- “Fui como aislado. Me impactó mucho cuando me llevaron a tomar una placa y todo mundo se retiraba”.
- “Me escalofrié un poquito cuando leí unos letreros que decían: ruta COVID-19”.
- “Me acordé de las palabras del Salmo: aunque camine por cañadas oscuras, el señor está conmigo; pero la experiencia de ser tratado como un posible enfermo de este virus me golpeó mucho”.
Aunque no es la primera vez que llega a un hospital o a una clínica de atención médica, el sacerdote católico José Baizabal Domínguez, párroco de San José Carrizal, en esta población del municipio de Emiliano Zapata, realizó una transmisión en Facebook Live para contar, desde un hospital, que está siendo atendido por posible contagio de COVID-19.
Sin contener las lágrimas, el clérigo que por un lado es reconocido por muchos feligreses por su don de gentes y santidad y acusado por otros por conductas inapropiadas, comentó que le dio escalofríos cuando leyó unos letreros que decían “ruta COVID-19”.
“Quise entender un poquito lo que estaba pasando. Créanme que no sentí miedo. Me acordé de las palabras del Salmo: aunque camine por cañadas oscuras, el señor está conmigo, pero la experiencia de ser tratado como un posible enfermo de este virus me golpeó mucho”.
Desde la página de Facebook Parroquia San José Carrizal-Apazapan, el sacerdote explicó detalle a detalle cómo fue ingresado a este nosocomio y cómo se enfrentó a médicos y personal de salud con sus vestiduras propias para tratar enfermos así”.
Llorando por momentos, sin mirar mucho a la cámara, dijo que le impresionó ver el movimiento de la gente, su comportamiento y distanciamiento. “Me llevaron a tomar una placa y al abrir la puerta todo mundo se retiraba. Junto a mi estaba mi hermano y no sé cuál haya sido su experiencia, pero de repente, Dios me permitió asomarme a este mundo, a este mundo donde el COVID está haciendo estragos”.
“Y saben en qué me puso a pensar, en esa gente que ha sido alcanzada por el virus y que está en una verdadera lucha. Me puse a pensar en su familia y en los médicos que los están tratando. Pienso que Dios a mí me permitió asomarme a este mundo y nomás un poquito, porque aquello debe ser, no sé…”, expresó llorando nuevamente.
“No sé desde dónde me estés mirando. A lo mejor desde un lugar donde estás viendo los estragos del virus, no sé si con algún familiar te ha tocado ver lo que esto significa o tal vez estás desde un lugar desde donde solo escuchas cosas o desde un lugar donde no vez nada y llegas a pensar, no pasa nada, esto es jugada de alguien o de algo se tiene uno que morir. Yo hoy quisiera pedirte que no lo tomes a juego”, indicó en este video de 28 minutos con 02 segundos.
Al final, el sacerdote hizo una oración en voz alta pidiendo al “Padre Santo, en el nombre de Jesucristo” por todos los enfermos y señalando que “sabemos que nuestra historia se dirige a su glorificación final. Tú estás haciendo de nuestra historia una historia de salvación. Tus designios son designios de salvación. Ahora no entendemos lo que está pasando. Señor, danos tu Santo Espíritu que nos dé la certeza de que estás caminando con nosotros y que nos enseñe a actuar como tenemos que actuar en este momento. Señor que no pongamos resistencia”.
“Por favor, Señor, abraza a aquellos que están viviendo los estragos de este virus. Por favor, haz sentir tu presencia en todo el personal médico, en todo el personal de salud que está al frente de este campo de batalla. Señor, sabemos que estás actuando, por favor Señor, no permitas que perdamos la paz, por favor señor enséñanos el camino a seguir”, concluyó.





