- Con lágrimas y muestras de cariño, despiden al Arzobispo Hipólito Reyes
- Restos del finado descansan junto a la tumba de San Rafael Guízar y Valencia
Daisy Aller
Miembros del clero, familiares, amigos y feligreses se reunieron hoy en la Catedral de Xalapa para celebrar una misa exequial por el difunto Arzobispo de Xalapa, monseñor Hipólito Reyes Larios, quien falleció este domingo a las 8:40 horas víctima de una hemorragia cerebral.
Al inicio de la ceremonia presidida por monseñor José Rafael Palma Capetillo, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Xalapa, el Vicario General, José Salvador Morales Casas, leyó una nota a través de la que el Papa Francisco hizo llegar su profundo pésame al clero consagrados y fieles laicos, así como a familiares y conocidos del difunto prelado feligreses.
Asimismo, el Santo Padre ofreció sufragios “por el eterno descanso de este abnegado pastor, que con su dedicación y trabajo ofreció su vida por el bien de la Iglesia”; lo encomendó a la intercesión de la bienaventurada Virgen María, e impartió “con afecto la confortadora bendición apostólica como signo de fe y esperanza en Cristo resucitado”.
En la misa, concelebrada por los obispos Carlos Briseño, Martín del Campo, José Trinidad Zapata y Rutilo Muñoz, monseñor Palma manifestó que el finado cumplió su misión en la Tierra y, aunque están muy conmovidos por su partida, queda como consuelo la “estela tan precisa que has dejado para seguir a cristo y amar cada vez más a la Iglesia”.
“Gracias por tu entrega, tu servicio, tu paciencia, tu firmeza y tu amor. Espero que algún día nos encontremos en el cielo”, expresó en su despedida al difunto Arzobispo xalapeño.
Al terminar la celebración exequial, que se realizó con aforo reducido derivado de la contingencia sanitaria, pero que fue seguida por miles de feligreses a través de las redes sociales, se depositaron los restos de monseñor Hipólito Reyes Larios para que reposen en una tumba al lado del recinto donde se encuentra San Rafael Guízar y Valencia.














