Historia del origen de Casa Blanca y La Rinconada, municipio de Emiliano Zapata, Veracruz

Texto/Imagen: L.C.C. Mario Jesús Gaspar Cobarruvias *
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El 16 de agosto de 1519 partió de la ciudad mesoamericana de Zempoala, la expedición del capitán general Hernán Cortés, que integrada con alrededor de casi 2 000 hombres y mujeres entre europeos de infantería y caballería, guerreros y cargadores totonacas aliados y algunos auxiliares africanos, tomó la dirección de una antigua ruta prehispánica de comercio al sur del río Actopan y paralela al río Huitzilapan (hoy llamado La Antigua). Se estima que al final del primer día de marcha o en la mañana del segundo, alcanzaron un pueblo de población totonaca llamado Izcalpan («lugar de casas blancas» en náhuatl) o Ichcalpan (“lugar donde crece el maíz”), que constituía un señorío independiente de Zempoala y vecino a otro sitio llamado Oceolapan («río de ocelotes en náhuatl). En este sitio los expedicionarios fueron bien recibidos y luego continuaron su marcha hacia Xallapan.

ORIGEN DEL NOMBRE DE RINCONADA

En 1525, el pueblo y la zona próxima al río ya se conocían por el nombre hispano de La Rinconada, en referencia al punto donde el río La Antigua se divide en dos canales, debido a la presencia de bancos de arena, formando una arrinconada del río. En Hispanoamérica existen más de una población, paraje o estación del ferrocarril llamados Rinconada o La Rinconada, pues la palabra es de origen español. Por ejemplo, existen en Puebla la localidad de otra en Perú cerca de una mina de oro, una en Chile, dos en Argentina, una en Lanzarote, en las islas Canarias. En España existen dos muy conocidas: La Rinconada de Tajo, pueblo fundado hacia 1950 y el municipio sevillano iniciado a partir del núcleo poblacional de La Rinconada en 1247 por orden del rey Fernando III de Castilla, cuando levantó ahí un hospital de sangre para sus aliados de la Orden de Malta. Esta última es la que da origen a la palabra toponímica en sí y su utilización para nombrar pueblos, pues es la referencia más antigua en textos históricos La Rinconada en la provincia de Sevilla.

En los años 711 y 726 d.C. comienza la conquista musulmana de la península Ibérica, con la ocupación del reino visigodo por dirigentes musulmanes del Califato Omeya, que se extendió hasta ocupar la casi totalidad del territorio, dejando el bastión del reino cristiano de Asturias al norte y el Imperio de Carlomagno al este. Los pueblos de religión cristiana comienzan la reconquista a partir del año 722 con la rebelión de Pelayo y finalizan en 1492 con la rendición del reino nazarí en la ciudad de Granada, por los Reyes Católicos. Siglos antes, entre el 24 de agosto de 1247 y el 23 de noviembre de 1248, la ciudad amurallada de Sevilla, que se encontraba bajo el dominio musulmán del caid Axataf, fue reconquistada por parte de las tropas cristianas del rey Fernando III de Castilla y León (1199 – 1252). Este monarca heredó en 1217 la corona de Castilla por su madre, la enérgica reina Berenguela y la de León por su padre Alfonso en 1230, finalizando la separación de ambos reinos iniciada en el año 1157. Desplegó un gran esfuerzo bélico que le produjo la conquista de las importantes ciudades de Córdoba en 1236, Murcia en 1244, Jaén en 1245 y Sevilla en 1248, donde murió el jueves 30 de mayo de 1252.

Por sus logros militares y gran actividad legislativa, recibió los sobrenombres de Santo, Monarca prepotente y Verdadero Emperador de España. Reconocida la justicia de su existencia terrenal por el papa Inocencio IV en 1254, su pueblo le tributó culto desde el siglo XIII, mismo que fue declarado oficial hasta el 4 de febrero de 1671 por el Papa Clemente X, cuando se declara a Fernando III como santo de la iglesia católica. Sus restos mortales, que se conservan incorruptos, son venerados en la Catedral de Sevilla.

En la primavera de 1247, un contingente cristiano de distintas partes de la Península y de más allá de los Pirineos se va concentrando en Córdoba. El contingente, capitaneado por el rey Fernando, parte de Córdoba, yendo en vanguardia las órdenes militares, que se apoderarían de Lora del Río, Alcolea del Río, Reina, Constantina, Setefilla, Tocina, Guillena, Gerena y Cantillana. También tomaron Alcalá de Guadaíra y destruyeron todo lo que había fuera de las murallas de Carmona para facilitar la rendición de la villa, lo que favoreció que capitularan rápidamente.

