Agencia Espejo del poder
Con 319 votos de legisladores de Morena, PRI, PT, MC, PVEM y PES en favor, y 53 en contra de PAN y PRD, el pleno de la Cámara de Diputados ratificó este martes a Rogelio Ramírez de la O como titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en sustitución de Arturo Herrera, quien renunció al cargo para ser postulado en diciembre próximo como gobernador del Banco de México.
Durante su comparecencia ante la Cámara baja del Congreso de la Unión, Ramírez de la O, quien será el tercer secretario de Hacienda en este sexenio, definió que el Estado “tiene la responsabilidad de promover y encauzar el desarrollo económico nacional”.
Antes de ser ratificado en dicho cargo, el nuevo titular de la SHCP dijo tener la encomienda de profundizar y consolidar la transformación del proyecto económico que inició en diciembre de 2018, pero reclamó el derecho, como encargado de las finanzas públicas del país, de tener voz y voto en Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), dado el impacto fiscal de ambas empresas.
Ante los diputados ratificó que con el Paquete Económico 2022 se presentarán ajustes al marco tributario del país, pero no habrá alza de impuestos; que se realizará un manejo “escrúpulo, milimétrico” de la deuda para que no rebase los límites fijados por el Congreso ni aumente respecto del producto interno bruto (PIB) y que el gasto seguirá bajo los cauces de austeridad, “no pueden operar estructuras públicas onerosas en un país con las desigualdades que tiene México”.
Aseguró que mantendrá “los principales pilares que definen económicamente a esta administración” y enlistó: “la vocación social del Estado, la estabilidad macroeconómica, la austeridad republicana, el desarrollo productivo nacional, el apoyo al sector energético nacional, el impulso a la inversión y la potenciación de la banca desarrollo”.
Ramírez de la O –antes de ser secretario de Hacienda, consultor por décadas en el sector privado– definió que el Estado “debe alentar con decisión el crecimiento económico y la creación de empleos. Mitigar las condiciones de precariedad con bases sólidas para fomentar la inversión y focalizar el capital humano (…) con el objetivo de un desarrollo económico incluyente”.
En su intervención anunció que la SHCP estima un crecimiento para 2021 de 6 por ciento, por debajo de la estimación anterior de 6.5 e incluso más cauto que el 6.3 por ciento reportado por el Fondo Monetario Internacional la semana pasada. Lo mismo para el siguiente año, mientras el Fondo prevé un crecimiento de 4.2 por ciento, la secretaría a cargo de Ramírez de la O proyecta 3.6.
Además de dirigir las finanzas públicas sobre lo hecho por Carlos Urzúa y Arturo Herrera, sus dos antecesores, Ramírez de la O delineó sus prioridades: contribuir a la inserción laboral con seguridad en unidades económicas de todo tamaño; promover prácticas comerciales en igualdad de oportunidades, “que nos lleven a una menor dependencia de mercados externos y mayor consumo local”; apoyar todas las acciones del Ejecutivo para lograr precios equilibrados en la producción, y procurar una simplificación administrativa y regulatoria para negocios.
Con esta pauta, recalcó que no se crearán nuevos impuestos. “La transformación tributaria que buscamos está centrada en la simplificación, pues los contribuyentes pequeños y medianos no pueden cumplir con sus obligaciones con el sistema tributario complejo y costoso como el que tenemos actualmente”. En ese sentido, se seguirá combatiendo la evasión y se promoverá el cumplimiento “sin esconder impuestos mediante sistemas complejos y poco transparentes”.
Ramírez de la O dijo que el “diálogo continuo con el sector privado es y será determinante”, y en ese sentido un tercer paquete de infraestructura de la mano con la inversión privada está por anunciarse, e incluirá proyectos de energía. Sobre el par de anuncios que se hicieron al cierre del año pasado, dijo que 204 mil 875 millones de pesos están en obra o concluidos.
A pregunta expresa sobre las condiciones que puso para tomar el cargo en Hacienda, Ramírez de la O reconoció que su petición fue estar informado y tener voz “en todo lo que tiene impacto fiscal”. Así que la participación en Pemex y la CFE, “sí fue una solicitud explícita, aunque yo sabía que en realidad estaba implícita porque para que quiere (el Presidente) un secretario que no se interese en los impactos fiscales”.
Tras recalcar que la petrolera estatal se recibió endeudada y con una producción en declive, reconoció que ahora “la situación de Pemex sigue siendo delicada”, pero “sí podemos estabilizar la empresa desde el punto de vista financiero”. Sin embargo, este saneamiento ha requerido muchos sacrificios para las finanzas públicas así que “voy a reclamar mi parte en esa coordinación, porque sé que es un tema muy importante”.
DE LAS ECONOMÍAS DE AMÉRICA LATINA, LA MEXICANA CRECERÁ MENOS
Por otra parte, el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF por sus siglas en inglés) reportó que entre las principales economías de América Latina, México resulta en la que menores presiones en sus finanzas enfrenta a raíz de la emergencia sanitaria por Covid-19, sin embargo advirtió que también es donde se estima un mayor rezago del crecimiento a mediano plazo.
La organización detalló que el país probablemente seguirá siendo austero en medio de un espacio fiscal limitado, una alta exposición a los cambios en el sentimiento de los inversionistas y una confianza empresarial erosionada. En comparativos frente a Colombia, Brasil, Chile y Perú, México es donde menor déficit fiscal se prevé para el bienio 2020-2021.
Pero al revisar los estimados de crecimiento del IIF de los próximos cinco años, no sólo hay una caída general en esos países respecto a lo calculado antes de la pandemia, también se prevé que México sea la economía que más tardará en regresar a los niveles previos al Covid-19 y la que menos crezca en el próximo lustro. Le siguen Brasil, Chile, Colombia y Perú, en ese orden.
El IIF recalcó que la mayoría de las economías de América Latina pusieron en marcha políticas expansivas durante 2020, mismas que se han tenido que extender a 2021 dada la inconsistencia de los datos sobre la pandemia. Agregó que incluso Colombia y Chile destinarán mayor gasto en 2021 a los programas de apoyo.
La permanencia de dichos programas se debe a nuevas oleadas de variantes más contagiosas, que renuevan las restricciones de movilidad; a una débil recuperación de la actividad económica; lentos lanzamientos de vacunas; incertidumbre sobre la continuidad de las condiciones globales favorables, así como problemas sociales y políticos generalizados.
Creemos que el gasto por el Covid-19, incluidas las transferencias de efectivo, podría ser difícil de deshacer por completo en medio de disturbios sociales e instituciones políticas debilitadas en toda la región, agregó el IFF.
Sin embargo, una mayor vulnerabilidad fiscal, en medio de condiciones financieras globales eventualmente más restrictivas, pesaría sobre la confianza de los inversionistas y en nuevas políticas que hacen difícil evadir un bajo crecimiento económico.
Por lo pronto, se estima que un aumento de 10 por ciento en los precios de las materias primas sumarán entre 0.2 y 0.4 por ciento del producto interno bruto (PIB) en los países de América Latina; también ayudan a la respuesta fiscal las bajas tasas de interés en medio de una amplia liquidez global.
No obstante, los mercados de capital internos poco profundos, la inercia del gasto público y la capacidad limitada para aumentar los impuestos imponen límites al aumento del endeudamiento, lo que agrava los desafíos en los países de América Latina, advirtió.
El IIF detalló que la fragilidad de las finanzas públicas en toda la región podría resultar en altos costos de endeudamiento y una presión indebida sobre los bancos centrales, lo que lastra la actividad.






