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UV reunió saberes para fortalecer conocimiento de comunidades costeras

En el Museo de Antropología de Xalapa (MAX) se llevó a cabo la iniciativa Maritorio, encuentro de saberes para comprender, habitar y cuidar las costas de México

Carlos Hugo Hermida Rosales  / Fotos: César Pisil Ramos

Xalapa, Ver.- Con la finalidad de fortalecer el diálogo entre ciencia, historia y conocimientos de las comunidades costeras, los días 9 y 10 de octubre la Universidad Veracruzana (UV) llevó a cabo la iniciativa Maritorio, encuentro de saberes para comprender, habitar y cuidar las costas de México. 

En el Museo de Antropología de Xalapa (MAX), la actividad reunió a representantes de comunidades del norte, centro y sur de Veracruz, investigadores, integrantes de organizaciones civiles y miembros de instituciones académicas, en el marco del Día Nacional de las Costas y Mares Mexicanos, que se conmemora el 9 de octubre. 

El programa incluyó talleres, conversatorios, recorridos guiados con enfoque de arqueología costera, un mercado de productos, exposiciones fotográficas y de carteles. Las actividades se articularon en cuatro ejes: las zonas costeras de México a través del tiempo, los paisajes bioculturales, los riesgos y la defensa del maritorio, y la conservación y restauración de ecosistemas prioritarios. 

En el acto inaugural, Liz Márquez, representante de la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México, comentó que las costas no deben entenderse únicamente como paisajes naturales, sino como territorios de vida, memoria, cultura y resistencia. 

La activista explicó que el concepto de maritorio permite reconocer las relaciones que las sociedades han construido con el mar, así como las formas de habitarlo, nombrarlo y cuidarlo.

Al evento que reunió a investigadores, integrantes de organizaciones civiles y miembros de instituciones académicas, también asistieron estudiantes de distintas entidades

Por su parte, Alfredo Delgado Calderón, director del MAX, destacó la importancia de estudiar las costas veracruzanas desde una perspectiva histórica y social. 

“No son únicamente espacios turísticos o fuentes de alimento, sino territorios que integran la identidad de sus habitantes”, manifestó. 

A su vez, María Antonia Aguilar Pérez, titular de la Facultad de Antropología, puntualizó que el estudio de estos sitios requiere un diálogo entre disciplinas y, especialmente, con las personas que los conocen a partir de su experiencia cotidiana.  

Igualmente, sostuvo que los conocimientos de las comunidades deben ocupar un lugar fundamental en las discusiones sobre la conservación de los ecosistemas, y la atención de los problemas que afectan a sus habitantes.

Los antiguos asentamientos y su relación con el mar
Al concluir la ceremonia inaugural, expertos de distintas disciplinas participaron en el conversatorio “A la orilla del mar. Los antiguos asentamientos del litoral veracruzano”, donde exploraron las formas de vida, las redes de intercambio y las relaciones culturales de las sociedades prehispánicas con el entorno costero.

Rodolfo Parra expuso los avances de un proyecto desarrollado en la comunidad El Viejón

Rodolfo Parra Ramírez, catedrático de la Facultad de Antropología, expuso los avances de un proyecto de investigación desarrollado durante tres años en la comunidad El Viejón. 

El docente compartió que las evidencias estudiadas muestran que sus antiguos habitantes aprovecharon los recursos geológicos, la flora, los productos marinos y las lagunas saladas; además, mantuvieron contactos con poblaciones del sur de Veracruz y del Altiplano Central. 

“Estas interacciones permiten reconstruir aspectos de la organización social, las actividades comerciales, la circulación de mercancía y los sistemas de creencias de las comunidades prehispánicas”, aseguró. 

Por su parte, Nathan Daniel Wilson, curador de la Sala Huasteca del MAX, abordó la relación entre las sociedades y los ambientes costeros, así como la influencia del mar en el desarrollo de las civilizaciones mesoamericanas. 

El especialista destacó que la diversidad de recursos disponibles favoreció el establecimiento de grupos humanos en las costas y que el mar funcionó como una vía para el intercambio comercial y cultural de distintas regiones.

Nathan Daniel Wilson abordó la relación entre las sociedades y los ambientes costeros

En los ejemplos, mencionó las posibles conexiones marítimas entre el litoral veracruzano y el área maya, así como las evidencias de contactos interregionales que vinculan a Mesoamérica con zonas de Sudamérica; igualmente, destacó la presencia del mar en las cosmovisiones locales, incluidas las creencias relacionadas con Quetzalcóatl y las tradiciones de la Huasteca. 

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