El rey Fernando III había encargado a principios de 1247 a Ramón de Bonifaz y Camargo, la creación de la Primera Armada Castellana: construyendo 5 galeras en Santander, a las que añade 13 barcos de vela vascos, cántabros y gallegos. Así, se presentó en el río Guadalquivir, donde derrota a la flota de saetías y zabras que manda Abu Qabl y a otra que transportaba refuerzos desde el norte de África. Para el otoño de 1247, el control cristiano de la ribera norte del río Guadalquivir ya era indiscutible. En tierra, el asedio de Sevilla por parte de las tropas cristianas comenzó el 24 agosto de 1247, momento en el que se corta el suministro de agua a la ciudad a través de los Caños de Carmona. Tras un muy difícil sitio de más de quince meses y despliegues de valor por ambos bandos, Sevilla se rindió y el día 23 de noviembre de 1248 se produjo la entrega de las llaves de la ciudad y se hizo marchar a los moros. La ciudad y su puerto fueron incorporados a la Corona de Castilla en calidad de capital del Reino de Sevilla, quedaron vacíos y fue poblados con nuevas emigraciones castellanas y las tierras fueron repartidas entre diversas órdenes militares.

Después de 1492 la ciudad de Sevilla se convirtió en el centro económico del Imperio español. Los Reyes Católicos fundaron la Casa de Contratación, desde donde se dirigían y contrataban los viajes, controlaban las riquezas que entraban de América y, junto con la Universidad de Mercaderes, regulaban las relaciones con el Nuevo Mundo. Hasta que, en el siglo XVII, sufrió una decadencia económica y demográfica, al tiempo que la navegación por el río Guadalquivir se dificultaba cada vez más, hasta que el monopolio comercial y sus instituciones se trasladaron a la ciudad de Cádiz en 1717, donde permanecieron hasta su supresión en 1790.

El historiador rinconense Manuel Alfonso Rincón detalla el origen de La Rinconada, en medio de los combates de 1247, a través de la página web del Ayuntamiento correspondiente:

“Y así llegamos al siglo XIII y concretamente a 1245 cuando, tras cinco siglos de reconquista, parecía llegado el momento de cumplir el propósito que se habían hecho los Reyes Fernando III y su madre Doña Berenguela de intentar la conquista de Sevilla, y emprendida la marcha por el Santo Rey con su segunda esposa Doña Juana de Ponthieu, y conseguida la posesión de Córdoba y salvado el escollo de Carmona, ambos se percataron de que no podían dejar la riquísima ribera del Gran Río en manos de la morisma en ese camino que ya, desde la vigía de la Campiña, la mencionada Carmona, les podía llevar directamente a Sevilla.

Así que desviaron sus monturas, mesnadas y carromatos y fueron ocupando, con más o menos dificultades, Tocina –que entregaron a la Orden que entonces era su sostén y ayuda, la de Malta o San Juan de Jerusalén-, Cantillana, Gerena y Alcalá del Río, así como todas las alquerías y haciendas que se presentaban al paso, algunas de las cuales llegarían a ser verdaderos pueblos en el futuro.

Y así llegaron a la altura de nuestra alquería y de nuestro Cerro Macareno en 1247 no siendo de extrañar que hicieran lo que dice la leyenda, que ascendieran, para otear Sevilla, al mencionado Cerro al ser éste el único punto que destacaba en la inmensa llanura, no es de extrañar que lo hicieran al estar ávidos y expectantes ante la cercanía de aquella Sevilla que desde hacía más de 200 años era la indiscutible capital de Al Andalus y de cuyas grandezas y refinamientos todos se hacían lenguas en la super guerrera y ‘paleta’ Castilla.

Y ése fue el momento, 1247, en que, para guardarse las espaldas, y para tener donde resguardar y sanar a los heridos hasta su curación en la campaña que se preveía larga y difícil, los Reyes pensaron –hablo siempre de “los Reyes” en plural porque en la documentación el papel y el protagonismo de la Reina Juana es parejo al de su esposo- los Reyes pensaron, decía, en poner el Hospital de sangre que tenían planeado en la alquería que ocupaba aquella pequeña elevación del terreno y que sobresalía un tanto en el camino que llevaba desde Alcalá y la Lobera hasta la Puerta de la Macarena en Sevilla, y fue entonces cuando dicen que dijo el buen Rey ‘fagamos un hospital de sangre en esta arrinconada del río’ (ya que el pueblo ocupa el interior del ángulo donde el Guadalquivir muda su curso hacia el sur) , y así se hizo y así, en ese momento, comenzó a aglomerarse gente y se dio por fundado el pueblo.

¿Y a quién encargar el cometido del mantenimiento de ese Hospital de campaña o de sangre?; pues, naturalmente, a la Orden de Caballería –ya saben, mitad monjes, mitad soldados- que más cerca había estado y seguía estando de los Monarcas, a la mencionada anteriormente Orden de Malta o de San Juan de Jerusalén, Orden cuya cruz ocupa, por ello, uno de los campos de nuestro escudo municipal, Orden, además, a la que, acabada la conquista y hecho el Repartimiento del territorio por su hijo Alfonso X el Sabio, se le dieron extensos terrenos por estos alrededores, a la vez que pequeñas parcelas, alquerías y majadas (Majaloba, Majarabique,…) les eran otorgadas a los coperos, camareros, escuderos y mesnadas de confianza de los Reyes, gentes de poco porte pero muy allegadas al Rey y que “se merecían”, por sus muchos y continuos servicios, unas tierras ferocísimas como las nuestras, y gentes pequeñas que habían de recibir “su regalo” en una comarca que no corriera peligro –el Norte de la capital- ante el posible contraataque de los vencidos andalusíes que habían quedado bastante más al Sur.”

