Industria eléctrica confía en Xóchitl o Sheinbaum para regresar la inversión privada

La industria eléctrica en México tiene la esperanza de que el nuevo Gobierno Federal, independientemente de quién sea «la próxima Presidenta», estará más abierto a la inversión privada en el sector, de acuerdo con la conclusión a la que se llegó en un webinar realizado por Standard & Poor’s (S&P) con consultores.

Las expectativas surgen luego de un sexenio en el cual el presidente Andrés Manuel López Obrador impulsó una política que benefició a la CFE y limitó la participación de actores privados en un mercado eléctrico que recién empezó en el 2014, y en un contexto en el que se perfila que quien ganará la presidencia sea una mujer: Claudia Sheinbaum, de Morena, o Xóchitl Gálvez, de la Oposición.

Señaló que cree que el nuevo Gobierno, ya sea con Sheinbaum o Gálvez al frente, será más amigable con el sector privado.

S&P refirió que el sitio web de KfW resalta que el banco ha gestionado en los últimos años un presupuesto de aproximadamente 400 millones de dólares para México.

En el webinar, Luis Quero, destacó que Atlántica Infraestructura Sostenible, de la cual es el gerente en México, es un ejemplo de cómo una empresa aprovechó su momento durante la «sequía» de actividad en el sector energético del País para obtener los permisos posibles y dejando al final los procesos difíciles, con la expectativa de que habrá más flexibilidad en la nueva Administración.

«El próximo Gobierno, independientemente de quién sea el Presidente, debería ser más pragmático y dejar la ideología de lado», añadió en el evento Horacio de Uriarte, socio especializado en el sector energético del despacho de abogados Mijares, Angoitia, Cortés y Fuentes.

«El País necesita seguridad jurídica y estabilidad que promuevan las inversiones, las cuales serán claves para generar la energía necesaria para satisfacer la demanda que traerá el nearshoring. El sector no puede permanecer paralizado y sin inversión por mucho más tiempo», sentenció.

S&P indicó que los observadores y participantes del mercado en los últimos años han especulado que el Gobierno eventualmente tendría que aceptar que no puede proporcionar toda la energía necesaria en México y debería reabrir el sector a la inversión privada.

Con información de Reforma.

DEJA UNA RESPUESTA