- El Club Tigres, ubicado en el Velódromo Internacional de Xalapa, cuenta con niños promesa para la esgrima nacional, refiere.
Miguel Valera
Aunque es un juego muy poco practicado en Xalapa —solo existen 15 atletas en el Club Tigres, de alto rendimiento—, la esgrima es un deporte legendario, que simula las batallas de los caballeros medievales en los que se destaca la velocidad, la estrategia y el respeto entre los contendientes, así lo segura Francisco Javier González Servín.
Practicante de este deporte, por el que se interesó desde el 2014, cuando se inscribió como voluntario en control de dopaje en esgrima, dentro de los Juegos Centroamericanos y del Caribe que tuvieron a la ciudad de Xalapa como una de sus sedes, el ahora médico general, egresado de la Universidad Veracruzana, cuenta de los pasos que ha venido dando en su formación de esgrimista, participando en diversas competencias locales, estatales y nacionales.
Al entrar en contacto con atletas de todo el mundo, que compitieron en el Velódromo Internacional de Xalapa, se impresionó de la velocidad y la estrategia dentro del juego “y me pareció muy interesante”. “La esgrima es pura velocidad. En sí los asaltos no son muy largos. De tres minutos en la primera fase y de 9 minutos en la eliminación”, refiere.
El deporte de combate, lleno de poses, elegancia y caballerosidad, define las victorias por toques casi imperceptibles, de décimas de segundos. Para Francisco Javier González Servín, el interés y el reto de ese deporte fue por entrar a un mundo un tanto desconocido. “Es un deporte que no es muy conocido. Ese fue el reto, darse a conocer y obtener resultados en algo que es totalmente desconocido”.
Al concluir los Juegos Centroamericanos se inscribió en la Escuela Camelot, un pequeño centro escolar en donde se instruye en este deporte pero más como práctica lúdica o recreativa que para competencias olímpicas.
“En la Escuela Camelot me enseñaron las bases de la esgrima y después, por necesidades de un mayor nivel y de participar en competencias nacionales, me metí a otro club, que se llama Club Tigres, que es un club de alto rendimiento en esgrima”.
En Xalapa solo existen esos dos centros de entrenamiento. La primera, insiste, es más de diversión y la segunda, dirigida por el cubano Leandro Ramos, quien ha participado en Juegos Centroamericanos y copas del mundo, es más profesional.
“Hay dos tipos de esgrima. Una que le llaman esgrima histórica y la otra es la esgrima olímpica. Esta última es la que yo practico. La histórica se hace solo por diversión. Se utilizan espadas tipo antiguo, movimientos espectaculares, es más como de exhibición y la esgrima olímpica es la que se practica más como deporte. Es la de los juegos olímpicos”, indica.
“Es un deporte que se remonta a tiempos muy antiguos. Desde las épocas medievales se practicaba. Se decía que era un deporte de príncipes y había algunas reglas de hacer toques al oponente. Ha ido evolucionando hasta la actualidad donde se utilizan equipos electrónicos, tableros digitales que marcan toques”.
En la esgrima, comenta, se utilizan tres tipos de arma: espada, florete y sable. Cada una tiene sus propias reglas y el arma como tal es diferente. “En mi caso yo soy floretista, practico con florete”, asevera.
“En cuanto al equipo, lo principal en la esgrima es la seguridad. Es algo que se respeta mucho. El equipo está pensado en la seguridad, desde la careta y llevamos varias capas del traje, que precisamente van enfocadas a la seguridad.
La vestimenta de esgrima logra soportar hasta el disparo de una bala”, añade.
Aunque tenían programado para abril un Campeonato Nacional, el confinamiento de la pandemia por COVID-19 detuvo todo y aún no se definido nueva fecha.
Sin embargo, comenta, un Club de Querétaro decidió organizar, para mantener el espíritu competitivo entre los esgrimistas, un torneo online. Así, sacaron a los mejores de cada estado y los pusieron en una competencia de persona contra persona, para ver quién juntaba más reacciones en Facebook.
Fue una competencia de esgrima en “likes”, añade, porque aún no se crea un videojuego como tal. El doctor Francisco Javier González Servín obtuvo el segundo lugar y el primero se lo llevó un competidor de la UNAM.
“En realidad, esta competencia online se hizo para dar a conocer la esgrima, para que la gente vea que existe el deporte, porque muchos creen que no se practica”. De Xalapa participaron cuatro esgrimistas y uno del puerto de Veracruz.
Francisco Javier ha ganado medallas en competencias regionales, estatales y nacionales. Fue clasificado para participar en una Universiada nacional por parte de la Universidad Veracruzana, cuando era estudiante de medicina.
Una vez que concluya su servicio social en la comunidad de Tembladeras —en donde vive de lunes a viernes— y en tanto continúa su especialidad médica, Francisco tiene planeado entrenar duro en la práctica de la esgrima.
Comenta que este deporte es muy noble e invita a los interesados a practicarlo. “Yo los animo a que nos visiten, una vez que concluya la cuarentena por la pandemia, en el Velódromo internacional, donde entremos de lunes a viernes los integrantes del Club Tigres. Ahí se les presta equipo, se les ofrecen prácticas para que se interesen por el deporte”.
“Este Club es de alto rendimiento y somos 15 practicantes, desde niños hasta adultos. Aquí tenemos a niños promesa para la esgrima nacional, como Natalia, que ha sido medallista nacional y tenemos a otra niña sablista que ha ganado medalla en la olimpiada nacional. Es un club en donde entrenamos con las mejores, al lado del maestro Leandro Ramos”, concluye.













