Fallece el padre Álvaro Fernández; fue exorcista en Xalapa

  • Este lunes falleció el padre Álvaro Fernández Ávila. Fue exorcista de la Arquidiócesis de Xalapa.
  • Fue un sacerdote querido y estimado por su entrega pastoral, amabilidad y don de gentes.

Durante la noche de este lunes 20 de julio de 2020 fue llamado a la vida eterna el padre Álvaro Fernández Ávila, sacerdote de la Arquidiócesis de Xalapa que se desempeñó durante muchos años como exorcista.

Originario de Tonayán, Veracruz, el padre “Alvarito”, como se le llamaba con cariño y estima, por su entrega pastoral, amabilidad y don de gentes, fue párroco de San José y San Juan Evangelista en Xalapa. Últimamente fue capellán del Sanatorio San Francisco, en Xalapa.

Columnista por más de 30 años de Diario de Xalapa, escribía para el Semanario Alégrate y fue un gran acompañante espiritual, profesor de muchas generaciones, un gran ser humano, comentó el padre José Manuel Suazo Reyes, vocero de la Arquidiócesis de Xalapa.

El padre Álvaro Fernández Ávila se desempeñó por muchos años como “exorcista”, cargo que confiere el obispo de una demarcación eclesial a un sacerdote reconocido por sus virtudes y santidad, ya que tiene que luchar directamente contra el demonio.

El exorcismo es una antigua y particular forma de oración que la Iglesia utiliza contra el poder del diablo. Así lo explica el Catecismo de la Iglesia Católica:

“Cuando la Iglesia pide públicamente y con autoridad, en nombre de Jesucristo, que una persona o un objeto sea protegido contra las asechanzas del maligno y substraída a su dominio, se habla de exorcismo. Jesús lo practicó (Mc 1,25s), de Él tiene la Iglesia el poder y el oficio de exorcizar (cf. Mc 3,15; 6,7.13; 16,17)”.

“En forma simple, el exorcismo tiene lugar en la celebración del Bautismo. El exorcismo solemne sólo puede ser practicado por un sacerdote y con el permiso del obispo. En estos casos es preciso proceder con prudencia, observando estrictamente las reglas establecidas por la Iglesia”.

“El exorcismo intenta expulsar a los demonios o liberar del dominio demoníaco gracias a la autoridad espiritual que Jesús ha confiado a su Iglesia. Muy distinto es el caso de las enfermedades, sobre todo psíquicas, cuyo cuidado pertenece a la ciencia médica”.

“Por tanto, es importante asegurarse, antes de celebrar el exorcismo, de que se trata de una presencia del Maligno y no de una enfermedad (cf. Código de Derecho Canónico, can. 1172)». (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1673)”.

El padre Álvaro Fernández Ávila luchó contra el demonio en este rito de la iglesia católica y hoy ya descansa en paz.

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