Con sólo 269 votos a favor, 225 en contra y una abstención, la Cámara de Diputados rechazó la reforma constitucional en materia electoral del presidente Andrés Manuel López Obrador; al no alcanzar la mayoría calificada (334 votos), los legisladores de Morena y sus aliados PVEM y PT ya alistan la discusión de su Plan B en este mismo tema que pretenden sacar con mayoría simple, o sea, con el apoyo de la mitad de los 500 legisladores más uno.
Durante la discusión, los diputados de los partidos de oposición –PAN, PRI, PRD y MC– rechazaron la propuesta del mandatario y la calificaron como “regresiva” por proponer “eliminar al INE”; además, criticaron que los diputados de Morena hayan gastado 20 millones de pesos en el Parlamento Abierto de la reforma electoral y que al final no tomaran en cuenta las propuestas de los expertos.
Por su parte, los legisladores de Morena, PVEM y PT defendieron la propuesta presidencial. Entre gritos de “¡El INE sí se toca!”, los morenistas comentaron que este dictamen busca que haya un ahorro de 6 mil 244 millones de pesos en materia electoral, ya que planteaba reducir el financiamiento a partidos políticos, disminuir consejeros electorales y reducir el número de legisladores federales y locales.
Al iniciar la sesión para discutir la reforma electoral durante la presentación del dictamen, Graciela Sánchez, presidenta de la Comisión para la Reforma Política-Electoral, calificó al presidente consejero del INE, Lorenzo Córdova, como un «corrupto de la historia electoral que se perdió en las entrañas del poder conservador para beneficio personal».
A su vez, Alejandro Moreno, líder nacional del PRI, adelantó que irían en contra del dictamen los legisladores de su partido junto con los del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano. “Cuando el poder pierde los estribos, lo épico termina por ser patético”, aseguró el priista mientras los diputados de Morena coreaban “¡desafuero!”.
El diputado coordinador del PRD, Luis Espinosa Cházaro, al subir a tribuna adelantó: “Se los dijimos cuando el Presidente inició los ataques al INE: su intentona de retroceso democrático no pasará. En el pleno se escucha a la oposición coreando ‘¡No pasará!’”.
Por su parte, Jorge Romero, coordinador del PAN, dijo que es increíble que quienes llegaron al poder con las actuales instituciones democráticas hoy quieran minarlas porque ya no les acomoda.
El dictamen presentado por Morena se trataba de reformas constitucionales con la intención de “suprimir” el INE y crear un nuevo órgano llamado Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC), reducir de 11 a siete el número de consejeros electorales y cambiar su forma de elección por medio del voto popular.
También planteaba que los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación fueran electos mediante voto popular, en lugar del proceso de elección en el Senado.
La iniciativa presidencial proponía la desaparición de los Organismos Públicos Locales de los Estados y los Tribunales electorales de cada entidad.
Asimismo, reducir el número de diputados de 500 a 300 y de 128 a 96 el de los senadores. En los Congresos locales habría un tope de hasta 45 diputados y en las Alcaldías de hasta nueve regidores, para el caso de aquello con mayor población.




