El original submarino Nautilus

Texto e Imagen: L.C.C. Mario Jesús Gaspar Cobarruvias *

El Nautilus es un submarino de ficción ideado por el escritor francés Julio Verne. Aparece en sus novelas Veinte mil leguas de viaje submarino (1871) y La isla misteriosa (1875). El nombre de la nave se asoció a los nautilus pompilius (moluscos cefalópodos), por su diseñador y comandante el capitán Nemo (del latín «nemo»: «nadie»), quien fuera el príncipe e ingeniero hindú Dakkar, hijo de un rajá indio y sobrino de Tipu Sahib (un personaje real del siglo XVIII).

Fue encargado por piezas a diferentes fábricas y astilleros de todo el mundo para no levantar sospechas, que serían ensambladas todas ellas por los propios empleados de Nemo y por la futura tripulación en una isla del Pacífico después del fracaso del motín de los cipayos de 1857 a 1859.

La quilla del Nautilus está forjada en Le Creusot, su eje de hélice en Pen et Compagnie en Londres, las placas de chapa de su casco en Leard en Liverpool, su hélice en Scott en Glasgow, sus tanques por Cail et Compagnie en París, su máquina de Krupp en Prusia, su espuela en los talleres de Motala en Suecia, sus instrumentos de precisión en los hermanos Harth de Nueva York, etc. Las piezas las pondrá todas juntas después. Una vez ensamblado el submarino, Nemo destruye todo rastro de ocupación humana en la isla y su barco comienza un viaje hacia las profundidades del mar, cortando todo lazo afectivo y emocional con la vida en la tierra.

Su motor era propulsado por electricidad producida por baterías de una amalgama de sodio-mercurio (el sodio era extraído del agua de mar), que le daban una autonomía de navegación prácticamente ilimitada, dando varias veces la vuelta al mundo. Esta fuente de poder duraba meses en funcionamiento antes de tener que recargarse. Hay que señalar que no existe en la actualidad y que muchas de sus prestaciones en el Nautilus son cubiertas por reactores atómicos.

Su casco era de forma ahusada y muy parecido al pez vela. La forma hidrodinámica del cuerpo de los peces reduce la resistencia del agua al movimiento y apegándose a este diseño, el Nautilus podía navegar a velocidades de hasta 50 nudos (92,5 km/h) y descender a profundidades de hasta 16.000 metros.

Estas eran sus otras características técnicas:

-Doble casco, de 70 metros de largo por 8 metros de ancho.

-1356,48 toneladas netas de desplazamiento.

-Espolón triangular de 2 metros de lado.

-Hélice de 6 metros de diámetro y 7,5 metros de paso.

-Timón de ancho codaste.

-2 planos en los costados, para inmersión hidrodinámica.

-3 tanques de lastre, para inmersión estática.

-Torreta de mando y reflector capaz de alumbrar 1 kilómetro a la redonda. Poseía grandes y resistentes ventanales de 21 centímetros de espesor, que servían al timonel para navegar y vigilar el mar al frente y a los costados.

-5 compartimientos estancos.

-2 anclas, a babor y estribor.

-Primer casco hecho con placas superpuestas con remaches y tornillos, puesto encima del segundo casco con tabiques en forma de «T», que a la distancia asemejaban una coraza de escamas. Esta protección le permitía enfrentar las más salvajes tormentas y descender a profundidades inimaginables para el siglo XIX. Además de dotarlo del aspecto de un enorme monstruo marino, lo cual impedía que los barcos y tripulaciones descubrieran la naturaleza artificial del Nautilus y actuaran en consecuencia persiguiendo una nave y no a un evasivo animal todavía no descubierto por la ciencia.

-Poseía un pequeño bote capaz de albergar 12 personas, unido al submarino con un cable para mandar telegramas.

El Nautilus es en la novela, la nave sumergible más avanzada del mundo. Pues es al mismo tiempo un laboratorio de investigación científica, un museo de las reliquias y tesoros que el capitán Nemo va recogiendo y deliberadamente, un instrumento de venganza contra la nación que considera no solo de oprimir a su nación de origen sino también la responsable de la perdida de su esposa y dos hijos.

