Los partidos políticos son sin lugar a dudas uno de los mejores negocios en nuestro país. Las prerrogativas, es decir el dinero con el que se sustentan, es dinero de la gente, de los impuestos que pagan quienes construyen este país con su trabajo. Y ellas y ellos, los líderes de los partidos políticos, orondos, se gastan a manos llenas esos dineros que les da el pueblo. Hace unos días se ventiló el caso de Eduardo Vega Yunes “El Tato”, un personaje que lo único que ha hecho es lucrar con el membrete de lo que ha llamado Fuerza por México. Y hoy, las redes sociales se inundan con el caso del dirigente del PRD en Veracruz, Sergio Cadena Martínez, un personaje gris, quien recibe del OPLE 1 millón 300 mil pesos mensuales que utiliza para darse vida de rico, con camionetones y damitas por aquí y por allá. Sergio Cadena junto con su ex pareja sentimental (a la cuál le saca 20 años) Naira Sibrian Rodríguez quien es la Secretaria de Organización del PRD en Veracruz, se embolsan las prerrogativas mensuales que les caen religiosamente los primeros 5 días del inicio de cada mes por parte del OPLE-VER. Nos dicen que entre Sergio Cadena y Naira Sibrian Rodríguez han corrido a la mitad del personal que laboraba en el CDE del PRD para embolsarse ellos lo que correspondería de salarios de los ahora desempleados, más de 50 personas. Y así, como este caso sucede en el PRI del impresentable Marlon Ramírez Marín. Cuánta razón le ha asistido al presidente Andrés Manuel López Obrador cuando propuso reducir las prerrogativas de estos partidos que sólo mantienen parásitos.






