- Brenda Yazmín Castellanos Ramírez, alumna del Doctorado en Investigación Psicológica en Educación Inclusiva, evalúa efectos de variables ambientales en el rendimiento y socialización escolar
- En su propuesta metodológica aporta alternativa para abatir barreras en la educación básica
José Luis Couttolenc / Fotos: César Pisil Ramos
Xalapa, Ver.- Brenda Yazmín Castellanos Ramírez, alumna del Doctorado en Investigación Psicológica en Educación Inclusiva de la Universidad Veracruzana (UV), sostiene que la educación en México se sustenta normativamente en un enfoque inclusivo orientado a la identificación y eliminación de las barreras que limitan el aprendizaje y la participación del alumnado.
Bajo este principio de equidad, el sistema educativo busca atender el problema prestando especial atención a aquellos estudiantes que enfrentan condiciones de vida específicas o vulnerabilidades que requieren un soporte pedagógico y estructural diferenciado.
Dentro de la diversidad presente en las aulas, los estudiantes con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) representan un sector clave que requiere estrategias especializadas para su plena integración.
Por lo anterior y con la finalidad de contribuir a la solución del problema, Brenda Yazmín, alumna de la segunda generación y próxima a concluir el doctorado, desarrolló la investigación “Análisis funcional y habilidades adaptativas en estudiantes con trastorno por déficit de atención e hiperactividad, un proyecto científico enfocado en este sector de la comunidad escolar”.
Con la guía y colaboración académica de Haideé Velásquez Medina y Abraham Manuel Ortiz-Barradas, su trabajo lo enfocó en conocer cómo interfiere el Análisis Funcional de Conducta (AFC) en la participación escolar y las habilidades adaptativas sociales de estudiantes de primaria con diagnóstico de TDAH.
Desde la perspectiva del AFC, dijo, el comportamiento de los menores no se evalúa de forma aislada, sino en su contexto inmediato; de este modo, estas conductas se analizan a partir de su relación con las variables ambientales que anteceden y siguen a su ocurrencia.
Brenda Castellanos resaltó que el propósito fundamental de este enfoque es identificar con precisión la función del comportamiento para diseñar estrategias de intervención individualizadas y efectivas; en ese sentido, el estudio evalúa los efectos de una intervención basada en el AFC sobre la frecuencia de conductas que interfieren con la participación escolar.
De manera paralela se mide el impacto de las acciones en el desarrollo de las habilidades adaptativas sociales de estudiantes de educación primaria con diagnóstico de TDAH, buscando revertir los rezagos en la dinámica de convivencia escolar.
Para la ejecución de las estrategias inclusivas, precisó que fue fundamental el apoyo de instituciones articuladas con el sistema de educación especial en México; el proyecto se vinculó conceptual y operativamente con las Unidades de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER), un servicio de educación especial enfocado de manera directa en la inclusión escolar y la eliminación de barreras para el aprendizaje.
Castellanos Ramírez aclaró que las siglas de este servicio en ocasiones se adaptan al nivel educativo o región, identificándose bajo variantes orientadas a la educación preescolar o regular; no obstante, la esencia de organismos como la USAER es el puente que facilita a los docentes de escuelas públicas las herramientas metodológicas indispensables para atender a estudiantes con necesidades educativas específicas.
A través de esta iniciativa académica, la UV reafirma su compromiso social con la investigación aplicada en entornos vulnerables y la educación inclusiva.
Por su parte, María Marcela Castañeda Mota, coordinadora del programa, indicó que este posgrado se ha distinguido por estar inmerso en la línea de investigación sobre la educación especial inclusiva, respondiendo de manera directa a los propósitos de la rectoría de la UV para impulsar este rubro.
Destacó que el doctorado mantiene un carácter multidisciplinario y bienal, abriendo sus puertas a egresados de diversas licenciaturas relacionadas —antropólogos, pedagogos, médicos especialistas y técnicos en informática— que buscan, entre otros objetivos, aplicar la inteligencia artificial para favorecer los procesos educativos incluyentes.
Detalló que el posgrado inició con la generación 2020 y actualmente se encuentra en una etapa de consolidación tras concluir el proceso de selección de su tercera generación (2026). Explicó que, luego de publicar la convocatoria en febrero y realizar las evaluaciones correspondientes en mayo, se preparan para recibir a la tercera generación.

