- «La situación social no se arregla con discursos», indica el portavoz eclesial, el presbítero Juan Beristain de los Santos.
“La situación social que se vive en el territorio mexicano —la falta de empleos dignos, la carencia de medicinas en hospitales y centros de salud, y la falta de carreteras seguras— no se arregla con discursos. Se arregla con cercanía real a los más necesitados, incorporándolos al desarrollo integral y tratándolos con la dignidad que merecen como hijos de Dios y ciudadanos”, así lo considera la Arquidiócesis de Xalapa cuyo mandato del arzobispo Jorge Carlos Patrón Wong está cerrando su ciclo.
En su pieza informativa dominical, el padre Juan Beristain de los Santos, portavoz eclesial, indica que “la invitación evangélica a trabajar responsablemente por una Iglesia fiel al Espíritu de Jesucristo y por una sociedad solidaria y justa resuena hoy para toda la comunidad católica y para cada ciudadano mexicano y veracruzano”.
“Queda claro que las declaraciones exteriores, los decretos públicos y los formalismos oficiales no cambian por sí solos la realidad de la pobreza de millones de personas, ni la violencia, la inseguridad y la corrupción que sufrimos”, asienta.
En su pieza informativa dominical, titulada “Trabajar juntos por un México más espiritual y fraterno”, comenta que “la parábola del padre que pide a sus dos hijos ir a trabajar a su viña sigue siendo edificante y actual. El primero dijo que sí, pero no fue. El segundo dijo que no quería ir y, arrepentido, sí fue a trabajar a la empresa familiar (Mt 21, 28-32)”.
“Las dos respuestas manifiestan algo más profundo. La obediencia del primer hijo es solo de apariencias y conveniencia; en el fondo oculta indiferencia, hipocresía y vacío interior. La desobediencia inicial del segundo parece indisciplina, pero en lo profundo revela una sustancia válida y ejemplar de compromiso con los intereses de su padre”, indica en la pieza homilética dominical.
“La voz de Dios es, por tanto, un llamado a la conversión interior de cada integrante de la comunidad católica y un llamado al compromiso responsable y concreto de cada ciudadano mexicano y veracruzano”, concluye Beristain de los Santos.

