Agencia Espejo del poder
En los últimos seis años, de 2015 a julio de 2021, han sido secuestrados por grupos delincuenciales 213 trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), concentrándose la mayoría de los casos en las Divisiones de Distribución Sureste y Oriente, a la que pertenece el estado de Veracruz.
Según publicó este lunes el diario Excélsior, la CFE y sus trabajadores han sido objeto de amenazas y ataques por parte de la delincuencia organizada, quien no permite el ingreso a algunas comunidades para realizar los servicios o cobros correspondientes.
A través de la Plataforma de Transparencia, la empresa productiva del Estado notificó a Nayeli González, reportera del diario capitalino, que de 2015 a julio de este año se ha registrado el secuestro o la retención en contra de su voluntad de por lo menos 213 empleados del departamento de Distribución.
La mayoría de los empleados fueron liberados, aunque algunos otros todavía mantienen el estatus de “en localización”.
En respuesta a la solicitud 1816400210621, la CFE informó a la periodista que los trabajadores agredidos se desempeñan en diversas labores, como agentes comerciales, jefes de área, linieros, jefes de oficina, jefes de departamento, ayudantes de liniero, oficinistas, sobrestantes, supervisores, técnicos y verificadores, entre otros.
De los 213 que fueron retenidos de manera forzada, el 61%, es decir, 130 casos fueron registrados en los últimos seis años en la División de Distribución Sureste, la cual tiene jurisdicción en algunos de los municipios de los estados de Chiapas, Oaxaca y Tabasco.
Otra de las zonas que destacan es la División de Distribución Oriente, que opera en algunas partes de los estados de Hidalgo, Puebla, Veracruz y Oaxaca, donde en el mismo periodo fueron retenidos 53 trabajadores, 24.9% del total.
La empresa aseguró que en ambas zonas todos sus empleados fueron liberados.
El año pasado, la CFE reconoció que, además de la cultura del no pago y los asentamientos irregulares, también está dejando de cobrar en comunidades enteras debido a la intervención de la delincuencia organizada, quienes no permiten que los empleados midan los consumos.
Entre las zonas con mayores afectaciones están: Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo, Tampico, Ciudad Victoria, Poza Rica, Tuxpan, Cosamaloapan, Minatitlán y Coatzacoalcos, donde es común el amedrentamiento, incluso con armas, a lo cual se suman los delitos de secuestro o retención forzada.
En julio, el director general de la CFE, Manuel Bartlett Díaz, reconoció que los trabajadores han tenido problemas con algunas células del crimen organizado, por lo que ya trabajan en coordinación con las autoridades federales y estatales.