El yacimiento medieval que contiene los restos del asentamiento original de La Rinconada fundada por orden del rey Fernando III en 1247, se encuentra a 2 kilómetros al oriente de donde confluyen dos brazos del río Guadalquivir formando una arrinconada.

En el siglo XIII, una parte de este río derivaba por un meandro o curva pronunciada formando el arroyo Almonazar, cuyas inundaciones anuales, combinadas con las del río formaban una llanura aluvial o valle de inundación, con terrenos fértiles y gran cantidad de material lítico para construcción de casas y utensilios, adoptando una topografía distintiva. En España se considera este hecho como el origen del topónimo Rinconada. Este hace referencia al ángulo entrante o rincón que se forma en la unión de dos casas, calles y recodos de ríos. También a una sinuosidad, vuelta, escondite, retiro, guarida, madriguera, resguardo y cobijo.

El hospital de sangre ordenado fundar por el rey, se hizo en el actual emplazamiento de la Capilla de los Dolores y fue entregado para su custodia a la Orden de San Juan. Este edificio fue el primero levantado en La Rinconada. En el siglo XVI fue ocupado, según menciona la tradición, por la Real y Primitiva Hermandad de la Misericordia de Nuestro Señor Jesucristo y Fervorosa antigua e Ilustre Archicofradía Servita de Nuestra Señora de los Dolores Patrona y Alcaldesa perpetua de La Rinconada, la cual poseía ermita y hospital dedicado al cuidado de las personas enfermas y menesterosas. El edificio actual, que se halla situado en la Plaza de España, consta de una sola nave coronada con una espadaña y, fue reconstruido en 1971 tras sufrir severos daños a causa de un terremoto. Actualmente su estado de conservación es bueno y está abierto al culto religioso.

LA LLANURA ALUVIAL DE CASA BLANCA

Respecto a La Rinconada veracruzana, 2.08 kilómetros río abajo del puente moderno de Amelco emerge un banco de arena fluvial de aproximadamente 79.267 metros cuadrados que divide el cauce de 80.43 metros del río de Los Pescados en dos canales de 23.27 y 29.27, generando una arrinconada de 27.06 al sureste. Se halla directamente a espaldas de Casa Blanca y el camino real distantes 1.44 kilómetros al norte. El aporte del poderoso río y los arroyos formarían siglos atrás en tiempos de lluvia una llanura aluvial, justificando el topónimo de La Rinconada para la antigua Itzcalpan, por su semejanza topo e hidrográfica con su homónima sevillana del río Guadalquivir.

Los grandes ríos como el de Los Pescados suelen tener topográficamente los llamados conos de deyección o abanico aluvial, es decir, la corriente de agua ejerce un modelado del terreno inundando zonas muy alejadas del cauce principal. La llanura aluvial aquí formada entre Casa Blanca y la Cuesta de la Calera (907 metros de longitud), condicionó el poblamiento de Itzcalpan-La Rinconada, concentrando casi toda la población en la zona alta occidental, 6 metros arriba. El camino real y la vía del ferrocarril -separados por 94 metros- se asentaron sobre este terreno sedimentario construyendo fuertes terraplenes y abriendo alcantarillas para mantener el desagüe de sur a norte.

La creciente del río La Antigua y las llanuras aluviales que se forman en verano en sus meandros, son factores para que autores como el licenciado Isidro Rendón Bello en su obra CAMINO DE HERNÁN CORTÉS A TENOCHTITLÁN publicada en 2006, descarten Rinconada y el viaje de 88 kilómetros de Puente Nacional a La Orduña como parte de la Ruta de Cortés, quien partió de Cempoala a Xalapa en agosto de 1519, en plena estación de lluvias. Consideran en cambio, una marcha de 60 kilómetros para el convoy hispano-cempoalteco por el valle llano de los márgenes de los ríos Actopan y Sedeño (230 msnm), muy al norte de la mortal zona semiárida central (100 msnm).

Una de las razones para discrepar si la Ruta de Cortés pasaba o no por Izcalpan-La Rinconada, es debido a que la urbanización y carreteras modernas desaparecen los caminos antiguos prehispánicos. Por ello, se le confunde (a veces por estudiosos, senderistas y prestadores de servicios turísticos poco documentados o a propósito para cortar camino) con la ruta seguida por Winfield Scott en 1847 que corresponde al camino real o nacional del que sí formaba parte Rinconada desde el siglo XVI, con el nombre de Camino de las ventas (por la alta frecuencia de mesones con precios reglamentados para viajeros, establecidos desde 1525 por orden de Hernán Cortés.

LA VENTA DE LA RINCONADA

En 1529 el pueblo es adjudicado como tributario a Hernán Cortés, nombrado marqués del Valle de Oaxaca, en una franja de territorio independiente de las alcaldías mayores de Veracruz y Xalapa. Ubicado estratégicamente a orillas del camino real de Veracruz (hoy pueblo de La Antigua) a la Ciudad de México. Se estimaba que en esa década era un pueblo de unos 10 000 habitantes.

