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UV renueva su Plan de cultura de paz y no violencia 2023-2031

Arturo Aguilar Ye, secretario Académico, presentó la cuarta edición del Plan de cultura de paz y no violencia 2023-2031 de la Universidad Veracruzana

Redacción Universo

Xalapa, Ver.- “La Universidad Veracruzana (UV), ha asumido el compromiso y la erradicación de las violencias en todos sus espacios y dinámicas organizacionales, que se materializa a través del Plan de cultura de paz y no violencia 2023-2031, un instrumento de planeación estratégica a largo plazo que busca reestructurar el tejido social universitario”, subrayó Arturo Aguilar Ye, secretario Académico de esta casa de estudios. 

En el marco de la Sesión Ordinaria del Consejo Universitario General (CUG), encabezada por el rector, Martín Aguilar Sánchez en la Sala Anexa de Tlaqná, Centro Cultural, el funcionario presentó este instrumento que, en su cuarta edición, incorpora modificaciones que fortalecen su fundamentación teórica, incorpora un avance de su evaluación y amplía la comprensión de la cultura de paz hacia nuevas dimensiones sociales, ambientales, laborales y digitales.  

Dicha actualización busca responder a las necesidades y desafíos institucionales y sociales en apego al Programa de Trabajo 2025-2029 “Por una transformación integral hacia la excelencia”. 

Como parte del punto siete de la orden del día, ante consejeras y consejeros universitarios, Aguilar Ye comentó que la educación superior contemporánea se encuentra inmersa en un proceso de transformación paradigmática en el que la responsabilidad social, la ética y la salvaguarda de los derechos humanos han adquirido un papel central en las funciones sustantivas de las instituciones de educación superior (IES). 

Es por esta razón que el documento cuenta con una sección dedicada al análisis de los resultados obtenidos durante los primeros años de su implementación.  

Entre los principales logros destacan el fortalecimiento de la Defensoría de los Derechos Universitarios y de la Unidad de Género mediante recursos humanos y financieros adicionales; la atención sistemática de casos relacionados con violencia de género, discriminación, acoso y hostigamiento sexual. 

También, la implementación del Protocolo para Garantizar el Ingreso, Permanencia y Egreso del Alumnado con Discapacidad; y el cumplimiento total del 59% de las metas programadas para el periodo evaluado.

Este instrumento busca responder a las necesidades y desafíos institucionales y sociales, destacó ante el CUG

Asimismo, se amplía la reflexión conceptual sobre la violencia estructural, simbólica y directa, así como el papel estratégico de las IES en la transformación social. “La cultura de paz deja de presentarse como una obligación institucional para convertirse en un proyecto de transformación cultural sustentado en un marco teórico contemporáneo y pertinente”, dijo. 

Arturo Aguilar subrayó que la actualización reconoce que los problemas ambientales y climáticos constituyen factores que generan conflictos sociales y desigualdades. Desde esta perspectiva, la paz no se limita a la ausencia de violencia interpersonal o institucional, sino que debe incluir la relación equilibrada entre las personas y los ecosistemas. 

Además, contempla que la construcción de una cultura de paz requiere atender conflictos laborales, prácticas de hostigamiento institucional y formas de violencia simbólica que afectan a docentes, investigadores y personal administrativo. 

A su vez, dicho instrumento identifica problemáticas como los ciberataques, la desinformación, la vigilancia masiva, la manipulación algorítmica, la polarización en redes sociales y las brechas de acceso a las tecnologías.  

Asimismo, destaca la importancia de la protección de datos personales, la privacidad digital, la seguridad de la información y el uso ético de la inteligencia artificial. 

En conjunto, los cambios incorporados fortalecen la pertinencia y la capacidad de respuesta del Plan para la construcción de una cultura de paz institucional.  

Finalmente, aseveró que estas acciones representan un esfuerzo sistemático por alinear el quehacer institucional con las exigencias del contexto contemporáneo. “Refleja una evolución en los mecanismos de seguimiento y evaluación que la UV ha adoptado para consolidarse, hacia el año 2031, como un espacio libre de violencia, comprometida con la inclusión, el bienestar y el desarrollo humano de su comunidad”. 

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