- En el marco del Día Mundial de la Estadística
- En la Facultad de Estadística e Informática, expertos compartieron experiencias sobre el uso de cifras para identificar patrones y respaldar la toma de decisiones
- Abordaron temas relacionados con la clasificación de trazas sísmicas y la inteligencia artificial, con énfasis en las oportunidades y responsabilidades del análisis de información
Carlos Hugo Hermida Rosales / Fotos: Luis Fernando Fernández
Xalapa, Ver.- La Universidad Veracruzana (UV), a través de la Facultad de Estadística e Informática (FEI), celebró el Día Mundial de la Estadística con una jornada académica de reflexión y divulgación del conocimiento, que se desarrolló en el auditorio de la Unidad de Economía.
El evento contó con la participación de diversos expertos, quienes compartieron experiencias e investigaciones sobre el uso de los datos para interpretar fenómenos, identificar patrones y respaldar la toma de decisiones; abordaron temas relacionados con la clasificación de trazas sísmicas, las aplicaciones en sismología y la inteligencia artificial, con énfasis en las oportunidades, limitaciones y responsabilidades que implica el análisis de información.
En la inauguración, Zoylo Morales Romero, titular de la entidad académica, destacó que la estadística permite entender la incertidumbre y obtener conclusiones fundamentadas, siempre que los resultados se interpreten con rigor y se consideren las condiciones en las cuales se genera la información.
Bajo el lema “Celebremos el poder de los datos para comprender el mundo”, afirmó que esta disciplina tiene aplicaciones cotidianas en la investigación científica, la salud, la economía y el estudio de los fenómenos naturales, por lo que su relevancia trasciende una conmemoración internacional.
A su vez, Luis Gerardo Montané Jiménez, director general del Área Académica Económico-Administrativa de la UV, destacó la importancia de la estadística y las matemáticas en la evolución de las tecnologías actuales, incluidos los modelos de inteligencia artificial generativa.
“La articulación entre la estadística, la informática y la ciencia de datos representa una oportunidad estratégica para atender necesidades institucionales y sociales, mediante el análisis de información y el desarrollo de herramientas tecnológicas”, aseguró.
Inferencia estadística
Al concluir el acto inaugural, Lizbeth Naranjo Albarrán, catedrática de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), impartió la conferencia “Inferencia estadística para apoyar la toma de decisiones informadas en otras disciplinas”, en la que expuso experiencias de colaboración con especialistas del Instituto Nacional de Pediatría.
La docente compartió un caso donde analizó datos clínicos recopilados durante aproximadamente una década, sobre infantes con epilepsia. De una base inicial de mil, el estudio consideró a 315 que cumplían los criterios establecidos; de estos, 211 presentaron reacciones adversas a los medicamentos y 104 no registraron efectos.
Con el uso de modelos de regresión logística y otras técnicas estadísticas, examinó variables como la edad, el tipo de epilepsia, el tratamiento y el estado nutricional, con la finalidad de identificar factores relacionados con las reacciones adversas.
Entre los resultados encontrados, Naranjo Albarrán señaló que los pacientes que recibían dos o más fármacos antiepilépticos tenían el doble de probabilidad de experimentarlas en comparación con quienes tomaban uno.
Asimismo, el análisis permitió distinguir efectos graves, así como estudiar su recurrencia a lo largo del tiempo, lo que contribuye a identificar diferencias en los riesgos asociados con los tratamientos y puede aportar evidencia para que los profesionales de la salud evalúen alternativas terapéuticas, sin sustituir el criterio médico.
La académica declaró que, en este caso, la labor de los especialistas en estadística consiste en cuantificar los riesgos y proporcionar elementos objetivos para interpretar los datos.
No obstante, precisó que comparar únicamente el número o el porcentaje de reacciones adversas puede conducir a conclusiones equivocadas si no se considera cuántos pacientes recibieron cada medicamento y el tiempo que fueron observados.

