Novatada en el ejército causa la muerte de 7 cadetes; uno era de Altotonga

La muerte de siete cadetes en una presunta novatada cimbró al Ejército; en una práctica de rutina fueron obligados a entrar al mar agitado y con olas de cuatro metros. Siete no soportaron y murieron ahogados, entre ellos Fernando Isaías Pérez López, originario del municipio de Altotonga, Veracruz, donde será sepultado.

El pasado 20 de febrero los cadetes fueron obligados en una “novatada” a meterse al mar de Ensenada con su uniforme, botas y equipo, pese a que la Capitanía de Puerto había decretado bandera roja por oleaje alto.

Pero hasta ayer se informó oficialmente de la tragedia y se reportó que el Teniente Coronel David López Ordaz, director del Centro de Adiestramiento El Ciprés, fue detenido, según dijo el Secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval.

El titular de Sedena señaló que la detención era por desobediencia y abuso de autoridad vinculado con el fallecimiento de los jóvenes. El General Secretario no aclaró si hay una responsabilidad por homicidio culposo.

Del grupo de cadetes que fueron obligados a meterse al mar, 11 fueron arrastrados por las olas y 4 lograron salir o ser rescatados con vida.

Los cuerpos de los siete restantes –de entre 18 y 29 años de edad– se perdieron en mar abierto y han sido recuperados uno a uno en los últimos días para ser entregados a sus familiares, casi todas de escasos recursos económicos.

Las madres y esposas de los cadetes de la Guardia Nacional que murieron por ese hecho, están reportando a medios de comunicación y en una página de Facebook abierta para documentar la tragedia, las brutales condiciones que vivían sus hijos.

La graduación sería el pasado sábado 2 de marzo.

En videos del 20 de febrero, se observa a un mando superior custodiar a decenas de elementos que se ubican en la playa Corona enfrentando el alto oleaje.

El 22 de febrero, los familiares de los jóvenes desaparecidos enviaron una carta al presidente Andrés Manuel López Obrador y a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, exigiendo justicia.

“Nos dirigimos a usted con la esperanza de obtener respuestas y justicia ante el suceso ocurrido en el Campo Militar El Ciprés, dirigidas por el Teniente Coronel de zapadores, David López Ordaz, llevando a cabo prácticas militares irresponsablemente, ya que había una alerta”, indica el oficio.

El primer cuerpo, el de Carlos Omar Farías, apareció el 25 de febrero.

Fue hasta ayer martes 5 de marzo cuando se informó de la localización de Óscar Abraham Sánchez, el séptimo cadete que había sido arrastrado por las olas.

MILITAR DETENIDO POR ‘DESOBEDIENCIA’

El secretario de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Cresencio Sandoval, informó que esta semana se definirá la situación del militar detenido en Tijuana, Baja California, quien era el encargado de adiestrar a jóvenes que pretendían incorporarse en la Guardia Nacional (GN) y que una presunta novatada derivó en siete muertos. Se le acusa de desobediencia–delito en el fuero militar– y provocar la muerte de los cadetes en condiciones que se investigan.

Durante la conferencia presidencial de ayer, el general informó que es probable que tras el resultado de las indagatorias uno de los delitos ya no continúe bajo la investigación de la fiscalía militar y se turne el caso a la Fiscalía General de la República. A pregunta expresa, Sandoval dijo que la definición de la situación jurídica del presunto responsable se postergó a petición de la defensa que solicitó la ampliación del plazo legal. Es un militar que era el director del centro de adiestramiento, era el responsable de capacitar al personal que va ingresando a las fuerzas armadas o a la GN. Enfrenta este proceso y en su oportunidad podremos dar a conocer la situación, apuntó.

Detalló que los protocolos de adiestramiento militar están previamente establecidos, por lo que salirse de éstos implica desobediencia; no obstante, declinó extenderse en detalles, porque es parte central de las investigaciones en curso, incluso determinar si los hechos son consecuencia de una novatada.

– ¿Sí se considera dentro de la hipótesis ministerial?, le preguntaron al general secretario.

–¿Por qué se hizo esa actividad?, si no estaba considerada en el adiestramiento, en el proceso de capacitación, en las actividades que tenían que desarrollarse para preparar el personal de reciente ingreso en esta primera fase de darles conocimientos y herramientas, eso es parte de la investigación, ¿por qué lo hizo y cómo se puede considerar esa actividad que llevó al personal a perder la vida?

El pasado 20 de febrero 11 cadetes habrían sido obligados a ingresar al mar en las playas de Ensenada, a pesar de que la capitanía de puerto había emitido una alerta de que había olas hasta de cuatro metros. Las familias de los jóvenes acusaron que se trató de una novatada.

Sin embargo, la fuerza del mar los arrastró y únicamente pudieron rescatar vivos a cuatro, con la ayuda del cuerpo de bomberos municipal. Seis cadáveres ya habían sido recuperados y ayer, autoridades de la Marina dieron a conocer la localización del séptimo cadáver.

Reportaron que, por la mañana, a ocho millas de las playas de Ensenada fue encontrado el cuerpo de Óscar Abraham Sánchez Reyna, el séptimo de los cadetes extraviados.

El hallazgo del cadáver de Sánchez Reyna, quien portaba un uniforme pixeleado, se hizo de una embarcación de la Armada de México a las 7:34 horas, según el registro del C4. En la página de Facebook Soldados Desaparecidos Ensenada se confirmó la identidad del joven, el único que quedaba pendiente.

El 25 de febrero encontraron el primer cuerpo, el de Carlos Omar Frías Lanfar; a los dos días ubicaron el de Arturo Esteban Sarmiento Gaxiola, ambos oriundos de Sonora, donde fueron sepultados.

Con horas de diferencia, el 29 de febrero hallaron los cadáveres de Brando Francisco Gastélum Ayala y Luis Manuel Vilchis días, y el 1º de marzo, el del veracruzano Fernando Isaías Pérez López; al día siguiente a Michael Arellano Wilkinson.

Con información de los diarios REFORMA y LA JORNADA

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