En el momento de su creación, el submarino valía alrededor de 2.000.000 de francos y con las colecciones y obras de arte que se conservaba en su interior, el doble o más de esa cantidad. La construcción de la nave fue pagada con las riquezas que el príncipe Dakkar pudo salvar de los ingleses al perder su reino en la India.

Bajo el mando del capitán Nemo, genial científico e ingeniero, el Nautilus utilizado como herramienta de investigación científica, logró hazañas como desafiar el cruce del temible Mar de los Sargazos y sumergirse a una profundidad de 16 kilómetros sin ningún daño dentro del mismo. El 21 de marzo de 1868 el capitán plantó su bandera en el Polo Sur de la Tierra. Siendo en la novela, el único sumergible del mundo y gracias a sus excepcionales diseño y tecnología, sus tripulantes pueden encontrar el Túnel de Arabia bajo el istmo de Suez, aclaran el secreto de la muerte del navegante francés conde de La Pérouse desaparecido en 1788 cuando trataba de dar la vuelta al mundo, pueden examinar varias cuevas submarinas y descubrir la legendaria ciudad hundida de la Atlántida.

Sin embargo estos logros morirán con Nemo -uno de los hombres más ricos del mundo gracias a las inmensas riquezas rescatadas de naufragios de otros siglos- sin beneficiar al resto de la humanidad. Solo una parte es donada a pueblos oprimidos. Y es solo a través del relato de alguien que escapó del Nautilus, que parcialmente se descubre el secreto que envolvía al personaje y su fantástica embarcación.

Como arma de guerra y represalia es igualmente formidable pues logra sembrar el miedo en los mares y las marinas de Europa y América, porque su proa estaba rematada por un gran espolón de forma triangular. Combinando la excepcional resistencia que le daba su segundo casco blindado con su forma hidrodinámica y su gran velocidad, embestía y hundía los barcos que el capitán Nemo consideraba enemigos. Esta potencia de choque le permitía partir las naves y su aspecto, rapidez y cualidades de inmersión le daban la ventaja del sigilo, dejando que las autoridades y periódicos culpasen de estas tragedias a «narvales gigantes», preservando su secreto.

Sus presas eran generalmente barcos ingleses y los dedicados a cazarlo cuando creían que el Nautilus era un monstruo marino que amenazaba las rutas oceánicas de comunicación. Aunque también llegó a agredir a un banco de cachalotes y a impactar a un barco de pasajeros. Julio Verne en su novela revela la violencia y amargura que se han adueñado del alma de Nemo, al concluir que «el Nautilus no era más que un formidable arpón, blandido por la mano de su capitán».

Contrariamente a lo que se cree popularmente, en la década de 1860 cuando se escribió la novela de Julio Verne, ya existían submarinos en el mundo, aunque ninguno tan avanzado como el que describe en su novela. Salvo por varias características técnicas que hoy todavía serían imposibles de fabricar o que hubiesen hecho imposible navegar al Nautilus, el escritor se movía dentro de los limites de la tecnología de su época. Permitiéndose, eso sí, licencias y una gran imaginación en cuanto a la ciencia y tecnología, creando diseños y usos que hoy sirven de inspiración y objeto de estudio a artistas e ingenieros. No como una innovación totalmente nueva sino como un genial perfeccionamiento de lo que ya existía en su época.

Los eventos narrados en Veinte mil leguas de viaje submarino, ocurren en un lapso de 7 meses en que el Nautilus recorre esa distancia marítima, después de haber recogido al profesor y biólogo francés Pierre Aronnax, a su sirviente Conseil y al arponero Ned Land, entre 1867 y 1868. Después de sobrevivir a un enorme remolino frente a la costa de Noruega (el Maelstrom), el capitán Nemo y el Nautilius siguieron navegando hasta que encontraron su destino final el 16 de octubre de 1868, al morir él de muerte natural y porque al abrirse una válvula se inundó por dentro la nave, hundiéndola en las profundidades de una cueva de la isla Lincoln. Donde había quedado atrapada por la elevación volcánica de grandes muros de basalto que cerraron la salida a mar abierto. El 9 de marzo de 1869 el volcán explota destruyendo totalmente la cueva y la isla, al termino del relato de su novela La isla misteriosa.

