
Aunque reconoce que “es duro”, porque muchos “se quedan en el camino”, el Papa Francisco asegura que los seres humanos “vamos a salir mejores” de la crisis que está viviendo el mundo por la pandemia del Coronavirus COVID-19.
En entrevista con el periodista español Jordi Évole, a través de Skype, para La sexta.com, el líder del catolicismo se define como un hombre de esperanza.
—¿Es usted optimista?, le pregunta el conductor del programa “Lo de Évole”, a lo que el Papa contesta: “Es una palabra que no me gusta, porque el optimismo a mí me suena a maquillaje, cuando más a la reacción de un momento. Yo tengo esperanza, tengo esperanza en la humanidad, tengo esperanza en los hombres y en las mujeres de esta humanidad, tengo esperanza en los pueblos, tengo mucha esperanza, pueblos que van a tomar de esta crisis, enseñanzas para revisar su vida. Vamos a salir mejores, menos por supuesto, muchos quedan en el camino y es duro, pero tengo fe, vamos a salir mejores”.
Luego de que visitara a pie la Basílica de San Marcello, para rezar ante el Cristo milagroso que en 1522 fue llevado en procesión por los barrios de Roma para terminar con la “Gran Plaga” en la ciudad Roma, el Papa Francisco reconoció que la Plaza de San Pedro “es un desierto, es un desierto”.
—Perdóneme la pregunta, pero en una situación como esta, ¿se pueden tener crisis de fe? ¿hasta un Papa puede poner en duda la existencia de Dios?, lanzó el entrevistador.
Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco, contestó: “Evidente. Nadie está exento de las tentaciones existenciales”.
—¿Usted ha dudado de la existencia de Dios?
“En mi vida sí. En este momento no, pero en mi vida sí, algunas veces. En mi vida, recuerdo, que he tenido mis dudas de fe, mis crisis de fe y las he resuelto por la Gracia de Dios. Nadie se salva del camino común de la gente, que es el mejor camino, el más seguro, el concreto y eso nos hace bien a todos”.
LA NATURALEZA NO PERDONA NUNCA
—Curiosamente hacía mucho tiempo que el planeta no estaba tan limpio, ¿puede que sea todo esto un ajuste de cuentas de la naturaleza con nosotros?, inquirió Évole.
“Hay un dicho: Dios perdona siempre, nosotros perdonamos de vez en cuando, la naturaleza no perdona nunca. Los incendios, las inundaciones, los terremotos, la naturaleza está pataleando para que nos hagamos cargo del cuidado de la naturaleza”, sentenció el Papa.
LA SOLEDAD, EL RETO ANTE LA PANDEMIA
—De todo lo que estamos viviendo, ¿qué es lo que más le preocupa?, preguntó el comunicador.
“Me preocupa la soledad. Nosotros hemos tercializado la convivencia. En el mano a mano de la convivencia. Algunas veces vez a una familia o te enteras de una familia que están comiendo juntos, los padres mirando la televisión y los chicos cada uno con su teléfono comunicándose con otros y entre ellos no se comunican”.
“Hoy día en las casas los padres empiezan a escuchar a los hijos de otra manera, los papás juegan con sus chicos, porque no pueden salir, están ahí, tienen tiempo para encontrarse, para reencontrarse. Hoy día siente uno la necesidad de ir a acariciar a sus viejos, a sus abuelos”.
“Hoy tenemos que rescatar la convivencia y este quizás sea uno de los logros que podemos llegar a tomar en esta tragedia. Es muy triste que sea una tragedia pero tenemos que recuperar la convivencia humana, la cercanía”.






