Revelan en España “desperfectos serios” en planta nuclear de LV; dicen que hubo “muchísima contaminación radiactiva” durante paro la semana anterior

Agencia Espejo del poder

Cuatro días después de que durante la comparecencia de Manuel Bartlett, director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ante la Cámara de Diputados, la legisladora del PRI, Lorena Piñón, le expusiera al funcionario federal que “como veracruzana me inquietan las versiones de que no hay mantenimiento adecuado a los reactores de Laguna Verde” y le inquiriera que “cuáles son realmente sus condiciones de seguridad” de la única nucleoeléctrica que opera en el país, el diario El País, de España, publicó que la Central Nuclear de Laguna Verde (CNLV) volvió a sufrir desperfectos serios el 30 de octubre que llevaron a su paralización temporal.

El reportero Emilio Godoy, del más influyente periódico de habla hispana, tuvo acceso a documentos oficiales en los que se consigna que la Unidad 2, uno de los dos reactores de la estación, sufrió una pérdida de electricidad externa (LOOP, en inglés) por la inoperabilidad de uno de los transformadores eléctricos principales de la generadora.

El reporte de condición 112.318, un documento que detalla fallas surgidas en la planta, indica que a las 19:53 horas del sábado 30 de octubre se produjo el “disparo” (aceleración) del transformador que desencadenó el LOOP y por lo cual entraron en operación los tres generadores diésel de emergencia que posee Laguna Verde. “Los operarios tuvieron que utilizar lámparas de mano y de sus celulares para trabajar. Se generó muchísima contaminación radiactiva”, le relató a Godoy un trabajador que, por seguridad, le solicitó el anonimato.

De acuerdo con dicho reporte, quedaron fuera de funcionamiento los instrumentos de control de aire (CIA, en inglés), que proveen de aire a presión para operar equipos relacionados con la seguridad en el edificio del reactor, y todos los sistemas de emergencia, vitales para la seguridad de la planta, se quedaron sin energía.

El LOOP ocasionó la indisponibilidad del programa de búsqueda e impresión de documentos, como manuales, procedimientos y diagramas, “un contratiempo vital para la recuperación de los sistemas de la unidad”, por lo cual “nos fue imposible ser eficientes” durante la contingencia, revela el reporte de condición 112.357.

Posteriormente al paro, personal de la CNLV detectó derrame de agua contaminada a las 21:00 horas proveniente de los sistemas de drenaje de equipo y desechos radiactivos en tres niveles del edificio de la U2 y cuya medición de radiactividad arroja niveles altos, según otro reporte de condición, el 112.322. Por ello, los técnicos de protección radiológica procedieron a reducir la polución.

En su texto, el periodista refiere que es la segunda vez en menos de un año que la CNLV padece una falla similar, pues en diciembre pasado registró un LOOP por la salida de operación de un transformador auxiliar, que regula la corriente del sistema eléctrico hacia dentro y fuera de la central nuclear. La falla provocó la aceleración de un autotransformador eléctrico –una de las fuentes vitales de suministro eléctrico de la planta–, lo que provocó que la alerta se encendiera en naranja.

Durante su funcionamiento normal y el proceso de recarga de uranio, la planta utiliza un monitoreo por colores que indica los grados de peligro de derretimiento del núcleo o componentes desconectados (una nomenclatura que adapta los estándares utilizados por la Comisión Regulatoria Nuclear de Estados Unidos). El verde significa que los sistemas funcionan sin problemas. Pero el color rojo indica una operación con alto grado de inseguridad.

La NRC estadounidense señala que un LOOP es un contribuyente importante al riesgo total en estaciones atómicas. Además, puede representar un impacto negativo sobre la capacidad de una central para alcanzar y mantener condiciones de apagado seguro. El físico Rubén Dorantes, investigador de la Universidad Autónoma de México (UAM), comenta a EL PAÍS que se trata de un incidente serio. “Esos eventos son de alta preocupación. Cada vez que la planta tose, es para preocuparse, porque es una planta de más de 40 años. Preocupa mucho el mantenimiento que recibe, por los recortes presupuestarios”.

Los equipos de transformación de Laguna Verde, que posee dos reactores que generan cada uno 810 megavatios y que representa el 4% de la capacidad eléctrica instalada de México y el 2% de la generación total del país, acumulan un historial de desperfectos.

