- “Con esto remarcamos que todos somos agentes de cambio”, indicó el director Óscar Alejandro Trujillo Flores al reconocer el trabajo de los estudiantes.
- “Los muchachos hicieron un gran trabajo y nos ganamos el respeto de la comunidad”, comenta el doctor Octavio Augusto García Alarcón.
Miguel Valera
La Universidad Autónoma de Nuevo León y la Federación Mexicana de Robótica entregó un reconocimiento a un grupo de estudiantes del Instituto Tecnológico Superior de Xalapa (ITSX) por haber obtenido el tercer lugar en el XV Torneo Mexicano de Robótica, llevado a cabo los días 18, 19 y 20 de abril en las instalaciones de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL, en la categoría AutoModel Car Presencial.
Los galardonados —denominados como equipo Elite-Racing — fueron los estudiantes de Ingeniería Mecatrónica Daniel Rashid Muñoz Olivo, Moisés Escamilla Morales, Christopher Rodríguez y Alí Uriel Gómez Bustos, quienes estuvieron guiados, orientados y asesorados por el Dr. Octavio Augusto García Alarcón, profesor investigador del Tecnológico de Xalapa. El reconocimiento fue signado por la Dra. Norma Angélica González Sandoval, presidente de la Federación Mexicana de Robótica y el Dr. Erick Federico Sánchez Flores, Presidente del Comité Organizador local.
Al felicitarlos y reconocerlos a nombre de la institución, el director Óscar Alejandro Trujillo Flores dijo que “ellos como estudiantes de licenciatura pusieron en lo más alto posible el nombre del Instituto Tecnológico Superior de Xalapa. Es un orgullo para mi contar con estudiantes con ese valor, con esa entereza y con esas ganas de participar en eventos en representación de su institución. Con esto remarcamos que todos somos agentes de cambio”, destacó.
Dijo que este un gran logro para la comunidad universitaria, particularmente para la carrera de Ingeniería en Mecatrónica. “Comandados por el doctor Octavio García logaron un honroso tercer lugar a nivel nacional, compitiendo con universidades de todo el país y cabe destacar que competieron también con estudiantes de nivel Maestría y Doctorado”, aseveró.

INVOLUCRADOS EN LA CIENCIA Y LA TECNOLOGIA
Por su parte, Octavio Augusto García Alarcón, profesor investigador en el ITSX, asesor del equipo Elite-Racing en la prueba de AutoModel Car en el Toreno Mexicano de Robótica 2024 explicó:
“Participamos en la prueba de AutoModel Car que es una prueba de vehículos autónomos. Esta prueba se dividide en cuatro partes. La primera es la detección de señales de tránsito y terminar el circuito. La segunda es la evasión de obstáculos fijos que en este caso es de autos estacionados donde hay que rebasar hacia la izquierda y luego reincorporarse. La tercera prueba es algo similar sólo que estos obstáculos son en movimiento y son otros autos a control remoto y hay que rebasarlos, acelerar y pasarlos y la última es la del estacionamiento autónomo”.
“Participamos con otras universidades. Fuimos alrededor de 7 u 8 equipos entre las cuales estaban la UNAM, el CIMAT, la Universidad de Zacatecas, un centro de investigación y un par de universidades más. Quedamos en tercer lugar”.
—¿Qué ha representado para usted este concurso?
“Personalmente para mi representa mucho porque soy el líder de este grupo de estudiantes que desde el principio demostraron mucho interés de participar”.
“Ellos participaron el año pasado en el TMR que se llevó a cabo en Xalapa y su participación fue buena, pero quedaron con el orgullo dolido. Terminado esto me contactaron, platicamos y entre noviembre y diciembre empezamos a trabajar”.
“Es un buen logro. Yo sabía que esta prueba era difícil porque es de nivel superior porque hay participantes de maestría y doctorado, quienes tienen mucho tiempo trabajando en estos proyectos y que tienen mucho dinero también”, aseveró.

