- San Bruno, su fábrica, y sus mártires tienen historia.
Ignacio Lara Hernández
Honremos a nuestros mártires mostrándole a todo el mundo, que aquí en el barrio de San Bruno conocemos, actualizamos y vigorizamos su legado.
Instalemos la razón en lugar de incertidumbre y el derecho en lugar del abuso, en que las voces de nuestros Mártires vuelvan a sonar más fuerte que nunca en contra de las injusticias sociales y laborales de nuestra época. Alcemos la voz en su nombre para avisar desde aquí, del hartazgo social en que nos encontramos.
Basta de personajes insensibles, inmunizados contra los reclamos de la gente, que inmoralmente malgastan el dinero del pueblo y en quienes recae la responsabilidad por sufrimientos y muertes de víctimas inocentes.
Para los trabajadores, la única forma para defender sus derechos y tratar elevar su calidad de vida, radica en la lucha organizada, en la organización sindical. Solamente los trabajadores organizados podemos tener la fuerza necesaria para poner un freno a las injusticias y acercarnos con pasos certeros a la igualdad.
Aquí nuestros obreros no admitieron modelos de complicidad. San Bruno, su fábrica, y sus mártires tienen historia. Una historia que por desgracia había permanecido más en la opacidad que en la luz. La llama de su antorcha que casi logra extinguirse a causa de una lamentable ignorancia y evidente falta de compromiso social.
¡No hay tiempo para aprender a gobernar; ni para simular hacerlo! Ya basta de mostrar a quien recibió el soborno y no enseñar a quien lo dio y lo promovió. Ya basta de nepotismo y tráfico de influencias que permea al gobierno.
Vecinos y amigos, asumamos el compromiso que históricamente nos pertenece y que es el de seguir conservando y vigorizando esta fecha, para que la llama de su antorcha no se extinga jamás.
¡LOOR ETERNO A LOS MÁRTIRES DEL 28 DE AGOSTO DE 1924!





