El Senador Manuel Huerta adelantó que el tratamiento legislativo que el Congreso de la Unión dará al tema de la Guardia Nacional, en específico su adscripción a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), se hará sin que dicha inclusión implique en modo alguno militarizar las tareas de seguridad pública en el país.
Huerta reiteró que una vez que quede adscrita la Guardia Nacional a la SEDENA, “sus elementos no cumplirán funciones militares sino solo de seguridad pública, es decir, no cumplirán de ninguna manera funciones militares, pues esas están estrictamente reservadas a dicha Secretaría.”
Aprovechó para precisar que los objetivos de la reforma constitucional son: el que las instituciones de seguridad pública contarán y respetarán los protocolos de actuación policial; la Guardia Nacional, en el ámbito de su competencia, atenderá la persecución de delitos, sujeta a las atribuciones de los ministerios públicos y las funciones delimitadas en la Constitución y leyes secundarias; los mandos superiores y demás oficiales de la Guardia Nacional, serán nombrados por el titular del Poder Ejecutivo y ratificados por el Senado de la República; el Presidente de la República tendrá el mando de la Guardia Nacional y velará por la seguridad nacional y pública; y en materia laboral, los elementos de la Guardia Nacional se regularán por sus propias leyes y tendrán derecho a participar en el sistema de vivienda.
Mencionó que la gestión de gobierno se ha caracterizado por tener una perspectiva de paz y no de guerra, y en donde todas las acciones del Estado se han orientado al bienestar y desarrollo integral de las personas, por lo que “la adscripción de la Guardia Nacional a la SEDENA busca proteger la dignidad humana y garantizar los derechos fundamentales, priorizando la seguridad como un pilar esencial para el desarrollo de nuestras comunidades”.
Y precisamente la Defensa Nacional es una institución con amplia experiencia en el manejo logístico, administrativo y operativo de grandes cuerpos de seguridad y protección. De ahí uno de los propósitos de su adscripción. Y en un contexto de grupos delincuenciales, se requiere de una institución con vasta experiencia en el manejo logístico, administrativo y operativo de cuerpos de seguridad y protección, agregó.
Por lo que toca a la Guardia Nacional, esta institución tiene significativos logros, a cinco años de que fue instaurada: ha logrado hacer 43 mil 984 personas vinculadas a delitos de alto impacto; el aseguramiento de 11 mil 224 armas y más 11 millones de cartuchos; 604 granadas; 103 mil 830 kilos de marihuana; 12 mil197 kilos de cocaína; 779 kilos de fentanilo, entre otras drogas; ha asegurado 47 mil 189 vehículos, así como la clausura de laboratorios clandestinos de estupefacientes. También recuperó poco más de 50 millones de litros de hidrocarburos en el periodo 2019-204.
Aunado a ello se tiene la asistencia que esa corporación policiaca ha proveído en eventos naturales como el caso del huracán “Otis”, fenómeno natural que causó devastación y destrucción, así como también su apoyo en el proceso de vacunación por el COVID.
En suma, concluyó Manuel Huerta, sí ha habido resultados palpables de la Guardia Nacional en el territorio mexicano en el último lustro, mismos que se valoran como positivos en el marco de la minuta que discutiremos en este Senado.