“Abordamos el problema también de una manera un poco distinta a que la mayoría lo hacen. Eso llamó la atención en la comunidad y eso fue bueno porque esa es la importancia de la ingeniería, resolver problemas a través de diferentes opciones. Mi objetivo inicial era quedar entre los primeros cinco lugares. Para mí eso era un buen logro, pero haber quedado en el tercer lugar fue un logro muchísimo mejor. Estamos muy muy felices”, destacó.
Al comentar detalles, dijo que “el segundo día fue una sesión de posters en donde cada equipo expuso un poster e hizo una pequeña exposición explicando cómo estábamos resolviendo los problemas”.
“Los muchachos participaron muy bien. Hicieron una buena exposición y nos ganamos el respeto de la comunidad. Todos ellos ya tienen mucho tiempo trabajando en eso y por la manera extraña en que resolvimos el problema creo que llamó mucho la atención, fue algo bueno y se agradece con toda la comunidad”.
El académico hace una invitación a la comunidad tecnológica. “Este tipo de concursos y en general muchas veces la tecnología parece algo trivial. Esta competencia parece un carrito de control remoto que se estaciona y ya, pero hay mucha tecnología adentro, mucha ciencia y mucho trabajo adentro. No es algo trivial poder hacer que un auto detecte carriles, detecte objetos y que a partir de ahí tome decisiones de manera autónoma. No es tan fácil hacer que un vehículo se estacione, detecte objetos y demás para que no dañe a nadie y no dañe otras cosas”, asentó.
“Todo lo que está aquí adentro es producto de todo el esfuerzo y trabajo y todo el conocimiento que los estudiantes han recorrido a lo largo de su carrera en el Tec más lo que yo pude aportarles y que fuimos aprendiendo porque yo también fui aprendiendo. Me gustaría hacer este comentario porque muchas veces la comunidad o gente que no está metida en esto lo ve como algo trivial, pero hay mucho esfuerzo. Estuvimos durmiendo una o dos horas diarias. Comimos bien pero a deshoras y rápido, y esto lo extrapolo a todos los demás equipos, con la presión, el estrés, para lograr que un carrito se moviera y no se saliera de la línea o esquivara personas”.
“Si esto lo llevamos al plano real con autos como los vehículos de Tesla u otros vehículos autónomos que existen actualmente, pues sería como ver trivial que un vehículo que es autónomo atropelle a una persona o a un perro solo porque se equivocó. Ahí hay mucha importancia y ahí es donde se debe enfocar el rollo de la ciencia, de la tecnología y del desarrollo de estos muchachos y en lo que aquí estamos haciendo”, concluyó.

MONTERREY, UNA EXPERIENCIA ÚNICA
Al hablar de su participación en el grupo “Elite-Racing”, Christopher Rodríguez, encargado de la mecánica en este proyecto comentó que la camioneta que construyeron “está basada en una “trophy truck” que se utiliza para las competencias de automovilismo”.
“El diseño está hecho en 3D. La diseñamos primero en un programa CAD que se llama SolidWorks, después lo pasamos a la impresión 3D. El diseño está basado también en un carro modular ya que cuenta con diferentes piezas armadas”.
“También, para poderlas cambiar fácilmente si llegan a romper o desgastar la base del carro son dos partes, la trasera y delantera. La cámara va arriba del toldo como lo estipulan las reglas y nuestro sensor líder, que es el que detecta distancias iba oculto por debajo de la carcasa”.
“La relación de engranes que nosotros utilizamos fue de 3 a 2 ya que esto nos ayuda a tener mayor fuerza a costa de velocidad ya que en la pista que nosotros estábamos concursando tenía arrugas y esto causaba que algunos carros se atascaran. Nuestro carro no tuvo ese problema”, aseveró.
ORGULLOSO DEL TRABAJO REALIZADO
Este es el segundo concurso en el que ha participado Christopher Rodríguez. Emocionado, comenta: “Me siento muy orgulloso de mi trabajo y del trabajo de mis compañeros. Yo me quiero especializar en el área de diseño mecánico automotriz. El haber diseñado este carro y haber visto que funcione eso me llena de felicidad”.
A su vez, Daniel Rashid Muñoz Olivo dijo que parte de su desarrollo en el carro fue la programación. “Para desarrollarla montamos todos nuestro programa sobre una Jetson Nano que fue nuestro microcomputador que ocupamos”.
“Lo que hicimos fue entrenar nuestra propia IA para poder enfrentarnos a este circuito de la mejor manera. Lo entrenamos con las cosas que nosotros necesitábamos”.
“Para la parte de visión teníamos una cámara y esta cámara lo que hacía era procesar la imagen que nos daba, la dividíamos en cuadrantes y de esta forma podíamos ubicarnos en el espacio donde se encontraba cada una de las cosas”.
“Determinando su posición era como tomábamos decisiones, auxiliados también del sensor de distancia. De esta manera podíamos decidir si el carro debía de seguir, cambiar de carril, detenerse o ajustarse al carril”. dijo.
ME SIENTO MUY CONTENTO
“Personalmente me siento bastante contento ya que fue un trabajo muy arduo”, refrenda Daniel Rashid Muñoz Olivo.
“Puede que para muchas personas sea difícil de visualizar todo el trabajo que implica un carro de este tipo. Sé que muchas personas podrían verlo como un automóvil de juguete que se está moviendo, pero en realidad es mucho más que eso. Es un trabajo bastante arduo. Fueron noches completas, días completos, semanas, fines de semana, fiestas a las que no asistimos”.
“Mucho de esto era desconocido para nosotros. Cuando entramos a esto toda la parte de inteligencia artificial, la parte de visión artificial era prácticamente muy desconocida. En compañía de nuestro asesor fuimos descubriendo cada una de estas partes y la verdad el haber logrado un proyecto que integrado funcionara de esta manera, fue un logro bastante satisfactorio”, concluye.