Las dos novelas discrepan fundamentalmente en la línea de tiempo y dan la impresión de que el Nautilus solo tuvo una vida útil entre 1865 y 1868, antes de que Nemo lo inmovilizara en una cueva bajo la isla Lincoln esperando su muerte, viéndose totalmente solo al morir gradualmente y por diversas causas toda la tripulación del sumergible. A los protagonistas de La isla misteriosa, les dice que desde hace 4 años les vigila desde ahí, que tiene 70 años de edad, pero apenas en 1867 cuando conoció al profesor Aronnax, era un hombre adulto en plenitud de facultades.

El Nautilus es hoy un símbolo del progreso técnico y su nombre sigue siendo muy popular entre los submarinos, empresas y buzos de hoy. La embarcación aparece en las siguientes películas:

-Veinte mil leguas de viaje submarino (1907, 1916, 1927, 1952, 1954, 1997, 1997 (II), 2007).

-La isla misteriosa (1902, 1921, 1929, 1941, 1951, 1961, 1963, 1973, 1975, 1995, 2001, 2005).

-Capitán Nemo y la ciudad submarina (1969).

-Capitán Nemo (1975).

-El regreso del capitán Nemo (1978).

-Nemo (1984).

-La liga de caballeros extraordinarios (2003).

-30.000 leguas de viaje submarino (2007).

-Viaje al centro de la Tierra 2. Isla misteriosa (2012).

En la mayoría de las películas, el Nautilus se ve muy diferente de lo que se describe en el libro. Externamente, a menudo parece un pez grande, pero en algunas películas tiene la apariencia de un submarino moderno y, a veces, incluso está equipado con un periscopio (instrumento que no existía en la década de 1860). Su tamaño también varía mucho entre películas, pasando de 32 metros (la longitud de su modelo a tamaño real) en Veinte mil leguas de viaje submarino (1954) a varios cientos de metros en La liga de caballeros extraordinarios (2003). La representación del armamento también varía, pasando de contar únicamente con el espolón, a poseer torpedos de largo alcance y misiles balísticos de alcance intercontinental.

En homenaje a ese submarino de alta tecnología imaginado por Julio Verne, su nombre fue adoptado por la Armada de los Estados Unidos para el submarino USS Nautilus (SSN-571), el primer sumergible alimentado por energía atómica y que entró en servicio el 30 de septiembre de 1954, al mando del comandante Eugene P. Wilkinson. Su reactor le proporcionaba una autonomía de 140.000 kilómetros a una velocidad de 23 nudos (42.596 km/h), por lo que podía navegar sumergido varias semanas sin tener que salir a la superficie. El 4 de febrero de 1957, el USS Nautilus alcanzó las 60.000 millas marinas (111.120 km) en inmersión, que se corresponden con las 20.000 leguas de la novela de Julio Verne.

* Comunicólogo y explorador mexicano originario de la ciudad de Veracruz, dedicado a la investigación y difusión de la historia, arqueología, astronomía, artes y tecnología en numerosas temáticas. Además de ser lector desde su infancia, de autores de ciencia ficción como Julio Verne, de aventuras como Emilio Salgari y las novelas con mucho realismo y personajes únicos de Irving Wallace.

REFERENCIAS ELECTRÓNICAS:

Veinte mil leguas de viaje submarino, Biblioteca Virtual, 2003:

Haz clic para acceder a 656610.pdf

Nautilus (Julio Verne), Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/Nautilus_(Julio_Verne)

Nautilus (Julio Verne), Frwiki en español:
https://es.frwiki.wiki/wiki/Nautilus_%28Jules_Verne%29

USS Nautilus (SSN-571), Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/USS_Nautilus_(SSN-571)

Nautilus, Data Mares:

Nautilus

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