- Especialistas de diversas instituciones proponen visibilizar y sensibilizar a comunidades escolares para garantizar una recepción adecuada
José Luis Couttolenc Soto / Fotos: Luis Fernando Fernández
Xalapa, Ver.- El derecho a la educación superior debe garantizarse bajo principios de igualdad y no discriminación, especialmente para quienes viven un proceso de movilidad internacional, coincidieron en señalar los participantes del encuentro académico “El retorno como nuevo punto de partida: migración, reinserción y educación universitaria”.
Investigadoras e investigadores de la Universidad Veracruzana (UV), El Colegio de Michoacán, el CBTIS 13 y el sector independiente, participaron en esta mesa de análisis integral para desglosar los retos académicos, sociales y culturales de los estudiantes que regresan a México.
La Escuela para Estudiantes Extranjeros fue sede para esta jornada de reflexión gestionada por la Dirección General de Relaciones Internacionales, a través del Programa de Atención a Migrantes de Retorno (Pamir).
La mesa de debate reunió las voces de Rebeca Martínez Rodríguez, Emma Gwen Bailey, Alma Patricia Peña Torres, Miriam Heila Reyes Núñez, Izbé Angélica Muñoz Cortés y Leobardo Chávez Alaffita, quienes conjuntaron sus experiencias de investigación y docencia para poner sobre la mesa la realidad de un fenómeno demográfico que exige respuestas institucionales inmediatas y sensibles.
Coincidieron en que el acompañamiento a la comunidad estudiantil en situación de retorno trasciende los manuales de procedimientos normativos; al respecto, mencionaron que atender a esta población constituye una responsabilidad ética ineludible, estrictamente vinculada a la defensa de los derechos humanos y la equidad social dentro de los espacios universitarios.
Los analistas urgieron a trabajar en la visibilidad de este sector mediante campañas de sensibilización dirigidas a toda la comunidad escolar; explicaron que la recepción pedagógica y humana debe abordarse desde múltiples ángulos, percepciones y enfoques conceptuales, preparando los salones de clases para ser entornos auténticamente seguros, empáticos y libres de prejuicios.
Como hallazgo, mencionaron que los jóvenes rechazan la etiqueta de “migrantes de retorno” porque para ellos el arribo representa un escenario desconocido, a menudo con barreras idiomáticas severas. Ante esto, el panel exhortó a la comunidad receptora a comprender estas particularidades identitarias, asumiendo el compromiso colectivo de ir más allá del servicio administrativo tradicional.

