«Tejedoras de mundos», Leticia Tarragó y Paulina Vilchis presentan exposición pictórica en el Centro Recreativo Xalapeño

0
504
  • La expo fue organizada por Yuria Reyes Estrada, promotora cultural independiente.
  • “Son tejedoras de mundos”, dice la doctora Magali Velasco Vargas.

Juan Pablo Armas

Estoy en la tercera edad, pero sigo trabajando como si fuera joven y me da mucho gusto presentar esta obra inédita al lado de mi hija Paulina Vilchis, quien siendo una niña me acompañaba al Centro Cultural Ignacio Ramírez “El Nigromante”, en San Miguel Allende, a donde acudía a dar unos talleres de arte, aseguró la maestra Leticia Tarragó durante la exposición de “Hilando mundos”, que se inauguró este lunes en el Centro Recreativo Xalapeño.

Organizado por la pozarricense Yuria Reyes Estrada, promotora cultural independiente, “Hilando mundos” presenta dos universos creativos, madre e hija unidas por el cordón umbilical, por la carne y la sangre, pero con dos perspectivas distintas, “universos del sueño, la posibilidad, el instante, la melancolía y la celebración de la belleza”, comenta la doctora Magali Velasco Vargas. “Son tejedoras de mundos”, dejó escrito en la presentación de la obra artística.

Veracruzana, nacida en Orizaba, aunque ha sido llamada heredera de la influencia de la gran Leonora Carrington, Remedios Varo o el Dr. Atl, Leticia Tarragó desarrolló un estilo propio, de un vasto imaginario, con personajes fantásticos, atractivos a la mirada. “Casi nací con un pincel en la mano. Mis padres tuvieron mucho que ver con mi desarrollo como pintora”, dice la maestra, al hablar de su gusto por el arte y la cultura.

Al mismo tiempo, invita a los padres a motivar a sus hijos para que transiten por esos caminos. “Hay padres que no quieren que sus hijos estudien arte porque piensan que se van a morir de hambre. Siempre he vivido de esto. Me entusiasma y me gusta hacer lo que siempre he hecho: pintar y grabar”.

Como Elias Canetti en Las voces de Marrakech a Leticia Tarragó le gusta ver la vida de los mercados, la actividad, la explosión de colores, la actividad de la gente, “eso siempre me enseña algo, me alimenta para hacer lo que me gusta hacer”, comenta.

Además, dice que es una mujer que siempre aprende de sus alumnos. “Cuando damos talleres con mis hijas Paulina y Mariana siempre aprendo de los alumnos, porque siempre la gente nos enseña”.

—¿Qué es Hilando mundos?, le pregunta un reportero encorbatado, de manera solemne. Y ella, sonriente, cordial, sencilla, responde: “Porque participa mi hija Paulina. Son nuestros mundos, el de madre e hija. Yo iba a dar talleres a San Miguel de Allende, al Nigromante, que era de Bellas Artes. Me la llevaba. Aprendió a hacer grabados desde muy chiquita. Ella fue haciendo su propio camino. Estudió letras, aterrizó trabajando en una Galería, en Guadalajara. Su mundo y mi mundo han sido de las artes y las letras. Estamos hilando mundos entre los dos. Como cuando se hace una colcha de pedacitos. A eso nos referimos, cada cuadro, cada cuadro de ella cuentan una historia. De ahí viene el título”, expresa.

“Mi mamá y yo inaugurando exposición Hilando Mundos en el Centro Recreativo Xalapeño, ¡no se la pierdan! No es por nada pero está muy bonita, millón de gracias a Yuria Eldia por tooooodo!!! Super evento! Todo de 100. Gracias Omibos Pozos por la foto”, escribe en su Facebook, emocionada, Paulina Vilchis.

“Los hilos con los que trabajan —madre e hija—, dice Magali Velasco Vargas, surgieron de su imaginación, se tensan en formas y colores, emergen invisibles del cuadro para retener nuestra mirada y nuestro espíritu. Cierren los ojos y trasládense a los universos del sueño, la posibilidad, el instante, la melancolía y la celebración de la belleza”.

“Es muy poco común asistir a una exposición como la que hoy nos comparten, dos generaciones, dos perspectivas y técnicas entretejidas magistralmente como un manto que nos cubre y reconforta, nos revelan con sus silencios y ecos un ramillete de destinos”, concluye la Directora de la Facultad de Letras Españolas de la Universidad Veracruzana.

Testigos, el maestro Vicente Espino-Jara, cronista de la Ciudad; el doctor Ángel Rafael Martínez Alarcón; la artista y promotora cultural Kyobska Herrera; el periodista Oscar Olvera; la maestra Cristina Pérez Silva y el artista de la lente, Víctor Peralta, entre una pléyade de amigos y amantes del arte y la cultura xalapeña.

Fotografías de Juan Pablo Armas, Kyobska Herrera y Víctor Peralta.

Deja un comentario