Agencia Espejo del poder
Ante la falta de apoyo de las autoridades culturales del gobierno del estado y municipal, la cantante Natalia Lafourcade estrenó el álbum “Un canto por México”, con el que más allá de cantarle a las raíces, sabores, colores y olores que ama de su país, busca apoyar una acción altruista: la reconstrucción del Centro de Documentación del Son Jarocho, un espacio comunitario que promueve la música jarocha ubicado en Jáltipan.
Según comentó la intérprete a la agencia Notimex, este centro que se encuentra en el sur de Veracruz se vio muy afectado por los sismos de 2017.
“Es un disco maravilloso lleno de música que tiene temas tradicionales nuestros, boleros, cumbia, norteño, ranchero y la influencia del son jarocho. Ha sido un proceso maravilloso, me siento muy orgullosa de tener este proyecto en las manos”, expresó, refiriendo que el material de este álbum nació en un concierto que se hizo en el Auditorio Nacional en noviembre de 2019, con invitados especiales, para recaudar fondos y ahí se dieron cuenta que no podía quedarse sólo en esta presentación.
“Tuve muchísimos invitados en este proyecto, como el mariachi juvenil de Tecalitlán; en la parte de la producción musical está Kiko Campos, un gran productor musical y ser humano que estaba muy familiarizado con la música regional mexicana. Está Carlos Rivera, Leonel García, Jorge Drexler, Emmanuel del Real, Panteón Rococó, entre otros. Son dos volúmenes, el disco que liberamos es volumen 1, pero hay un segundo disco que próximamente vamos a sacar”, anunció.
La cantautora, ligada familiarmente a Veracruz, se emocionó al describir este disco que según sus palabras es un homenaje a México, la tierra que lleva en el corazón: “Ese disco suena y me recuerda el sabor del mole, de los tamales, del maíz, que siente a campo, a tierra, montaña, bosque, selva, playa, se sienten nuestros mercados, nuestro metro, a las calles, a las ciudades”.
Detalló que “a la hora de hacer el arte del disco utilizamos elementos como el maíz, las hojas de guaje, los chiles y texturas como las de nopal, del ajo, el barro y flores secas, quisimos que se sintiera muy mexicano, como yo siento la música.”





