- Mariam Isabel Aquino Chan, egresada de la Licenciatura en Química Farmacéutica Biológica (QFB), propone guía que transforma la enseñanza de la química en el Tebaev mediante un sistema de gestión de calidad y seguridad
José Luis Couttolenc Soto
Fotos: Luis Fernando Fernández (1) y cortesía Mariam Aquino (2 y 3)
Xalapa, Ver.- Mariam Isabel Aquino Chan, egresada de Licenciatura de Química Farmacéutica Biológica (QFB) de la Universidad Veracruzana (UV), elaboró el “Manual de laboratorio basado en un sistema de gestión de la calidad y normativas aplicables para telebachillerato: Reacciones químicas y conservación de la materia en la formación de nuevas sustancias”.
Con este proyecto, los jóvenes del sistema de Telebachillerato del Estado de Veracruz (Tebaev) cuentan ahora con un manual de laboratorio diseñado específicamente para su contexto, que les ofrece beneficios directos para transformar la dinámica escolar.
La joven universitaria, originaria de Coatzacoalcos, dijo que el manual permite a los alumnos observar fenómenos reales, facilitando la comprensión de conceptos complejos que, al experimentarlos de primera mano, fomentan el desarrollo de habilidades técnicas indispensables para quienes aspiran a cursar carreras en medicina, ingeniería o ciencias exactas.
Un pilar fundamental de la propuesta es la implementación de un sistema de gestión de calidad que asegura, sin importar la ubicación geográfica del plantel, que los estudiantes aprendan a manipular sustancias bajo estrictas Normas Oficiales Mexicanas (NOM), creando un entorno de aprendizaje libre de riesgos y altamente profesional.
Al acercar la ciencia de alto nivel a contextos que suelen tener menor acceso a laboratorios especializados, este manual reduce la brecha de desigualdad.
“Buscamos despertar el interés por la ciencia demostrando su aplicación real en la vida diaria”, destacó Mariam Isabel Aquino en su proyecto, el cual se convierte en herramienta que permite la promoción para que más jóvenes veracruzanos se visualicen como los futuros científicos e investigadores que el país necesita.
Indicó que su trabajo es fruto del servicio social que realizó en el municipio de Alto Lucero, en donde se percató que los alumnos del telebachillerato no cuentan con espacio ni manual para llevar a cabo sus prácticas de laboratorio.
Esta iniciativa responde a las limitaciones presupuestarias y estructurales que suelen enfrentar los planteles de este sistema educativo, por lo que el proyecto no solo aporta contenido académico sobre reacciones químicas, sino implementa, por primera vez, protocolos de seguridad basados en NOM y principios de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

