Agencia SPI
Xalapa, Ver., 17 de Mar (SPI).- La aplicación de subsidios a las gasolinas y diésel, derivado de un incremento en el precio del petróleo, generará pérdidas recaudatorias por alrededor de 554 mil millones de pesos (mdp) y, favorecerá en mayor medida a la población de mayores ingresos.
El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria A.C. en su investigación, Incrementos en el precio del petróleo: Efectos en la recaudación, precisó que en México desde el 2016 se ha controlado el precio de la gasolina mediante estímulos fiscales al IEPS, esto es, disminución de cuotas que se cobran por litro de gasolina y diésel.
Pero ante el aumento del precio del petróleo a nivel internacional implicó que el estímulo fiscal aplicado a la gasolina y diésel se haya incrementado hasta llegar al 100 por ciento el pasado 18 de febrero.
Igualmente, el 4 de marzo de 2022 se publicó un decreto en el cual se estableció que podrán implementarse estímulos fiscales complementarios. Esto implicó dejar de recaudar el 100 por ciento del IEPS a las gasolinas y diésel, sino que su cuota podría ser negativa; es decir, convertirse en subsidio.
De acuerdo a la Secretaría de Hacienda la recaudación del IEPS a gasolinas y diésel estimada para 2022 es de 288 mil 602.5 mdp, pero derivado de la aplicación de subsidios, las arcas nacionales dejarán de percibir 554 mil 193 mdp, mientras que el incremento en los ingresos petroleros derivado de un mayor precio del petróleo es de 643 mil 941 mdp.
Esto da como efecto neto una recaudación adicional de 89 mil 747 mdp.
El Centro de Investigación afirmó que el incremento de los estímulos fiscales al IEPS a las gasolinas y diésel disminuirá la recaudación de impuestos del gobierno federal y, el incremento en el precio del petróleo aumentará los ingresos petroleros en una proporción mayor.
Sin embargo, la recaudación proveniente del IEPS se va a la bolsa general, por lo que el gobierno federal dispone de ella para la realización de políticas públicas.
No así con los ingresos petroleros, ya que parte de estos son ingresos de Pemex, utilizados para su operación y no para financiar políticas públicas.
Esto ocasiona que los recursos disponibles para financiar políticas públicas disminuyan, dejando al FEIP, en niveles muy bajos.
Adicionalmente, un subsidio de este tipo favorecerá en mayor medida a la población de mayores ingresos, incrementando la desigualdad de ingresos en el país.




