- Este fenómeno impacta en el desarrollo personal y en las opciones laborales de población juvenil, señalaron estudiantes de la Facultad de Sociología de la Universidad Veracruzana
- Predominan los factores personales, con un 46.43 % de las incidencias, seguidos por los motivos de índole económica, con 35.48%
- La investigación formó parte de la experiencia educativa Políticas Sociales
José Luis Couttolenc Soto
Fotos: César Pisil Ramos y cortesía ponentes
Xalapa, Ver.- La deserción escolar en el nivel medio superior es una problemática que no responde a un detonante único, sino a una compleja red de variables que incluye presiones académicas, estrés, falta de motivación, dificultades específicas con ciertas asignaturas, problemas familiares, dinámicas sociales e incluso situaciones de bullying, elementos que merman la permanencia de los alumnos.
Dafné Eleanor Gómez García, Yarsay Jocelyn Amaro Castelán y Sofía Gálvez Colorado, alumnas de la Facultad de Sociología de la Universidad Veracruzana (UV) son autoras de la investigación integral titulada “Deserción escolar en jóvenes de bachillerato”, el cual confirma que el abandono de las aulas sigue presentándose como una realidad constante dentro de múltiples contextos académicos.
Su estudio visibiliza y comprende las causas que propician este fenómeno, por lo que subrayaron que más allá de implicar un desistimiento, restringe las oportunidades de desarrollo académico, laboral y personal para las nuevas generaciones.
Durante la presentación de sus hallazgos, efectuada en el evento “Devolución de los resultados de diagnósticos sociales. Estudiantes de la experiencia educativa (EE) Políticas Sociales”, las alumnas advirtieron que la problemática obedece a un origen multifactorial que debe atenderse desde la política social.
En el Salón Blanco de la Unidad de Humanidades explicaron que dejar la escuela trunca proyectos de vida y perpetúa la desigualdad social entre las juventudes de la región.
Los resultados e interpretaciones del diagnóstico social fueron entregados formalmente a autoridades de la Escuela de Bachilleres Constitución de 1917 de ciudad capital del estado, institución elegida por las jóvenes para llevar a cabo el trabajo de campo y la recolección de testimonios.
Esta vinculación institucional se derivó de los objetivos prácticos de la EE Políticas Sociales, que fomenta la aplicación del conocimiento en favor de la sociedad.
El acto académico congregó a docentes del área, estudiantes y representantes del bachillerato seleccionado, y fue un foro de diálogo para retroalimentar las estrategias pedagógicas y reflexionar sobre la responsabilidad de las escuelas públicas ante la deserción escolar.
A nivel metodológico, el objetivo general planteado por el equipo de universitarias consistió en analizar cualitativa y cuantitativamente las causas y consecuencias de la deserción en la escuela Constitución de 1917.
A través de este ejercicio de vinculación, el proyecto buscó dotar a la institución de educación media superior de una radiografía real sobre sus problemáticas internas; de esta forma, el diagnóstico funge como una herramienta científica útil para el diseño de estrategias preventivas enfocadas en su población estudiantil.
Los objetivos específicos delimitaron el análisis en cuatro ejes determinantes: factores económicos; dinámicas familiares; aspectos emocionales; y deficiencias del entorno escolar. La estructura del proyecto exploró a fondo las percepciones cotidianas y las vivencias de las y los jóvenes afectados.
Gracias a este enfoque, el estudio logró definir cómo repercute el abandono escolar no solo en el ingreso al mercado laboral, sino en la estabilidad social y familiar del estudiante.
El diagnóstico aportó cifras puntuales que evidencian la naturaleza multifactorial del abandono de las aulas; en la deserción escolar predominan los factores personales con un 46.43 % de las incidencias, seguidos por los motivos de índole económica con 35.48%.
También identificaron severas consecuencias afectivas y materiales, entre las que sobresalen la falta de oportunidades laborales, la precariedad económica, el rezago educativo y la dificultad sistemática para acceder a estudios superiores.
El informe advierte sobre secuelas emocionales profundas, sentimientos de frustración y un incremento en la vulnerabilidad social de las juventudes ante entornos de violencia, factores que limitan de forma permanente el cumplimiento de sus metas individuales y profesionales.
Para capitalizar este hallazgo, las autoras de la investigación proponen una serie de soluciones institucionales concretas que incluyen el fortalecimiento de las tutorías, el seguimiento académico y el acompañamiento psicológico oportuno.
Además, la propuesta universitaria insta a ampliar los programas de becas económicas, optimizar la comunicación activa con los alumnos e involucrar directamente a las familias para edificar estrategias de prevención efectivas desde el núcleo escolar.