Con el nombre de La Rinconada es mencionado por el capitán general Hernán Cortés en sus Cartas de Relación al rey Carlos I y tres décadas más tarde, por el cronista Francisco Cervantes de Salazar en su «Crónica de la Nueva España» con el testimonio de los soldados expedicionarios que acompañaron a Cortés en la jornada del 16 y 17 de agosto de 1519. Se menciona en la CARTA DE RELACIÓN de Hernán Cortés al rey Carlos I de España, escrita el 10 de octubre de 1530 desde Texcoco:

“Allí junto, cinco leguas de la ciudad de la Vera Cruz, está un poblezuelo pequeño que se dice La Rinconada, y antes le llamaban los indios Yzcalpan, y es uno de los que vuestra majestad me hizo merced, y por virtud de ella tomé la posesión con los autos y diligencias necesarias ante escribano público, y como los oidores supieron que la provisión de vuestra majestad había sido obedecida y cumplida por los del cabildo de aquella ciudad de la Vera Cruz y supieron que había tomado aquella posesión, sintieron mal de ello, porque quisieran hacer con estas provisiones lo que con todas las otras que vuestra majestad y la emperatriz, mi Señora, han enviado, que es no haber cumplido ninguna”

Hacia 1532 por orden de Cortés se fundó una venta o mesón para viajeros del camino real, en un conjunto de seis casas del cacique Tecocoaquetzal. Este establecimiento administrado por españoles, fue la famosa venta de La Rinconada, que debido al aumento del tráfico comercial del camino real tras el establecimiento oficial del virreinato de la Nueva España en 1535, se convirtió en punto obligado de descanso de quienes viajaban desde la costa con rumbo al altiplano. Sin embargo, al estar ubicado el mesón en medio del pueblo, el tráfico humano y de bestias causó numerosos inconvenientes a la población, cuyos habitantes solicitaron en 1552 que se trasladara a otro sitio. Pese a que obtuvieron aprobación de las autoridades, tal movimiento no se realizó y la venta de La Rinconada siguió prestando servicios hasta bien entrado el siglo XX.

Para 1580, debido a las epidemias que azotaron la Nueva España, se registró un descenso importante en la población de Izcalpan. Finalmente los usos y costumbres impusieron el nombre de La Rinconada al pueblo, con el que aparece en numerosos mapas de los siglos XVI al XIX.

En el siglo XVII, fue el clérigo británico Thomas Gage (1597-1656), quien convertido en domínico y católico, llegó a la Nueva España y permaneció 12 años (1625-1637), viajando extensamente por países americanos prohibidos a los ingleses y protestantes. Nacido en el condado de Sussex, Inglaterra, entre 1597 y 1603, en el seno de una familia muy religiosa de origen irlandés, fue destinado por su padre a ser jesuita, pero profesó en los dominicos. Estudió en España y solicitó ser misionero en Filipinas, pero al no recibir el permiso embarcó en un mercante como polizón, escondido en una cuba. Llegó a Veracruz y recorrió varias ciudades mexicanas, tras lo cual pasó a Guatemala, Nicaragua y Panamá. La Habana fue su destino final, regresando desde allí a Inglaterra. Una vez en su país abjuró de su catolicismo y se hizo puritano.

Gage escribió una obra sobre sus andanzas por la América española, que publicó en 1648 con el título NUEVA RELACIÓN DE LAS INDIAS OCCIDENTALES. Tuvo una primera traducción al francés en 1676 y otra en 1695, de la cual se basan principalmente sus biógrafos y críticos para evaluar su obra. Esta, pretendía ser un libro autobiográfico de observaciones, orientado al espionaje, sobre la riqueza de las ciudades hispanoamericanas. Reclamando además, el mérito de ser el primer inglés en adentrarse en las posesiones españolas por tan prolongado periodo de tiempo y poder regresar con vida a su país de origen.

El 12 de septiembre de 1625 desembarcó en la Nueva Veracruz y el día 14 partió hacia la Ciudad de México por la ruta de La Antigua-Xalapa-Perote. Llegó a Xalapa el 17 por la tarde y entre el 19 y 20 abandonaron la villa y visitaron la venta o mesón de la Rinconada que dependía en lo administrativo y político, de la jurisdicción de Santiago Tuxtla y Cotaxtla. Los descendientes de Cortés en el marquesado y por conducto de gobernadores o administradores generales, la daban en arrendamiento a vecinos de México, Veracruz, Xalapa y de su provincia. En 1638, estaba arrendada por Juan Martín de Abreo, vecino de Xalapa, bajo el convenio de pagar una renta de 300 pesos anuales a don Pedro de Quevedo, alcalde mayor de Tuxtla.

