“Insistir, persistir, resistir y nunca desistir”, frase que algunos atribuyen a Patricio Lanusse y que popularizaron los partisanos italianos, bien podría pintar de cuerpo entero a la ex diputada Anilú Ingram Vallines en su trayectoria en las aguas políticas veracruzanas —ya fue diputada local, diputada federal, delegada de Bienestar, entre otros cargos de representación popular y función pública— y ahora, con la bandera de MORENA, busca ser abanderada en pro de la presidencia municipal del puerto de Veracruz, la tierra que la vio nacer. Su empresa no será fácil, será titánica, pero la mujer tiene tablas, trayectoria y por lo que se ve, respaldo popular. Además de la gestoría y el bienestar repartido en su paso por la función pública, la mujer reparte sonrisas y abrazos, que también conquistan votos, porque en esto de la viña política del Señor, todo se vale. Será la encuesta o el método que el partido decida, el que de terminará si Anilú Ingram va por el rescate del puerto de Veracruz, de las manos azules, para el proyecto guinda que hoy pinta en todo el territorio veracruzano.





