- El abogado originario de Hueyapan de Ocampo se inscribió para ser Fiscal General del Estado
- “Soy amigo de Juan Javier Gómez Cazarín pero eso no tiene nada que ver con mi curriculum y trayectoria”, indica.
- “Creo en el trabajo democrático de la Legislatura”, expresa.
En materia de procuración de justicia la sociedad veracruzana exige un cambio total, un cambio que permita justicia pronta, expedita, no en papel, sino efectiva, porque de lo contrario seguirá manteniéndose la corrupción, la impunidad y no se atenderá a las víctimas “y de eso ya estamos hartos”, así lo consideró Ramiro Ramírez Reyes, aspirante a la titularidad de la Fiscalía General del Estado de Veracruz.
El abogado oriundo de Hueyapan de Ocampo y egresado de la Universidad Veracruzana, con más de 27 años de servicio público tanto en la Fiscalía estatal como en el Tribunal Superior de Justicia, dijo que conoce las entrañas de la institución, porque empezó desde abajo, sabe de las carencias y de los retos que se tienen que enfrentar.
—¿Por qué quiere ser Fiscal General del Estado y cuáles son los retos que ve usted en materia de procuración de justicia?
“No vamos a descubrir el hilo negro. Estamos muy conscientes de eso. Los lineamientos jurídicos, las leyes, ya están establecidas. ¿Qué es lo que hace falta en nuestro sistema de procuración de justicia? Hay que poner orden. Conocemos las entrañas de la institución, sabemos de las carencias que hay en cada una de las fiscalías de nuestro estado. Sabemos que lamentablemente no tenemos una impartición de justicia pronta y expedita, solamente en papeles”.
“Esto no es de ahora sino de siempre. Tenemos un gran rezago en todo el estado de Veracruz en donde los fiscales tienen que ser escribientes, fiscales de litigación, estar en todas las audiencias, estar armando las carpetas de investigación, atendiendo al público”.
“El nuevo Sistema Penal Acusatorio, que tiene muchos beneficios hacia la víctima, no ha sido aprovechado en la actualidad, porque precisamente no se han podido aplicar los criterios de oportunidad, los mecanismos alternativos de solución a las controversias, claro siempre y cuando el delito lo permita, sino todo lo contrario, seguimos viendo las mismas prácticas de siempre, una total lentitud en la procuración de justicia, porque los fiscales tienen exceso de trabajo, son muy pocos, nadie se preocupa por ellos. No saben si ellos están trabajando con el material necesario, llámese hojas, tinta, equipos de cómputo, etcétera”.
“Todo eso conlleva a una total impunidad en nuestro estado. Por eso nuestra sociedad exige un cambio en la procuración de justicia. Exige que precisamente se eleve el porcentaje de carpetas iniciadas y que sean consignadas, ya que la mayoría se archiva o se reserva y son muy pocas las que llegan ante el juez para que se gira la orden de aprehensión correspondiente y claro, eso produce una total impunidad”.
—La gente quiere justicia pronta y efectiva.
“Usted lo ha dicho. La gente está ávida de un sistema que funcione, de un sistema que sea práctico, que sea eficiente sobre todo”.
“La Fiscalía, como representante social, no ha podido resguardar los derechos humanos de las víctimas, por el contrario se están violando estos con el simple hecho de no poder darle un buen resultado a las víctimas que precisamente acuden a pedir justicia”.
—¿Qué piensa de la politización de la justicia y de los fiscales a modo?
“Eso no me corresponde señalarlo a mí, porque yo creo en la democracia y en la autonomía de la Fiscalía. Ya aquí depende de cada representante que tenga la institución y en este caso personal es uno de los puntos que debemos hacer valer”.
—¿Usted garantizaría autonomía?
“Es correcto. Autonomía total para llevar a cabo nuestro servicio a la sociedad, brindándole una buena justicia, una justicia pronta, expedita, no en papel, que sea de manera efectiva, porque precisamente si no existe eso, vuelvo a repetir, se traduce en corrupción e impunidad y no hacerle justicia a la víctima, de lo cual ya estamos hartos. La sociedad veracruzana exige un cambio total”, insiste.
ABOGADO DE LARGA TRAYECTORIA
El abogado Ramiro Ramírez Reyes nació en Hueyapan de Ocampo, en el sur del estado de Veracruz. Estudio en la generación 1984-1988, de la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana.
Una vez titulado ingresó como juez municipal, en 1988, en la ciudad de Tempoal, Veracruz, siendo presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, don Luis Espinosa Gorozpe.
Fue juez en Texistepec. Incursionó en a la Fiscalía, en ese entonces Procuraduría General del Estado como Agente del Ministerio Público en Texistepec, posteriormente en Sayula de Alemán, luego Agente del MP Conciliador en Acayucan y Agua Dulce
Recorrió varios municipios de la zona sur como ministerio público investigador hasta el 2014 que se retiró de la Procuraduría para hacerse defensor de oficio, ingresando al TSJE en el distrito de Coatzacoalcos, adscrito al juzgado menor y posteriormente al juzgado primero de primera instancia.
A UN AMIGO NUNCA SE LE NIEGA
Con más de 27 años en las instituciones procuradoras de justicia, Ramiro Ramírez Reyes dice que conoce desde hace muchos años y tiene una buena amistad con Juan Javier Gómez Cazarín, presidente de la Junta de Coordinación Política, del Congreso del Estado de Veracruz.
“A un amigo nunca se le niega. Tengo una amistad de toda la vida con él y con su padre. Juan Javier es un personaje de gran reconocimiento estatal y nacional. El hecho de que sea mi amigo no tiene nada que ver con mis aspiraciones. No tendría nada que ver con una decisión a modo”.
“Yo tengo un curriculum que muy pocos tienen y eso es lo que me respalda”, expresa, al comentar que en redes sociales y en casi todo el estado de Veracruz ha recibido manifestaciones de apoyo, lo mismo de Colegios que de Barras de abogados, asociaciones civiles y sindicatos.
“En todos los distritos donde he estado siempre procuré hacer de lo mejor posible mi trabajo. Independientemente de mi amistad con Juan Javier Gómez Cazarín no tengo cola que me pisen”.
Ramiro Ramírez Reyes dice que cree en el trabajo democrático de la Legislatura del Estado, “considero que van a tomar en cuenta el curriculum de cada uno de los aspirantes, para tomar una determinación. Lo que he visto es que todos los actos han sido democráticos y espero que este no sea la excepción”, concluye.





