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UV abre espacio de reflexión sobre trastorno bipolar 

El Foro C3 abordó el trastorno de bipolaridad y la relevancia de los tratamientos médicos

Paola Cortés Pérez  / Fotos: Omar Portilla Palacios 

Xalapa, Ver.- El trastorno bipolar no define a las personas ni limita su capacidad para desarrollar una vida plena, estudiar, trabajar o crear arte, por el contrario, el acceso a un tratamiento oportuno, el acompañamiento de redes de apoyo y la eliminación de los estigmas sociales son elementos fundamentales para preservar la salud mental y la calidad de vida, coincidieron Tamara Cibrián Llanderal, investigadora del Instituto de Neuroetología de la Universidad Veracruzana (UV), y la cantante Samantha Beltrán Martínez. 

Lo anterior, durante la charla “Trastorno bipolar en clave musical”, realizada en el marco de la actividad denominada Foro C3 (Ciencia Cultura y Creación), impulsada por la Dirección General de Investigaciones de esta casa de estudios. 

En un formato que combinó la divulgación científica con el testimonio personal y la interpretación musical, ambas ponentes dialogaron sobre los mitos que rodean este padecimiento, así como el papel que puede desempeñar la música como una herramienta de expresión, acompañamiento y recuperación emocional. 

Tamara Cibrián Llanderal, investigadora del Instituto de Neuroetología

Samantha Beltrán compartió que tras recibir el diagnóstico de trastorno bipolar buscó comprender su condición e investigar sobre otras personas que habían vivido experiencias similares, fue así que descubrió que numerosos artistas han sido diagnosticados con este trastorno y que existe la creencia de que tratarlo implica perder la creatividad. 

Sin embargo, relató que su experiencia fue distinta ya que uno de los primeros signos que la llevaron a buscar ayuda fue la incapacidad para dormir durante varios días, aun cuando mantenía altos niveles de energía y productividad; esa situación derivó en un diagnóstico psiquiátrico que inicialmente le resultó difícil de aceptar, sobre todo por los prejuicios existentes en torno a la salud mental. 

“La música fue un refugio”, expresó la cantante al recordar que comenzó a escribir canciones para procesar lo que estaba viviendo; más que crear con fines artísticos, se trató de un proceso de sanación que le permitió expresar sus emociones, comprender su diagnóstico y, posteriormente, conectar con otras personas que enfrentan situaciones similares. 

La cantante Samantha Beltrán compartió que buscó comprender su condición e investigar sobre otras personas que tienen este trastorno

En tanto, Tamara Cibrián dijo que, aunque en los últimos años se ha hablado con mayor apertura sobre algunos trastornos de la salud mental, el bipolar continúa rodeado de estigmas y desinformación, incluso dentro de los entornos familiares, educativos y laborales. 

Señaló que uno de los principales mitos consiste en pensar que el tratamiento farmacológico elimina la creatividad dado que, si bien algunas personas pueden experimentar un aumento temporal de ideas durante episodios hipomaníacos, ello no significa que el trastorno sea la fuente de su talento creativo. 

Enfatizó que la creatividad existe con y sin trastorno, lo que significa que el desarrollo artístico depende principalmente de la formación, la disciplina y las capacidades individuales, no de la enfermedad. Asimismo, advirtió que renunciar al tratamiento para intentar conservar esos episodios puede poner en riesgo la salud y afectar, incluso, el desempeño creativo de las personas. 

Tamara Cibrián explicó que el trastorno bipolar implica alteraciones en redes cerebrales, no en una sola región del cerebro

Cibrián Llanderal también habló de la importancia del sueño como un factor esencial para el funcionamiento del cerebro y recordó que la privación del descanso puede precipitar episodios de manía o depresión, por lo que mantener hábitos saludables forma parte del tratamiento integral. 

Explicó que el trastorno bipolar no significa tener “doble personalidad” ni vuelve impredecibles a quienes lo viven. Aplicó una dinámica con el público para desmontar algunas de las creencias más comunes y reiteró que las personas con esta condición pueden desarrollar plenamente sus proyectos personales, familiares y profesionales cuando cuentan con atención médica, seguimiento terapéutico y redes de apoyo informadas. 

Finalmente, ambas participantes coincidieron en que abrir espacios de diálogo como esta charla contribuye a combatir los prejuicios, favorecer la comprensión social de la salud mental y promover una cultura de empatía hacia quienes viven con trastorno bipolar.

Durante la charla se desmontaron mitos sobre el trastorno bipolar para promover una comprensión basada en evidencia y libre de estigmas
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