Este es el relato de la estadía de Thomas Gage en la venta:
“De Jalapa fuimos á otro paraje que los criollos designan con el nombre de la Rinconada, el cual no es ni villa ni lugar, y no merecería mencionarse, si no fuera por dos cosas particularmente notables. Es la primera su soledad. Está separado de toda habitación, y tan lejos que sería imposible emprender la jornada y no ir á descansar y comer, o a cenar y dormir en la Rinconada. Si un viajero no quisiera parar en la Rinconada, necesitaría apartarse dos ó tres leguas del camino, y buscar alguna aldea ó aduar de indios. La segunda es la abundancia y delicadeza de las aguas. En efecto allí se encuentran los mejores manantiales de toda la carretera, aunque el agua está tibia á causa del calor del sol. No hay más que una casa, llamada la Venta, está situada en la extremidad de un valle, y es el sitio más caliente que se baila en toda la calzada desde San Juan de Ulúa hasta México. El amo de la Venta, sabiendo cuan agradable es templar la sed con agua fresca, cuando se viaja en un clima tan ardoroso, tiene siempre á prevención grandes tinajas enterradas en arena que cuida de hacer regar con frecuencia: así logra presentar á los pasajeros una agua tan fría como si fuera de nieve. No es este regalo el menos apreciable después de una jornada como las de aquel país, y nos causó tanto placer el bebería como sorpresa el medio ingenioso de remediar los efectos de tan excesivo calor.

Nos sirvieron además carne de vaca, carnero, cabrito, gallinas, pavos, conejos, perdices, y particularmente codornices, todo con tanta profusión que estábamos admirados. El valle y sus cercanías son muy fértiles y abundantes, en las inmediaciones hay varias haciendas, en donde los españoles hacen cultivar la caña dulce, la cochinilla, el trigo y el maíz. Pero lo que me recuerda con especialidad la Venta solitaria, es la noche que pasamos en ella. La industria del hombre ha logrado procurar agua fresca al viajero sediento en un clima de fuego, y la tierra parece que se complazca en prodigarle cuanto el capricho puede apetecer para el sustento; mas todo el encanto de aquel sitio se pierde con el día, y los mismos españoles llaman a los manjares que les ofrece caramelos del infierno.

No solamente es tan fuerte el calor que es imposible comer, sin enjugarse á cada instante el sudor que ciega los ojos, sino que los mosquitos lo devoran a uno, ya esté despierto ya durmiendo, y no hay medio de preservarse de ellos. Nosotros fuimos víctimas toda la noche, á pesar de tener todas nuestras cortinas; pero la maldita plaga nos acosaba aun dentro de nuestra flaca defensa, y nos atormentaban en la cama, como las ranas de Egipto. Los mosquitos no salen durante el día, pero al ponerse el sol aparecen como nubes y andan zumbando hasta que vuelve á salir. Por eso al ver que los ahuyentaban los primeros rayos del sol, juzgamos que lo más oportuno seria alejarnos de un sitio, donde se pasaban tan crueles noches. Salimos pues muy de mañana para llegar á un pueblo, tan abundante y hermoso como la Rinconada, y libre además de los huéspedes molestos que aquella noche nos habían hecho tan incómoda compañía.”

Al día siguiente, Gage y sus acompañantes se dirigieron hacia la villa de Segura de la Frontera.

LA ALCANTARILLA DE CASA BLANCA

En el siglo XVIII se hicieron importantes reparaciones del camino real por el ingeniero militar Pedro Ponce y entre 1803 y 1812, por la apertura del nuevo camino real financiado por el Consulado de comerciantes de Veracruz y dirigida por el capitán de dragones Diego García Conde. Este proyecto fue el que construyó el Puente del Rey entre 1806 y 1808, el camino nivelado que sube desde La Ventilla (hoy Puente Nacional) a Tamarindo con numerosas alcantarillas, ascendiendo y bajando por un cerro, en el paraje llamado la Cuesta de la Calera. El nombre es debido a la presencia de un horno de cal de casi 5 metros de altura, que aun existe, cuya producción se utilizó en las obras del camino real (puentes, calzadas, alcantarillas y muros de contención) y en forma comunal, siguió operando hasta la década de 1970 por los rinconenses que vendían la cal en otras poblaciones.

Bajo la dirección del ingeniero Diego García Conde y del arquitecto José Antonio Rincón Calcáneo, entre el 18 de abril de 1803 y el 20 de mayo de 1812 varias cuadrillas de 100 a 150 trabajadores libres y forzados, construyeron alrededor de 11 puentes nuevos de mampostería y 3 de madera, repararon 4 existentes desde 1758 y abrieron 223 alcantarillas de arco de diferentes dimensiones para el cruce de los numerosos arroyos por los terraplenes de tierra y muros de contención edificados, para lograr un camino carretero de suave ascenso que rodeara los grandes obstáculos naturales y no los cruzaran directamente.

A 228 metros de la gasolinera de Casa Blanca, se localiza un solitario arroyo sin nombre cruzando un tramo de 124 metros de la Carretera Federal 140. Esta vía de agua, casi inadvertida en la actualidad por el exceso de vegetación, atraviesa ambos lados gracias a una obra construida a principios del siglo XIX. Se trata de una alcantarilla (del árabe Al-qantara, que significa “puente pequeño”) o abertura artificial en forma de arco que permite evacuar las aguas de los terrenos inundados por arroyos permanentes o en tiempos de lluvia. Además del desagüe, se puede transitar encima, igual que los grandes puentes. Aunque es conocida por los habitantes de la zona, permanece oculta a la vista casi todo el año por la enorme masa vegetal que crece en el fondo del arroyo. Su memoria e importancia históricas se han olvidado, pese a los miles de vehículos y personas que cada año transitan encima de ella.

