Por Edgar Sandoval Pérez
@EdgarSandovalP
“Buen camino”, frase usada por siglos a los peregrinos de la ruta de Santiago de Compostela y justo esta frase fue la utilizada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador al concluir los trabajos de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
Se originó el 23 de febrero de 2010, en playa del Carmen, esto con la finalidad de fortalecer las relaciones sociales y económicas de la región latinoamericana y caribeña, donde convergen lazos históricos entre las naciones participantes, siendo en este momento 33 integrantes.
Pero, ¿qué relevancia, o marco de oportunidad representa para México el presidir este organismo? Ya que conocemos de antemano que la relación comercial con América latina no es la mas fuerte ni representativa, teniendo un valor de transacción superior a los $20 MMDD, representando poco más del 4% del total de sus exportaciones, estando poco abajo de la actividad comercial con la unión europea. Sin embargo, con América latina y el Caribe, se tiene un superávit comercial.
El encuentro tuvo tres factores coyunturales: por un lado, el primero, enfocado en el factor económico en un marco de colaboración regional; en segundo término, tratar el grave problema de la migración que hay y recae principalmente en México. Y el tercero, el simbolismo de la izquierda latinoamericana, lo cual derivó en marcadas líneas de confrontación principalmente entre el Presidente Lacalle y su homólogo de Venezuela, siendo esta la nota internacional, lo que minoriza las potencialidades en materia de fortalecimiento económico, social y migratorio.
En materia económica, la CELAC, posee una fuerza que oscila los $4.83 Billones (millones de millones) de dólares, de los cuales es de resaltar México, que aporta $1.07 Billones, estando solo por debajo de Brasil, que aporta $1.4 Billones. En perspectiva con la economía mundial, la economía latinoamericana representa el 5.7%, ya que el PIB mundial es de $84.7 Billones de dólares.
Tomando en consideración el PIB latinoamericano mencionado, así como el volumen de comercio e integrado con una población superior a los 450 Millones de personas de la región, vemos que la acción no está dirigida a un detonamiento económico para México, sino obedece a su potencial liderazgo en América Latina.
Mientras que el aspecto de migración, el cual es probablemente el más relevante para México, representa un gran problema social y económico, ya que por su condición geográfica queda en el paso hacia los EUA, y al no poder cruzar quedan varados en México, por lo cual se vuelve responsabilidad del Estado mexicano el dotar de garantías a los migrantes, lo cual genera un gasto público cada vez mayor.
Motivado por esto, México tiene en su agenda pública el fortalecimiento de América latina y busca la colaboración de los EUA, para que así al desarrollar económicamente a la región, se detenga el flujo migratorio, derivado que ya las personas no tendrán incentivo para abandonar su país de origen y por el contrario buscarían su desarrollo. Por lo cual, la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcenas expuso 15 programas y 114 proyectos para repartir $44,735 MDD distribuidos en 5 años entre los países miembros, recayendo la responsabilidad económica principalmente en México, Argentina, Brasil y Chile a través de la constitución de un “multi partner trust fund”.
El fortalecimiento internacional de México no estará derivado de su Presidencia Pro Témpore, sino de las posibilidades económicas que otorgue a los demás miembros, pudiendo afianzar su condición de líder latinoamericano y siendo un importante conducto hacia las potencias económicas como China, la unión europea y los mismos EUA.





