- “Al final, es claro que tampoco en la OEA se discuten ni analizan las verdaderas necesidades de los pueblos”, indica Alejandra Yáñez Rubio en artículo del Semanario Alégrate.
- Mientras que la delegación de México presumía su progresividad en temas de “paridad y discriminación”, fueron asesinadas más de 223 personas, asevera.
En un artículo publicado 13 de la edición 951 del Semanario Alégrate, la Arquidiócesis de Xalapa critica la agenda de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la 52ª Asamblea General que se llevó a cabo en los primeros días del mes de octubre de este año.
En el texto, signado por Alejandra Yáñez Rubio, la demarcación eclesial lamenta que el organismo internacional no discuta ni analice las verdaderas necesidades de los pueblos y que mientras que la delegación de México presumía su progresividad en temas de “paridad y discriminación”, fueron asesinadas más de 223 personas, asevera.
Aquí el texto íntegro de este artículo:
La 52ª Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) se llevó a cabo los días 5, 6 y 7 de octubre del presente año en Lima, Perú. La Asamblea General es la reunión de todas las delegaciones de los países miembros, junto con representantes de este organismo y de otras organizaciones internacionales. Cada año se organiza este encuentro de naciones para definir mecanismos y políticas, que permitan la “colaboración internacional en temas de democracia, derechos humanos y paz”. En la página de internet encontramos que “La Organización fue fundada con el objetivo de lograr en sus Estados Miembros un orden de paz y de justicia, fomentar su solidaridad, robustecer su colaboración y defender su soberanía, su integridad territorial y su independencia”.
El objetivo teórico de la OEA es lograr que los países de la zona interamericana colaboren en la búsqueda del bien común. Durante las reuniones de trabajo se discuten temas como migración, derechos humanos, conflictos en la zona y se tiene un espacio destinado para dialogar con organizaciones civiles. Este año los temas principales fueron la desigualdad y la discriminación. Hubo 32 ponencias de organizaciones ciudadanas y varios países dieron una postura clara sobre los temas clave. Chile, Colombia, México, Canadá, Estados Unidos respaldaron los temas de aborto, derechos sexuales y reproductivos y el concepto de “mujeres y niñas en todas sus diversidades” por el cual a aquellos hombres que se autoperciben mujeres se les considere legalmente mujeres. Guatemala y Paraguay fueron abiertamente respetuosos del derecho humano a la vida y promovieron una perspectiva de familia. Perú tuvo una postura neutral.
12 organizaciones civiles solicitaron se respetara el derecho humano a la vida (en toda etapa de desarrollo), que se definiera el concepto de mujer tomando en cuenta las diferencias estructurales entre mujeres y hombres y que se respetara la soberanía de las naciones, ya que actualmente existe mucha presión internacional para implementar ideología de género en la currícula escolar. 9 organizaciones civiles pidieron la legalización del aborto, la implementación del concepto de “mujeres y niñas en todas sus diversidades”, la legalización de la prostitución, y la incorporación de la interseccionalidad en todos los países de la región. Interseccionalidad es el concepto por el cual se establece que se debe dar mayor prioridad a las personas que sufren discriminación bajo múltiples causales. En teoría se oye muy bonito, pero en la práctica implica el descarte de las vivencias de ciertas personas. Por ejemplo, en un foro de escucha para mujeres, se daría mayor prioridad a las mujeres pobres que a las de clase media. Una mujer blanca y bonita no tendría derecho a externar su opinión por ser privilegiada. Y obviamente se darían espacios preferenciales a los hombres que se auto perciben mujeres, ya que se da por hecho que son “las mujeres” más rechazadas en la sociedad, sólo por ser “mujeres trans”.
El representante de una organización civil de Colombia planteó la legalización de las drogas, ya que la estrategia de combate a las drogas no ha funcionado. Una asociación pidió mayor apoyo a las personas con discapacidad visual.
Una cuestión es innegable: los temas ya vienen trabajados, y son los representantes de los países, quienes, deciden si la agenda planteada se modifica o acepta. Por esta razón hay lobbies financiados que acuden a este organismo a presionar para la aceptación de su agenda. Había multitud de transexuales, mujeres que ejercen la prostitución y colectivos feministas. Todos pidiendo aborto, legalización de la prostitución y el borrado de las mujeres. Es una fiesta para unos cuantos, porque “algunos acuden financiados” a reuniones internacionales a vender la necesidad de una agenda ideológica mientras que otros no tenemos el dinero suficiente para acudir y defender la verdad. Al final, es claro que tampoco en la OEA se discuten ni analizan las verdaderas necesidades de los pueblos. No hay financiamiento para hablar de la falta de agua potable, del encarecimiento de la canasta básica o de la terrible inseguridad que se vive en varias regiones del mundo.
Mientras que la delegación de México presumía su progresividad en temas de “paridad y discriminación”, fueron asesinadas más de 223 personas. Muy progresistas pero no quisieron ni hablar con las organizaciones provida, ni ver que en México urgen soluciones.






