta con un órgano interno de control en los términos y con las facultades que indica la Ley General de Responsabilidades Administrativas, por lo que ninguno de sus órganos, instancias de apoyo o funcionarios son incluidos expresamente como autoridades facultadas para aplicar dicha Ley.
Asimismo, no se prevé en la Ley Orgánica de la Universidad un órgano o instancia competente para aplicar un sistema de responsabilidades en materia administrativa, por lo que en términos de la citada Ley, es el Colegio Académico al que le corresponde conocer y resolver los casos que no sean competencia de ningún otro órgano de la Universidad.
Finalmente, esta Contraloría tiene conocimiento de que actualmente la Universidad trabaja en una iniciativa que tiene como objetivo expedir el reglamento de responsabilidades administrativas.
Sin más por el momento, le envío un cordial saludo.
Atentamente.
Tambièn adjunto el mensaje de Arteaga:
De: Lucio Alejandro Herrera Arteaga <lherrera@correo.uam.mx>
Enviado: lunes, 17 de enero de 2022 07:09 p. m.
Para: Juan Jose Barrientos <juan_jose_barrientos@hotmail.com>
Asunto: Re: Reseñas
Estimado Juan José,
Te pido una disculpa porque apenas descubrí que me enviaste este texto hace algunos meses. Se me traspapeló en el correo.
Podríamos publicar la reseña en algunos de los siguientes números de Casa del tiempo.
Te mando un saludo
Alejandro Arteaga