FUE UN VIAJE EMOCIONANTE
“Fue un viaje emocionante”, reconoce Moisés Escamilla Morales. “Para algunos de nosotros era nuestra primera vez volando en avión”. “Realmente no pudimos disfrutar mucho de Monterrey porque teníamos los tiempos muy limitados. Salir a pasear no fue una opción”, dijo con franqueza.
“Nos dedicamos día y noche a trabajar en el proyecto para que todo saliera bien y bueno eso fue el resultado de nuestro tercer lugar”.
“De lo que poco que pudimos conocer fue la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es impresionante ver que hay varias facultades, varios jóvenes que se dedican a seguir investigando”.
“En cuestión del concurso son varias universidades que también están buscando cómo resolver problemas de este tipo de la conducción autónoma y explorar más la inteligencia artificial en qué aplicaciones se puede ocupar”, indicó.
“Tuvimos un buen asesor, un muy buen apoyo por parte de él”, reconoció. “Hubo momentos de tensión en que nos decía que nos enfocáramos en el trabajo que no nos dejáramos llevar en el que vamos perdiendo o podemos ir ganando. No nos dejaba ver la tabla, para estar concentrados. Él siempre nos mantuvo enfocados en el proyecto para no perder esa concentración. Fue una buena experiencia”, concluyó.

SATISFECHOS DEL FUNCIONAMIENTO DEL CARRO
Finalmente, Alí Uriel Gómez Bustos nos contó un poco del día a día en esta experiencia de Monterrey, Nuevo León. “Llegamos en la madrugada del día miércoles. Nos pusimos a arreglar las cosas, trabajamos un poco para la primera etapa que es la detección de señales de alto que consistía la prueba en que el carro tenía que avanzar, detectar el alto, detenerse, esperar un rato y después avanzar en el circuito”.
“Durante el tiempo que estuvimos en la primera prueba estuvimos revisando el funcionamiento del carro, algunas cuestiones que tuvimos que arreglar, de ahí regresamos a la estancia y trabajamos para las siguientes dos pruebas, el de obstáculos y obstáculos en movimiento. Llegamos más preparados. Estuvimos revisando sobre la comunicación que teníamos que hacer, si nos fallaba algo si nos faltaba otra cosa. Revisamos lo que necesitábamos mejorar en el diseño que teníamos ahí puesto”.
“En el tercer día estuvimos practicando y mejorando con la retroalimentación de los últimos días en donde nos veíamos un poco desanimando. Nuestro asesor decidió apoyarnos, diciendo que sí se puede, que podíamos lograrlo, gracias a todo el esfuerzo realizado en los últimos dos días. Para el tercer día logramos perfectamente las tres pruebas: estacionado, que nos ayudó bastante, y con ello pudimos conseguir el tercer lugar con todos los puntos logrados en todas las pruebas y todos los intentos que tuvimos que hacer”.
—¿Satisfecho del deber cumplido?
“La verdad estamos satisfechos de cómo funciona nuestro carro y cómo nos desenvolvimos como equipo. Ya nos quitamos la espinita del concurso anterior y ahora nos sentimos un poco más preparados con los conocimientos tanto de lo que tuvimos que aprender ahí en el concurso como lo que nos fuimos desenvolviendo con la capacidad de cada uno en el equipo”, concluyó Alí Uriel Gómez Bustos.


















