- El hombre de 63 años, que gozaba de buena salud, se desplomó repentinamente y falleció, informaron autoridades del penal a su familia.
Durante la tarde de este domingo, autoridades del Penal de Pacho Viejo llamaron a los familiares de don Juan Villegas, un hombre de 63 años, que gozaba de buena salud y así lo presumía, para decirles que “se había desplomado” y había muerto repentinamente, sin síntomas previos.
Don Juan Villegas permanecía preso en Pacho Viejo, acusado de un fraude que nunca se comprobó y con irregularidades judiciales que dejarían mudo al Conde de Montecristo, refirió una amistad del fallecido.
Hasta las 22 horas de este domingo 31 de mayo, las autoridades no les habían entregado el cadáver y no se había realizado la necropsia de ley.
Los casi 800 presos hacinados en la cárcel están aterrados ante la posibilidad de que se trate de una muerte por COVID-19.
De ser verdad, ante los datos que ya hemos publicado de que más de 150 personas, entre internos y custodios, presentan síntomas de fiebre, tos, dolor de cabeza y huesos, estaríamos ante una crisis sanitaria sin precedente en este centro de readaptación social.





