Por L.C.C. Mario Jesús Gaspar Cobarruvias, jefe y guía
Día 12/19. Diciembre 14, 8:10 PM.
Después de la dura marcha de los dos últimos días, durante la cuál abandonamos la zona de fresco clima templado y entramos a la calurosa de clima cálido, en la llamada zona semiárida central del Estado de Veracruz, procuramos descansar lo más posible para recuperar fuerzas.
Hemos caminado más de 100 kilómetros y apenas vamos a la mitad de nuestra ruta, que es más que nada una brutal prueba de resistencia física y adaptación al medio ambiente cambiante, donde incluso veteranos del senderismo y el montañismo se quiebran. Iniciamos a las 9:00 AM desayunando con nuestra anfitriona en Rinconada, la maestra María del Carmen Hernández Díaz, quien pasó los datos de la niña Nicole de Plan del Río a su hija, que es maestra de educación especial y así supimos que se podrá ayudar a la niña y a su hermana.
Esto nos llenó de alegría y aún así veremos de hallar otras formas de ayudar a esta familia. Desayunamos un delicioso chicharrón en salsa y agua fresca. Tras conversar y despedirnos de nuestra amiga -con quien estoy trabajando en un proyecto especial para Rinconada-, pasamos a visitar la estación del ferrocarril, que luce como un castillo de hielo gracias a la pintura blanca que le han dado a su arquitectura neogótica de 1910. Tras fotografiarla, fuimos a visitar a mi buen amigo el maestro jubilado Pablo Pérez Andrade, mejor conocido como «Pablote» por sus alumnos.
En cordial platica nos enteramos de muchas cosas como el tráfico de piezas arqueológicas por una familia en cierto pueblo del municipio de Paso de Ovejas y de como se rumorea que van a desmontar la estación de Rinconada piedra por piedra y se la van a llevar a otro sitio. Intercambiamos datos y al irnos nos acompañó hasta la estación para verla de cerca. Luego de despedirnos del maestro, regresamos a la avenida Independencia cuyo carril derecho ocupa lo que fuera antaño el camino real de México a Veracruz.
Captamos imágenes de casas antiguas con portales y techos de tejas, diseñados para hacer circular el aire y bajar la temperatura, a través de esas soluciones prácticas que dan los pueblos a través de la experiencia y se vuelven parte de su identidad.
Luego siguiendo la carretera federal 140 llegamos al límite entre los municipios de Emiliano Zapata al que pertenece Rinconada y Puente Nacional, al que pertenece Casa Blanca, una pequeña comunidad separada por tan solo una calle. Casa Blanca alojó en el siglo XVI al pueblo indígena y señorial de Izcalpan o «Lugar del crecimiento del maíz», que Hernán Cortés conoció en agosto de 1519 cuando marchaba de Zempoala a Tenochtitlán. Este pueblo quedó como parte del marquesado del Valle de Oaxaca y hacia 1532, por orden de Cortés, se fundó en su centro la venta de la Rinconada, que prestaría servicios casi interrumpidos hasta mediados del siglo XX.
La Casa Blanca es lo que queda de está venta y actualmente una parte de la misma frente a la carretera se usa para negocios. Avanzamos pasando frente a lo que fue la primera gasolinera de Rinconada y que hoy está abandonada.
Se ubica junto al cauce de un gran arroyo seco que la carretera 140 cruza por medio de terraplenes de tierra, en cuyo centro está una alcantarilla de grandes dimensiones que es mencionada por el brigadier Fernando Miyares y Mancebo en su cruce de Veracruz a Xalapa en junio de 1815. Más adelante está otra alcantarilla de arco y menor tamaño.
Nos dirigimos hacia la Cuesta de la Calera. Pero antes de llegar encontramos a mitad de carril hacia Veracruz, el cuerpo atropellado y reventado de un perro, frente a la entrada del cercado de una propiedad.
Nos conmociona y queda rogar a Dios que el pobre animalito no haya sufrido mucho antes de morir. También encontramos el cauce profundo de otro arroyo y varios basureros dentro y fuera del mismo. La Cuesta de la Calera es un cerrito del cual desciende el camino real y que se visualiza por muros y lajas de piedra caliza en el suelo. Actualmente está cercada y con candado.
Es la parte de arriba está una capilla a la Virgen de Guadalupe, a la qué es muy devota la población. El área de es vestigios del camino real está totalmente invadida por una vegetación que ha crecido sin control alguno y la oculta totalmente. Caminando por lo a carretera, lo único que delata obra antigua es el muro de contención con sus bocanadas de desagüe que semidestruido bordea parte del cerro.
Cuando esté finaliza en una pendiente abruptamente cortada por la carretera, se distingue el cauce de un arroyo que termina en una alcantarilla ya bloqueada y a unos 50 metros, un horno de cal completo y de 5 metros de alto.
Es la Calera que le da nombre a esta cuesta del camino real. Siguiendo la carretera se llega a dos curvas y a la izquierda se ve una gran sección del camino real cuando este era la carretera vieja hecha entre 1920 y 1938. Luego el tramo fue rectificado y se destruyó gran parte del muro de contención de la Cuesta de la Calera, dejando únicamente una alcantarilla de arco de medio punto rebajado, bajo el asfaltado.
