Juan José Barrientos
Durante el periodo como rector de Raúl Arias Lovillo, la Universidad Veracruzana, publicó algunos libros con tirajes de quince y dieciocho mil ejemplares que se regalaban en paquetes a los estudiantes de nuevo ingreso.
El proyecto recordaba los famosos “clásicos verdes” publicados por Vasconcelos hace un siglo con tirajes de 20 y de 50 mil ejemplares y recibió críticas parecidas.
La lectura no se puede promover por decreto ni regalando libros; los jóvenes recibían de pronto un lote de libros que no sabían ni donde poner y que, según los detractores del proyecto, vendían a las librerías de viejo, para irse a tomar una cerveza o un café; aun así, esos libros encontraron otros lectores, aunque no fueran los estudiantes a los que originalmente estaban destinados.
Había que motivar de algún modo a los estudiantes para que leyeran los libros que se les regalaban, pero no hubo mucha promoción en Tele y Radio UV.
Posteriormente, la sucesora de Arias Lovillo redujo el tiraje de la colección a dos mil ejemplares, en vez de hacer un convenio con la Secretaria de Educación o el Colegio de Bachilleres del Estado de Veracruz, el IVEC y hasta la Editora del Gobierno, entre otros organismos, para mantener el tiraje que tenían y poderles regalar libros a los estudiantes de los bachilleratos o vendérselos a precios reducidos; incluso había que involucrar al IPE (Instituto de Pensiones del Estado), que podría pagar una parte del costo de la edición a cambio de un porcentaje de los ejemplares, que luego podría vender a precio reducido o regalar a sus afiliados.
El ayuntamiento de Xalapa, por cierto, imprimió un libro de poemas para niños seleccionados por José Homero con un tiraje de 30 mil ejemplares que se regalaron a los alumnos de las escuelas, pero esos libros, como objeto, dejaban mucho que desear; sus características no revelaban mucho aprecio a la poesía y tampoco motivaban a sus lectores a conservarlos. Con todo, algo se hizo.
Al tomar posesión como rector, hace ya casi un año, el Dr. Martin Aguilar Sánchez se encontró ante el dilema de seguir publicando la colección con el tiraje reducido con que lo hizo Sarita o volver a los tirajes vasconcelianos con que lo hizo Raúl Arias, y al parecer ha optado por la primera opción, pero aún puede cambiar.