La alcantarilla de Casa Blanca fue construida con mampostería de piedra y ladrillo. Tiene una longitud de 9.10 metros, un arco de medio punto de 3.40 metros, una altura de 2.80 metros y una profundidad de 19 metros. La bóveda de cañón dentro del arco, está reforzada por una armazón de concreto para fines de soporte que la gente llama popularmente triciclo, para evitar el colapsamiento del techo, encima del cuál transita la Carretera Federal 140 entre las ciudades de Veracruz y Xalapa con un alto tráfico de vehículos pesados al día. Este reforzamiento señala un marcado debilitamiento estructural por fatiga del material y la presión de las crecidas anuales del arroyo durante al menos doscientos años.

Pese a sus reducidas dimensiones, si se compara con los gigantescos puentes de arcos de los ríos de la región, la alcantarilla de Casa Blanca ha desempeñado un papel social y económico relevante al ser el paso seguro por el arroyo a través del camino principal, que desde el siglo XVI ha comunicado las poblaciones ahora llamadas Puente Nacional y Rinconada. Además de enlazar las ciudades de Veracruz y Xalapa en un tramo delicado que actualmente mide 5 metros de profundidad y 124 metros de largo, cuya destrucción o colapsamiento cortaría abruptamente el tráfico vehicular en esa dirección. La actual carretera -llamada Nacional, 140 o Libre- que la cruza, construida sobre el antiguo camino real, fue hecha entre 1928 y 1938, lo que trajo como consecuencia la remodelación de puentes y alcantarillas para prolongar su vida útil.

El modelo de arquitectura aplicado a la alcantarilla de Casa Blanca se repite constantemente en otras localidades del camino real, por lo que bien podría ser obra de los trabajos del Consulado de Veracruz. Sin embargo, se sabe que este tramo fue también objeto de otros trabajos y reparaciones en el siglo XVIII, como las efectuadas por el ingeniero segundo Pedro Ponce desde 1781, encargado de la dirección de allanar el camino desde la fortaleza de San Carlos en Perote hasta la Nueva Veracruz. En 1782 se trabajó el camino de la venta de La Rinconada y los malos pasos en los tramos conocidos como de Lucas Martin (hoy Banderilla) y Cruz de Piedras (hoy Plan del Río). En 1790, presentó siete planos y perfiles del camino de Perote a La Rinconada y en 1794, por orden del virrey, es comisionado para el proyecto y presupuesto de las mejoras al camino de Veracruz.

Se tiene constancia segura de la existencia de esta alcantarilla cuando menos desde la década de 1810, debido a que entre el 21 y 26 de junio de 1815, una expedición militar venida desde España al mando del brigadier de origen venezolano Fernando Miyares y Mancebo con 1 126 soldados del regimiento de Órdenes Militares y 623 del batallón de Voluntarios de Navarra, recorre el camino real desde Veracruz a Xalapa por la playa, pasando por el destruido pueblo de La Antigua y enfilando hacia La Rinconada y Plan del Río, utilizando la calzada construida por el Consulado de Veracruz. El día 24 sus soldados avanzan desde La Ventilla (hoy Puente Nacional), tras un día de descanso en las proximidades del Puente del Rey, superan la Cuesta de la Calera y su muro de contención, entrando al pueblo de La Rinconada, anotando su jefe en el documento llamado DIARIO DE LA PARTE TOPOGRÁFICA Y ESTADÍSTICA DEL TERRENO QUE RECORRE LA DIVISIÓN AL MANDO DEL BRIGADIER D. FERNANDO MIYARES Y MANCEBO QUE DA PRINCIPIO EN EL DÍA 21 DE JUNIO DE 1815 Y FINALIZA EN EL DÍA DE LA FECHA, la siguiente descripción:

«Al pie de la Cuesta de la Calera se separan también dos veredas, la primera a la derecha, que sólo da camino a diferentes ranchos de siembra llamados de Báez, y la segunda a la izquierda, que siendo bastante abierta se dirige al vado en el río La Antigua llamado Paso de la Calera, que distando 1 500 varas de esta parte del camino real es muy cómodo en tiempo de seca, y por él puede irse con infantería y caballería a Paso de Ovejas, Chipila y Acazónica. Pasada la Cuesta de la Calera, y muy cerca de la Rinconada, hay en el camino una alcantarilla grande de desagüe.»

Aparece también señalizada en el documento CROQUIS DEL CAMINO DE CERRO GORDO A VERACRUZ, que muestra la ruta del Camino Nacional hacia 1850, indicando no solo los puentes de los ríos, sino también numerosas alcantarillas sobre los arroyos de importancia, que realizan también la función de puentes cuando tienen grandes dimensiones en sus arcos y estructuras de mampostería. En este caso, señala un pequeño puente entre la Cuesta de la Calera y la entrada de Rinconada.

