Nidia Miles / Fotografías de Cultura Xalapa
La Orquesta Sinfónica de Xalapa regresó al emblemático Barrio Xallitic e hizo vibrar a los presentes con un concierto único en donde presentó obras de Rodríguez, Puccini, Rossini, Revueltas, Bizet, Lecuona y el vibrante Huapango de Moncayo que hizo sonar las palmas de los cientos de asistentes.
“Trajimos un programa muy versátil”, dijo el pianista y violonchelista francés Martin Lebel, quien recibió de manos de la directora municipal de Cultura, Karla Guadalupe Montano Rocher, un reconocimiento del presidente municipal Ricardo Ahued Bardahuil.
El concierto, que inició con los últimos rayos del sol del día, concluyó con una luna esplendorosa, tímida, que por momentos se escondía entre nubes grises. Los asisten que llegaron temprano ocuparon asientos en la explanada y el resto, en escalinatas, entre los antiquísimos lavaderos y las banquetas de este espacio que fue un asentamiento prehispánico, rodeado de manantiales en la arena.
Desde Rodríguez, con «Mosaico Mexicano»; Puccini, con «Intermezzo de Manon»; Rossini con Obertura «Semiramis», las cuales fueron presentadas una a una por el director galo, la Orquesta Sinfónica de Xalapa pasó a Revueltas con «Janitzio»; Bizet y su Suite «La Arlesiana» No. 1 y No. 2 (Fragmentos); Lecuona con «Malagueña» y Moncayo con su famoso «Huapango”.
Poco después de las 20:00 horas, el concierto llegó a su fin, con el aplauso nutrido de un público que no dejaba de aplaudir. El director atendió el aplauso y repitió un fragmento del Huapango de Moncayo, para satisfacción de todos los presentes.






