Por Rocío Aburto
Xalapa, Veracruz.- Familiares, amistades y compañeros de Miguel Antonio Espinoza Vega, estudiante de la Escuela Normal Superior Veracruzana (ENSV) “Dr. Manuel Suárez Trujillo”, solicitaron a la Fiscalía General del Estado (FGE) realizar una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias en las que perdió la vida el joven de 23 años.
Miguel Antonio, originario de Sábanas de Xalostoc, municipio de Coxquihui, en la zona norte de Veracruz, fue reportado como desaparecido el lunes 31 de agosto, luego de que sus familiares y personas cercanas dejaran de tener comunicación con él.
Tras conocerse que había sido localizado sin vida, familiares, amigos y compañeros expresaron su preocupación por el esclarecimiento del caso y demandaron que las autoridades determinen qué ocurrió con el estudiante.
“Queremos una investigación seria, transparente y exhaustiva”, señalaron personas cercanas a Miguel Antonio, quienes pidieron que se establezcan todas las circunstancias relacionadas con su fallecimiento y que, si se acredita la participación de alguna persona, se proceda conforme a derecho.
Habría sido visto por última vez en Cerro Gordo
Según la información que trascendió sobre los últimos momentos del estudiante, Miguel Antonio habría estado con algunos amigos en la localidad de Cerro Gordo, municipio de Emiliano Zapata.
Posteriormente, se habría separado del grupo y continuado su trayecto a pie. Horas más tarde, automovilistas que transitaban por la carretera Xalapa-Veracruz, a la altura de la comunidad La Bandera, solicitaron apoyo al observar a una persona tendida e inconsciente sobre la carpeta asfáltica.
Al lugar arribaron paramédicos, quienes encontraron al joven con una lesión en la cabeza; sin embargo, pese a la atención brindada, confirmaron que ya no contaba con signos vitales.
De manera preliminar se manejó la posibilidad de que Miguel Antonio hubiera sido atropellado por un vehículo cuyo conductor presuntamente se retiró del lugar. No obstante, serán las autoridades ministeriales, mediante las investigaciones y los peritajes correspondientes, las encargadas de determinar la forma en que ocurrieron los hechos y establecer las responsabilidades que pudieran derivarse.
El sitio fue acordonado para preservar la zona mientras se efectuaban las diligencias ministeriales. Posteriormente, personal del Servicio Médico Forense realizó el levantamiento y traslado del cuerpo para cumplir con los procedimientos legales.
Más tarde, familiares acudieron para llevar a cabo el reconocimiento del cuerpo.
Ante estos hechos, personas cercanas al joven solicitaron la intervención de la FGE para que las investigaciones avancen con prontitud y se esclarezca su fallecimiento.
“Miguel merece que su nombre sea recordado con dignidad. Su familia merece verdad. Sus amigos merecemos respuestas”, expresaron.
Familiares y amistades también pidieron que el caso no quede únicamente integrado en una carpeta de investigación sin resultados y reiteraron su demanda para que se conozca la verdad.
“¡Justicia para Miguel! ¡Queremos la verdad! ¡Que su muerte no quede impune!”, señalaron.

