- Especialistas del Centro Centinela de la región Poza Rica-Tuxpan de la Universidad Veracruzana, explicaron que la transición a la educación superior puede generar estrés e incertidumbre
- Como parte del programa Naturalmente Universitario, del Centro para el Desarrollo Humano e Integral de los Universitarios (Cendhiu), recomendaron conocer las redes de apoyo y fortalecer el cuidado personal
Texto y fotos: Carlos Hugo Hermida Rosales
Xalapa, Ver.- La transición de la preparatoria a la universidad implica nuevos retos, responsabilidades y decisiones que pueden generar estrés, incertidumbre, miedo o angustia, por lo cual la Universidad Veracruzana (UV) instó a sus estudiantes a fortalecer el autocuidado, mantenerse informados y recurrir a las redes de apoyo institucionales cuando enfrenten alguna dificultad.
En el programa Naturalmente Universitario, del Centro para el Desarrollo Humano e Integral de los Universitarios (Cendhiu), especialistas del Centro Centinela de la región Poza Rica-Tuxpan, destacaron que ingresar a la educación superior representa una transición hacia la adultez joven, donde los estudiantes deben desarrollar mayor autonomía, aprender a administrar su tiempo y asumir las consecuencias de sus decisiones.
Katya Márquez Gutiérrez mencionó que la UV tiene el compromiso de acompañar al alumnado durante este proceso y contribuir a su bienestar psicológico.
“Los cambios en horarios, exigencias académicas, relaciones sociales y, en el caso de los foráneos, el traslado de ciudad y la separación de la familia, son parte de una etapa que requiere adaptación”, aseguró.
A su vez, Jessica Torres Juárez comentó que la vida universitaria no debe reducirse al cumplimiento de las actividades escolares, pues el autocuidado comprende elecciones y hábitos encaminados a proteger la salud física, emocional y social.
“Establecer límites personales también es parte del autocuidado, principalmente ante situaciones de presión; divertirse y convivir son compatibles con la formación universitaria siempre que cada estudiante sea consciente de las consecuencias de sus decisiones y evite comprometer su bienestar o desempeño”, precisó.
Las expertas coincidieron en que los alumnos deben conocer desde el inicio de su trayectoria las diferentes vías de acompañamiento, como docentes, tutores, consejeros, representantes de generación, secretarías académicas y autoridades de cada facultad.
Asimismo, exhortaron a consultar el Estatuto de los Estudiantes para estar al tanto de sus derechos y obligaciones durante su etapa en la universidad.
Jessica Torres manifestó que pedir ayuda es una responsabilidad y no una muestra de debilidad, porque es fundamental que el alumnado asuma un papel activo en la búsqueda de información y orientación, en lugar de depender exclusivamente de amistades, compañeros o herramientas digitales para resolver sus dudas.
Asimismo, destacó la importancia de anticiparse a las necesidades futuras, ya que conocer oportunamente los requisitos de becas, movilidad y otros programas universitarios permite que los jóvenes planifiquen su trayectoria y trabajen desde los primeros semestres a fin de alcanzar sus objetivos académicos y profesionales.

