- “No me pidan cubrir esta marcha”, dice la conocida reportera Ángeles González Ceballos.
Israel García
Mientras los comerciantes de la zona centro de Xalapa cubren sus negocios con tablones, comunicadores y comunicadoras xalapeñas muestran su inconformidad en redes sociales sobre la violencia que se genera en estas marchas de protesta contra la violencia a la que han sido sometidas las mujeres por muchas generaciones.
“Atento llamado a mis empleadores. No me pidan cubrir esta marcha. Yo no pienso ir a que me violenten las que dicen que defienden a las mujeres. #NOMasViolenciaContralasReporteras”, indica en su perfil de Facebook la reconocida reportera Ángeles González Ceballos, al publicar el mensaje de Colectiva Medusa.
“Comunicado 8M. Xalapa. A los medios y periodistas. Este 8 de marzo las mujeres volvemos a salir a las calles de Xalapa, sin embargo, en marchas de años anteriores, mujeres asistentes a las manifestaciones se han visto vulneradas e incluso violentadas por reporteros varones que asisten a ‘cubrir’ la marcha, poniendo en riesgo la integridad de cientos de mujeres, es por esto que hacemos un llamado a todos los medios y periodistas recordando que:
“La marcha del 8M es completamente separatista, siguiendo el protocolo de atención y seguridad les pedimos asistan únicamente mujeres periodistas.
“Si reporteras van a cubrir la marcha, siempre sea a una distancia considerable de las manifestantes desde los laterales.
“A la hora de tomar fotografías, siempre sean con el consentimiento previo de éstas y sin fotografiar rostros. Hagamos un espacio seguro para todas”, concluye el colectivo, limitando el libre derecho al trabajo periodístico.
La marcha de este año, como ha sido una tradición, iniciará en el Teatro del Estado “Ignacio de la Llave” y recorrerá la calle de Ávila Camacho, para llegar a la Plaza Lerdo o Plaza Regina.
Aunque algunos colectivos han hecho un llamado a la libre manifestación, a la tranquilidad y a la paz, para expresar sus ideas, otros más radicales han pedido expresamente que no quieren periodistas varones y han puesto restricciones, limitando el derecho de la libertad de expresión que se ejerce en el periodismo.






