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Educar a los padres, clave para prevenir la caries infantil 

Zayma Paola Solano presentó un caso clínico sobre el manejo integral de la caries de la infancia temprana

David Sandoval Rodríguez  / Fotos: Luis Fernando Fernández 

Xalapa, Ver.- La caries de la infancia temprana continúa siendo uno de los principales problemas de salud pública y sus repercusiones trascienden la salud bucal, al impactar también el bienestar general y la calidad de vida de niñas y niños; ante este panorama, el tratamiento odontológico ha evolucionado hacia un enfoque integral que combina rehabilitación, prevención y participación de las familias. 

Zayma Paola Solano Barona, alumna de la Maestría en Odontología Infantil de la Universidad Veracruzana (UV), presentó su investigación “Manejo odontológico en paciente pediátrico con caries de la infancia temprana”, en el Tercer Foro de Casos Clínicos de la Maestría en Odontología Infantil. 

Explicó que actualmente la enfermedad ya no puede atribuirse únicamente al uso del biberón, sino que responde a la interacción de factores biológicos, conductuales, ambientales y sociales. 

En su exposición recordó que diversos estudios reportan una elevada prevalencia de caries en la población infantil mexicana y, de acuerdo con datos presentados en 2023, alrededor del 88.5 % de los niños mexicanos presentaba esta enfermedad, lo que confirma la necesidad de fortalecer las estrategias preventivas desde los primeros años de vida. 

La estudiante explicó que el abordaje moderno incorpora la evaluación del riesgo a caries, el control de los factores etiológicos y el establecimiento temprano del llamado “hogar dental”, entendido como una relación permanente entre el odontopediatra, el paciente y su familia para ofrecer una atención integral, coordinada y centrada en las necesidades de cada menor. 

La ponente explicó que el establecimiento temprano del hogar dental favorece una atención preventiva e integral

Como ejemplo presentó el caso clínico de Dayron, un niño de tres años y siete meses, originario de Xalapa y residente del municipio de Jilotepec, quien fue llevado a la clínica por su madre, debido a múltiples lesiones cariosas y a la dificultad para realizar el cepillado dental. 

Aunque el menor mantenía una adecuada higiene personal, la evaluación permitió identificar un elevado consumo de azúcares, cepillado insuficiente y ausencia de control sobre los alimentos cariogénicos. 

La bitácora alimenticia confirmó que prácticamente todas las comidas y colaciones incluían productos con alto contenido de azúcar y que el agua simple había sido sustituida por bebidas endulzadas, jugos y yogures de consumo libre, factores que favorecían la progresión de la enfermedad. 

“Ante ello, el plan de tratamiento priorizó la educación de la madre mediante la enseñanza de una técnica correcta de cepillado, la sustitución de la pasta dental por una con mayor concentración de flúor, asesoría nutricional para disminuir el consumo de azúcares y la identificación de los factores de riesgo presentes en el entorno familiar”, detalló Solano Barona. 

Al concluir su presentación señaló que este caso clínico confirma la importancia de realizar una valoración integral del paciente pediátrico para lograr un diagnóstico preciso y “para fortalecer el papel del odontopediatra como educador de los padres y cuidadores”. 

Explicó que el éxito del tratamiento no depende únicamente de restaurar los dientes afectados, sino del compromiso familiar para modificar hábitos, controlar los factores de riesgo y adoptar estrategias preventivas que permitan conservar la salud bucal durante la infancia. 

La universitaria dijo que optó por atender este caso al observar una disposición genuina de la madre para cambiar las rutinas de higiene y alimentación de su hijo, demostrando que la participación de la familia puede convertirse en el principal factor de éxito para controlar la caries de la infancia temprana.

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