MUTISMO EN LA CFE

El reportero Emilio Godoy señala que según se consigna en el expediente de inspección OR-04/19-LVl en el tercer cuatrimestre de 2019, un transformador principal quedó fuera de operación, por lo cual ambos reactores de la estación estuvieron en una condición de riesgo amarillo. El 25 de junio de 2020 ocurrió un “disparo” de un transformador principal de la U2, por lo cual entró en operación un generador diésel de emergencia, como consta en el expediente de inspección OR-02/20-LV2, consultado por el diario español. En julio último, la U2 registró un paro de emergencia debido a la subida de temperatura por arriba de los 65 grados centígrados en el contenedor primario, según lo reportó un medio digital de Veracruz.

La avería ocurre a casi dos meses de que Héctor López Villarreal pasara de la gerencia de la planta a la coordinación nuclear, puesto cuya creación sugirió la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO, por sus siglas en inglés), el club de propietarios de centrales atómicas a la que pertenece la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El reportero de El País afirma que a pesar de varios intentos de contacto con la CFE para pedir su versión, ningún funcionario o vocero de la empresa productiva del Estado respondió a sus llamados.

Por si fuera poco, dice, “la U2 acumulaba 10 días de paro no programado por vibraciones de una turbobomba y falla del sistema de enfriamiento del pozo seco –el área entre la vasija del núcleo y el contenedor primario de concreto que la protege–, según una bitácora de paro del 1 de noviembre”.

El desperfecto se suma a la galería de fallas que la generadora ha padecido desde septiembre de 2020, como en una bomba del Sistema de Agua de Servicio Nuclear, que abastece de líquido a la estación; la pérdida de electricidad externa y la fuga de diésel en un generador de emergencia. Esas averías implicaron que la CNLV cayera en tres alertas naranja.

El pasado agosto, la U2 estaba cerca de igualar el registro de eventos reportables de 2020 –12 contra 13–, mientras que el reporte de la U1 es 12 y 8, en ese orden, según datos obtenidos por acceso a la información pública. La CFE asumió alcanzar en 2021 “un desempeño de excelencia” y situarse en el mejor cuartil de las plantas evaluadas por WANO, metas que bajo la óptica de los resultados mostrados aún permanecen lejanos.

La CNLV, a la cual la Secretaría de Energía le extendió la licencia de operación en julio de 2020, durante la pandemia, por otros 30 años, figura entre las peor evaluadas por esa asociación privada, por la cantidad de paros no programados, niveles de eficiencia, pérdidas forzadas de energía y la exposición de trabajadores a radiación.

 

LA PARQUEDAD DE BARTLETT

Durante su comparecencia ante la Cámara de Diputados el martes 26 de octubre, y como respuesta a la inquietud planteada por la legisladora priista Lorena Piñón, Manuel Bartlett Díaz, titular de la CFE, contestó escuetamente que “las condiciones de seguridad de Laguna Verde son el punto principal de toda actividad”.

Retóricamente, el funcionario federal repitió el cuestionamiento que le había hecho la diputada del PRI oriunda del municipio de San Rafael, Veracruz: “Como veracruzana, me dice, me inquietan las versiones de que no hay mantenimiento adecuado a los rectores de Laguna Verde, cuáles son realmente sus condiciones de seguridad”, para darle la siguiente respuesta: “Las condiciones de seguridad de Laguna Verde son el punto principal de toda actividad. Hay toda una cultura de seguridad y hay una vigilancia, no solamente por las autoridades que regulan las empresas nucleares sino también tenemos una alianza con las empresas nucleares del mundo entero, para todos juntos garantizar la seguridad en la planta. No hay ninguna razón para señalar que hay riesgos en Laguna Verde”.

La legisladora Piñón Rivera había dicho también a Bartlett que “su presencia ante esta Soberanía demuestra su aparente voluntad de diálogo con las fuerzas políticas” y que “no cabe duda que atenderá a los cuestionamientos aquí planteados”, pues comentó que “la situación vista desde fuera de la CFE no es alentadora y hay muchas dudas por responder”.

Y remarcó: “El PRI le apuesta a la protección del medio ambiente. Cualquier propuesta debe pensar en el equilibrio ecológica y en el impacto que tendrá en la calidad de vida de la gente”.

Lorena Piñón le dijo al funcionario federal que ella creció “entre las barrenas, las pértigas y el equipo de líneas vivas y grúas, porque mi papá y mi hermano fueron trabajadores de la CFE, en la División Oriente”.

Y así, conocedora del tema, destacó: “Los trabajadores no tienen herramientas necesarias y es necesario que capacite a sus directivos porque el trabajo real lo hace la clase obrera del sindicato, con un parque vehicular obsoleto desde hace 15 años”.

“El trabajo real lo hace la clase obrera del sindicato. El 78% del parque vehicular tiene problemas mecánicos y el 22% está parado en calidad de chatarra”, denunció.

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