- Llama Arquidiócesis de Xalapa a no perder el horizonte del bien común, la paz social y la justicia real.
- Así lo indica el portavoz eclesial en su comunicado dominical.
Ana María Espitia
Las circunstancias sociales, económicas, políticas y culturales que se viven en nuestra patria durante este mes de septiembre deben ayudar a cada ciudadano a centrarse en lo esencial de la vida personal y social, para no perder el horizonte del bien común, la paz social y la justicia real en beneficio de los que más sufren la marginación y el desprecio, así lo expresa el padre Juan Beristain de los Santos, vocero de la Arquidiócesis de Xalapa.
Con el titular «Septiembre mes para reflexionar y actuar con responsabilidad», el portavoz eclesial indica que «las reformas al Poder Judicial y a la Guardia Nacional deben favorecer la vida democrática con la división de los tres poderes de la república y dar seguridad a toda la ciudadanía ante la ola de violencia que no cesa en nuestra nación mexicana».
En su pieza informativa dominical añade: «La ciudadanía y todos los creyentes deben conocer más sobre la verdadera finalidad de las decisiones que impactan en la convivencia y vida de todos, para estar dispuestos a demandar a las autoridades y gobierno para que gobiernen para el bien de todos, pues la democracia y el desarrollo integral no debe ser mera ficción y falsas promesas, sino hacer que cada mexicano logre salir de las condiciones deshumanizantes que vive cotidianamente».
El clérigo católico añade que «siempre será conveniente reflexionar y preguntarnos, para no perder de vista la finalidad auténtica de las decisiones de quienes tienen la responsabilidad del gobernar para el bien de todos» y se pregunta: ¿por qué han de seguir en la pobreza millones de mexicanos si tenemos los recursos económicos y naturales para generar proyectos que los incorporen al desarrollo integral? ¿Por qué ha de ser el poder, y no el bien común, lo que rija las grandes decisiones política y sociales de nuestra patria? ¿Por qué hemos de aceptar como algo lógico y habitual tanta violencia que produce un dolor profundo en cada familia lastimada por la violencia e inseguridad?»
«Hemos de revisar y reflexionar nuestro compromiso como ciudadanos e hijos de Dios, para reconocer lo que está en nuestras manos hacer por el bien de todos», concluye el pastor católico.





