El soberbio y patán Héctor Yunes
Por Alejandra Herrera
RESULTA que, en la sesión de este martes en el Congreso Local, los diputados Héctor Yunes Landa y Victoria Gutiérrez protagonizaron -como ya se les hizo costumbre- un nuevo show, que lamentablemente denigra el nivel político que deberían tener como legisladores, que representan a uno de los tres poderes en el estado.
La verdad es que, -usando sus mismas palabras- ni a cuál irle. Ni al diputado priista que, ante la desaparición de su partido, se refugió en el grupo legislativo Veracruz Nos Une, ni a la diputada de Morena, Victoria Gutiérrez, con quien ya le gustó, como si fuera su deporte favorito, engancharse y decir vulgaridades desde la tribuna.
Lástima de la trayectoria política de Yunes Landa que, a estas alturas, ya no tendría nada que presumir por su aberrante y desastrosa actuación en esta Legislatura que ya va a más de la mitad.
El político choleño, ex funcionario estatal y ex legislador federal y local, no deja de usar calificativos, apodos y bromas sin sentido contra la legisladora de la 4T, contra quien ya trae una obsesión enfermiza por “debatir”, como si fuera su villana favorita en la LXVII Legislatura del Estado, debido a que nadie le hace “el caldo gordo>” y al verse ignorado por la mayoría de los inteligentes diputados, se va contra la presa más fácil.
Así lo hizo en la sesión de ayer, de por sí maratónica, y donde todavía el legislador buscó justificar sus onerosos ingresos con una “sopa de lengua”, la misma que les ofrece a todo el pleno en cada sesión.
RESALTA que el soberbio y patán legislador, se dirigió a Victoria Gutiérrez como “diputada marciana”, sea lo que sea, es una diputada local igual que él. También bautizó como jefe del cártel financiero al ex gobernador Cuitláhuac García.
Usa a la diputada Victoria Gutiérrez, como buen “zorro”, para subir a tribuna y para desatar polémica con el fin de sacar frustraciones y hacerse notar, pues sus bonos como político van en picada. Por lo único que se llevaría un trofeo, es como el mejor político farsante, demagogo, retórico y vividor del presupuesto gubernamental.
Recurre a la producción de apodos de estudiante de secundaria: “el poblano de Finanzas que venga y nos explique , pero que venga él no su vocera”. Quiere Yunes Landa que se eleve el nivel de debate y es el primero en lanzar ofensas y groserías contra los de Morena, todo porque no se le cumplió su capricho de que se le aceptara su exhorto para que el titular de Finanzas, Miguel Santiago Reyes Hernández acuda a comparecer al Congreso Local.
Ha faltado una y otra vez al respeto, como lo hizo con la diputada Dulce María Tepole a quien por el solo hecho de responderle a su exhorto, como secretaria de la Comisión de Hacienda, la llamó “vocera” del titular de Finanzas. No se cansó de denostar a la legisladora con dicho apodo, cuando ella es una mujer respetuosa de la sierra de Zongolica, legisladora que se dedica a lo suyo y a quien le repitió hasta el cansancio “vocera, vocera”, solo para querer ganar atención.
Puntual fue la diputada local, Miriam García Guzmán, quien pidió respeto a todos. Señaló que la sesión hubiera avanzado más rápido si todos se respetaran, y obviamente, la mayoría voltearon a ver a los dos protagónicos de siempre, en particular al deseoso siempre de los reflectores, Héctor Yunes.
Y así cada sesión es la misma actuación de flojera de un priista venido a menos. Un dinosaurio en proceso de extinción, que busca quedarse de esa denigrante forma.