Esta alcantarilla fue relocalizada a las 9:15 horas del 26 de abril de 2013 por el Lic. Mario Jesús Gaspar Cobarruvias en el transcurso de su exploración y estudio en solitario de los 11 kilómetros de camino real, en los cuáles se localizaron 10 alcantarillas de arco entre las localidades de Casa Blanca y Conejos, municipio de Puente Nacional. Confirmando, además, la inexistencia de otra gran alcantarilla visible en la actualidad en más de un kilómetro de distancia. La Cuesta de la Calera se halla a 757 metros al oriente de la alcantarilla de Casa Blanca y después de bajar esta, hay una alcantarilla de arco rebajado a 520 metros de distancia bajo el tramo de 499 metros que une la subida a la Cuesta con Tamarindo confluyendo con el libramiento de la actual carretera de cuota. Por el poniente, la próxima se hallaba a 1.400 metros, muy cerca de la actual Biblioteca Pública de Rinconada y fue sepultada en la segunda mitad del siglo XX.

El 31 de marzo de 2015, se realizó otra exploración en Casa Blanca que dio como resultado la localización de otra alcantarilla del mismo diseño arquitectónico, a una distancia de 184 metros lineales al oriente de la gran alcantarilla mencionada por Miyares, en dirección a la Cuesta de la Calera. Este segundo desagüe consta de un arco de medio punto de 1.10 metros, 36 centímetros de espesor en la bóveda de cañón, 3.30 metros de longitud, 1.45 de altura total y 13.20 de profundidad. No se había localizado en 2013, por la gran cantidad de vegetación y tierra que la cubre, una capa que alcanza hasta 80 centímetros de espesor.

Un levantamiento fotográfico detallado y uno arquitectónico con croquis y plano, se hicieron hasta el 18 de julio de 2013. El geo-posicionamiento se efectúo el 16 de agosto de 2014 utilizando un GPS de alta sensibilidad y se sitúo en mapas de la Zona Semiárida Central del Estado de Veracruz. También se efectuó un reconocimiento exhaustivo del muro de contención de la Cuesta de la Calera, del que solo se conservan 78 metros de pared en escarpa y 6 pequeños contrafuertes.

El 13 de septiembre de 2014, el Lic. Mario Gaspar impartió por décima ocasión la conferencia HISTORIA DEL CAMINO REAL VERACRUZ-MÉXICO para el pueblo de Rinconada, en la casa del campesino Lic. Fernando López Arias y como parte de la Feria de Fiestas Patrias 2014. El evento fue organizado por el ingeniero topógrafo Ángel Avila Jiménez y la agencia municipal de Rinconada, con la finalidad de dar a conocer a los ciudadanos la historia de esta ruta colonial que atraviesa su pueblo, los vestigios que pueden hallarse y lo que se puede hacer para proteger el patrimonio histórico tangible aun existente. En esta oportunidad, se visitaron también las orillas del Río de los Pescados, donde aun se cuenta la leyenda de terror del Charro Negro.

EXPANSIÓN EN EL SIGLO XX

Para el periodo del Porfiriato (1876-1911) se recortó el nombre del pueblo a solo Rinconada y se quiso explicar el origen del curioso nombre, con una leyenda referente a una «venada arrinconada» por el general Juan de la Luz Enríquez, gobernador del Estado de Veracruz.

En 1910 se construyó una estación del Ferrocarril Interoceánico en el paraje cercano de Los Ídolos y alrededor de esta fue creciendo el actual pueblo de Rinconada, a orillas de la carretera nacional (antiguo camino real).

Después de la Revolución Mexicana (1910-1920), el sitio donde estuvo Izcalpan pasó a llamarse Casa Blanca por el edificio de la antigua venta de La Rinconada cuyas paredes estaban encaladas, constituyéndose como localidad del municipio de Puente Nacional y separada solo por una calle de la villa de Rinconada, adjudicada al municipio de Emiliano Zapata. Del lado de Puente Nacional quedaron la Casa Blanca y la Cuesta de la Calera y del lado de Emiliano Zapata, la estación del ferrocarril y la parte poblada de Rinconada en el siglo XX.

UNA LEYENDA PARA EXPLICAR

En La Rinconada, ahora renombrada solo como Rinconada en el siglo XX, se trató de explicar el origen del atípico nombre con una leyenda, que recopiló en 2008 el maestro Pablo Pérez Andrade, quien ha asumido el desafío de recopilar la historia de la localidad y darla a conocer mediante la tecnología de internet y las redes sociales:

“En la época colonial nuestra población fue un lugar de gran importancia, ya que existía “La Posta”, que era un lugar en donde los viajeros descansaban unas horas mientras se realizaba el cambio de caballos de las diligencias que hacían el recorrido de la ruta Veracruz – México. A nuestros días existe una casa en la colonia Casa Blanca que sirvió de alojamiento para los viajeros de esa época. Más tarde, siendo gobernador del estado, el señor Juan de la Luz Enríquez, Ixcalpan cambió de nombre por el de “La Arrinconada”, esto se debió a que el gobernador Enríquez era aficionado a la cacería y junto con varios amigos, viajaba de la capital del estado a Ixcalpan, ya que había gran cantidad de venados, lo que motivaba su viaje a estos lugares. Pero se cuenta que un día, alguien vio una venada y era tan mala su puntería, que al intentar matarla solo la hirió, y la venada huyó hacia un paraje que ahora se le conoce como la “bajada del Arroyo” y ahí buscó refugio, arrinconándose para que sus cazadores no dieran con ella. Lo anterior hizo que Don Juan de la Luz y sus amigos cazadores, cuando planeaban el lugar donde irían a cazar, decían, “…vamos a donde quedó la venada arrinconada…” derivando posteriormente en: “…vamos a la rinconada…” quedando con el transcurso del tiempo en RINCONADA.”