Después la carretera 140 se dirige hacia el pueblo de Tamarindo y en varios kilómetros los objetos de interés son 5 alcantarillas pequeñas, las obras del canal de riego que conducen a las ruinas prehispánicas de Oceolapan o «Río de ocelotes», hoy cerradas al público por los dueños del terreno donde están.
Y sobre todo, por la masa colosal del Agrocentro Siglo XXI, que con forma de balón de fútbol americano cortado a la mitad, es conocido como el «Toche gigante» y cuya historia rememorar la gran corrupción de los gobiernos estatales a inicios del presente siglo.
Así, y refrescados por un viento fuerte que se hace sentir desde antes de bajar por la Cuesta de la Calera, llegamos tranquilamente al puente peatonal de Tamarindo, cerca del cual están sus letras turísticas gigantes. Cruzamos la carretera dos veces, porque aquí confluyen la carretera que viene de Veracruz por Ciudad Cardel (y cuyo rumbo es el del camino real viejo usado de 1519 a 1809) y la que viene de Veracruz por Paso de Ovejas y Puente Nacional (que es el camino real nuevo del Consulado de Veracruz construido entre 1803 y 1812).
Tras unas pesquisas, almorzamos tacos y picadas para recuperar fuerzas y luego vamos a buscar una calle de Tamarindo llamada la «Calzada» y que se dice que es parte del camino real de México a Veracruz.
Me enteré de esto por mis amigos del ayuntamiento de Puente Nacional, pero no había tenido la oportunidad de que alguien me llevara a conocerla, por lo que hice mi propia búsqueda y un señor llamado Misael Blanco desde hace semanas muy gentilmente se ofreció a ayudarme. Con sus datos la localizamos y conversamos con unos señores, a los que les comenté lo que hacíamos, les dimos nuestros últimos trípticos y ellos nos recomendaron a Ana María Andrade Rodríguez y a mi, buscar al señor Facundo Blanco Sosa.
Quién nació en 1939 y fue empleado del ferrocarril y de varios ayuntamientos, por lo que se le considera el mejor conocedor de la historia de Tamarindo. Rápido localizamos su domicilio y gentilmente nos concedió la entrevista. Gracias a él supimos que la Calzada era un camino antiguo empedrado con piedra bola de río y que fue pavimentado en 1992. Partía originalmente de Puente Nacional y tras cruzar Tamarindo y su vía ferroviaria, se prolonga al norte y gira para dirigirse como camino de terracería hacia a Jareros, San José Ídolos, Naranjos y Actopan.
Todo esto y por lo que conozco de cartografía antigua, me hace suponer que al igual que el camino de Puebla de Cruz Blanca a Cerro de León, se trata de un camino importante que se separa del camino real para enlazar las poblaciones del norte y transita a veces paralelo a pocos kilómetros de distancia del camino real. Naturalmente, los caminos van cambiando de importancia a lo largo de los siglos y muchas veces las rutas se olvidan o se confunden en la memoria de los pueblos.
Agradecimos la entrevista y nos tomamos la foto con nuestro nuevo amigo, que recibió nuestro último tríptico. Así se terminó la dotación de trípticos que nos donó nuestro patrocinador Ubaldo Balbuena Contreras y que trajimos desde Veracruz en varios paquetes para repartir en la conferencia de Banderilla y para nuestros amigos de los municipios de Perote, Villa Aldama, Las Vigas, Jilotepec, Xalapa, Emiliano Zapata y Puente Nacional. Por suerte dejé una buena parte en Veracruz y envié por delante una dotación para la conferencia de Tolome.
Pero he de pedir me envíen otra para los amigos que vayamos encontrando en los días que faltan. Regresamos así a la carretera 140 finalizando las actividades del día a las 5:00 PM. Hemos alcanzado la marca de 144 kilómetros caminados desde Perote. Cómo no obtuvimos respuesta de una persona del municipio de La Antigua, decidimos no realizar la visita de dos días al tramo Puente Nacional-Chichicaxtle-Cardel-La Antigua que comprende 30 kilómetros. Nuestros recursos están muy bajos pero nos sobra fuerza de voluntad.
Cumpliremos como siempre hemos hecho a pesar de los obstáculos, con el plan original de hacer el camino del Consulado de Veracruz de Perote al puerto de Veracruz. Así, descansaremos los días 15 y 16 de diciembre, que aprovecharemos para reorganizar el equipo y ropa.
Y así, tal como marcamos en nuestro calendario que compartí a mis amigos, el 17 de diciembre volveremos para emprender la siguiente etapa de Puente Nacional a Paso de Ovejas, el 18 a Tolome, el 19 a Puente Jula, el 20 al Río Medio y el 21 finalizar en el malecón de Veracruz, como está previsto. Para quienes gusten acompañarnos el viernes 17 de diciembre, la cita es a las 10:00 AM en el puente peatonal de Tamarindo en el carril que va hacia Veracruz. Nos vemos en tres días, mis queridos amigos, Dios nuestro Señor les bendiga.






