- Así lo indican en un comunicado las representaciones en Xalapa de la Coparmex, la Unión Nacional de Padres de Familia, el Frente Nacional por la Familia, Alianza de Maestros y Más Vida Más Familia.
- El “gobierno de las consultas”, NO se consulta a expertos, ni a padres de familia, expresan.
- Ahora los planes y programas de estudios deberán adecuarse a los libros de texto, ¿no era al revés?, señalan.
Por este medio y uniéndonos a las voces de miles de mexicanos en todo el país, las representaciones en Xalapa de la Coparmex, la Unión Nacional de Padres de Familia, el Frente Nacional por la Familia, Alianza de Maestros y Más Vida Más Familia, queremos denunciar una vez más el desacato del Gobierno Federal y Estatal a la resolución judicial de suspender la publicación y distribución de los libros de texto de educación básica, por incumplir lo dispuesto en el artículo 3º. Constitucional, la Ley General de Educación y el Reglamento Interior de la Secretaría de Educación Pública violentando el amparo interpuesto por la Unión Nacional de Padres de Familia, así lo indican en un comunicado.
Añaden: El artículo 3º. Constitucional, en su párrafo 10 establece que: “…el Ejecutivo Federal determinará los principios rectores y objetivos de la educación inicial, así como los planes y programas de estudio de la educación básica y normal en toda la República; para tal efecto, considerará la opinión de los gobiernos de las entidades federativas y de diversos actores sociales involucrados en la educación, así como el contenido de los proyectos y programas educativos que contemplen las realidades y contextos, regionales y locales” (Adicionado, D.O.F. 15 de mayo de 2019), situación en la que el Gobierno federal fue omiso, tanto en la consulta a los estados, como a especialistas en educación, basta ver las recientes declaraciones del Doctor Gilberto Guevara Niebla y a los padres de familia organizados, que durante año y medio estuvimos tocando en repetidas ocasiones las puertas de la SEP, pidiendo ser escuchados.
El artículo 18 de la Ley General de Educación, establece la orientación integral de la educación, poniendo en primer lugar, “I. El pensamiento lógico matemático y la alfabetización numérica”, así como. “III. El conocimiento tecnológico, con el empleo de tecnologías de la información, comunicación, conocimiento y aprendizaje digital…” situación que contrasta con la eliminación del libro de matemáticas, área en la que tradicionalmente se han identificado importantes deficiencias de aprendizaje por parte de nuestros niños.
Al descartar las disciplinas de desarrollo fundamental, se limita el grado de comprensión y razonamiento con respecto de los demás contenidos e inspirarse en el pensamiento de un pedagogo brasileño para el “nuevo modelo de enseñanza” en México, no es la mejor opción, ni mucho menos lo que los educandos necesitan, tal como lo han manifestado diversos pedagogos y especialistas en la materia.
Así mismo, la ley establece que los libros de texto, deben ser acordes a los planes de estudios vigentes, condición que no se cumple y en el colmo de la desorganización, las autoridades federales, han declarado que “en unos días”, se publicarán los nuevos planes de estudios para adecuarlos a los libros de texto, a escasos días de que inicie el nuevo ciclo escolar, sin la difusión y capacitación adecuada de la planta docente nacional, conformada por más de dos millones de maestros, manifestando una vez más acciones su trabajo improvisado y violatorio de los procedimientos establecidos.
Todos estos elementos fueron los que llevaron a la Unión Nacional de Padres de Familia a presentar un amparo, por lo que, en mayo pasado la jueza tercera de distrito en materia administrativa en la Ciudad de México, otorgó una suspensión para detener la impresión de las herramientas educativas y emplazó a la Secretaría de Educación Pública y a la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos a cumplir con la resolución que ordenaba revisar el contenido del material educativo.
Sin embargo, el gobierno federal ignoró esta disposición judicial y continuó con la impresión y distribución de los libros, tal como nos encontramos en la situación presente. Lamentamos profundamente que la SEP y el ejecutivo federal, no sólo no haya atendido las disposiciones, de la Ley General de Educación, sino que, además, haya firmado convenios de confidencialidad de hasta por cinco años con quienes supuestamente participaron en un proceso que se llevó a cabo a espaldas de la sociedad y de los grupos que están obligados por norma, a ser parte de esta importante tarea en la que descansa el derecho de la niñez y la juventud a una educación de calidad.
Es frustrante e indignante que quienes están obligados a dar el ejemplo de respeto y cumplimiento a las leyes, sean los primeros en violarlas impunemente, que la educación de nuestros hijos se haga con materiales improvisados, de cuestionables calidad y diseño pedagógicos que afectarán directamente la educación de nuestros niños y la formación de ciudadanos responsables y con valores, que impulsen el desarrollo y progreso de nuestra nación.
Finalmente hacemos un llamado al Gobernador de Veracruz y a su Secretario de Educación, para que respeten la ley y detengan la distribución de los libros de texto:
- Exigimos libros de texto cuya elaboración y diseño respete la normatividad establecida.
- Exigimos contenidos de calidad, acordes a las demandas de la modernidad y la actualidad, con la participación de expertos mexicanos de reconocido prestigio.
- Exigimos respeto a la patria potestad.
- Exigimos que se tome en cuenta y respete la opinión e idiosincrasia de los padres de familia, pues somos los primeros responsables de la educación de nuestros hijos y también el pueblo bueno al que se comprometieron a servir.
Signan COPARMEX, UNIÓN NACIONAL DE PADRES DE FAMILIA, ALIANZA DE MAESTROS, FRENTE NACIONAL POR LA FAMILI y MÁS VIDA MÁS FAMILIA.