Sin embargo, esta leyenda carece de fundamento histórico, pudiéndose tratar de un suceso aislado que sucedió pero que alguien quiso relacionar con el nombre del pueblo, así como en Puente Jula se trató de explicar el nombre a través de la historia o mito de una muchacha llamada Julia que se veía con su amado en el viejo puente colonial. Fuera de conjeturas, el general Juan de la Luz Enríquez nació el 16 de mayo de 1836 y murió el 17 de marzo de 1892, pero el lugar ya era conocido como La Rinconada desde al menos 1525, por lo que junto con Plan del Río, es uno de los pueblos de origen español más antiguos de México.

Prueba de ello es la abundante cartografía que lo sostiene a través de 400 años. Por ejemplo, aparece en el MAPA QUE COMPREHENDE LAS DOS PROVINCIAS DE XALAPA Y CORDOVA Y LOS CAMINOS QUE BAJAN POR ELLAS DE MÉXICO Á VERACRUZ Y LOS PROYECTOS QUE EN VARIOS TIEMPOS SE HAN ECHO trazado por José María Alfaro a fines del siglo XVIII, conteniendo menciones del proyecto del ingeniero Diego García Conde para el camino real que se construirá a partir de 1803.

También está señalado en el MAPA DEL ORIENTE DE LA NUEVA ESPAÑA publicado por el famoso científico y viajero prusiano Alexander von Humboldt en 1811, donde se nombra al pueblo como La Rinconada. Aparece así mismo, en el PLANO GEOGRÁFICO DE UNA PARTE DE LA PROVINCIA DE VERACRUZ HASTA PEROTE, que el comandante de artillería Manuel Varela y Ulloa dedica al nuevo virrey Juan Ruíz de Apodaca en 1816.

EN LA ACTUALIDAD

Por decreto del 22 de mayo de 1922, se declaró cabecera municipal de El Chico (fundado en 1887 con el nombre de Porfirio Díaz) al poblado de Rinconada. En 1932 el municipio es renombrado como Emiliano Zapata y en 1938 la cabecera municipal es traslada a Dos Río, donde permanece hasta la fecha.

Actualmente sobreviven como testigos del pasado, la Casa Blanca que sirvió también para las diligencias que bajaban desde la Ciudad de México desde 1830, alcantarillas del camino real, así como el gran muro de contención, el horno de la Cuesta de la Calera y la estación con su vistoso estilo arquitectónico neogótico de origen inglés. Conforme se expandió el pueblo de Rinconada en el siglo XX, se han encontrado figurillas y ollas de cerámica de la época prehispánica, con gran semejanza a las encontradas en Oceolapan, con una antigüedad que les remonta al siglo anterior a la llegada de los españoles a la región.

* El autor es originario de la ciudad de Veracruz y actualmente es miembro e investigador principal del Comité Organizador de la Batalla de Tolome en 1832, coordinador estatal de cultura para el Estado de Veracruz para la Promotora Nacional de Economía Solidaria (PRONAES), director de Investigación, Análisis y Proyección Históricas para el Proyecto Ruta de Cortés perteneciente al Proyecto México del Consorcio Constructor de Empresas Mexicanas (CCEM), miembro de la Directiva de la asociación cultural México Hispano, director-fundador del equipo de Exploración y Estudio del Camino Real Veracruz-México (EXESCR), miembro del Patronato de la Casa de la Cultura de la Ciudad José Cardel, miembro Historiador en la asociación Cronistas de Veracruz, A. C., y presidente-fundador de la Real Academia de las Artes por la Hispanidad que agrupa a artistas y talentos emergentes de la Península Ibérica y los países de Hispanoamérica.

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LOS VIAJES DE GAGE EN EL SIGLO XVII HISPANOAMERICANO, Resumen de la ponencia presentada por Carmelo Sáenz de Santa María, de la Universidad de Deusto, en la sección primera del IV Congreso de la (1-4) Asociación Internacional de Hispanistas. Salamanca, 31 de agosto de 1971., Centro Virtual Cervantes:

Haz clic para acceder a aih_04_2_052.pdf

EL PRIMER TESTIGO, EXTENSA DESCRIPCIÓN DE LA VIDA EN LAS COLONIAS ESPAÑOLAS POR UN EUROPEO DEL NORTE, Dorothy Sloan-Book, Subasta 23 Resúmenes:
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http://cronologiahistorica.com/inde…

HOSPITAL DE LA SANGRE / CAPILLA DE LOS DOLORES, Ruta de los caballeros de la Órden de Malta, La Rinconada:
http://rutacaballerosdelaordendemalta.granvega.es/…

RINCONADA, VER. BLOG, Maestro Pablo Pérez Andrade, lunes 7 de abril de 2008:
http://pabloperezandrade.blogspot.mx/…

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