- Ibiza Martínez Serrano, catedrática de la Facultad de Biología, explicó los mecanismos de la memoria en animales marinos
- Dentro de las actividades de la Semana del Cerebro
Carlos Hugo Hermida Rosales / Cortesía del Instituto de Neuroetología
Xalapa, Ver. – “La memoria a corto plazo es primordial para la supervivencia, porque permite a los animales identificar rápidamente los estímulos, como las zonas de alimentación o áreas donde existen depredadores”, dio a conocer Ibiza Martínez Serrano, catedrática de la Facultad de Biología de la Universidad Veracruzana (UV).
La investigadora dictó una charla, como parte de la iniciativa “Café científico” dentro de la Semana del Cerebro, organizada por diversas dependencias y entidades académicas, en la cual habló sobre los procesos de la memoria en animales y humanos.
En el evento, usó casos de la vida marina y referencias de la cultura popular, a fin de facilitar la comprensión del tema; ejemplificó con Dory –pez cirujano azul- del largometraje Buscando a Nemo, para enseñar de forma lúdica y accesible la manera de operar de ciertos procesos cognitivos.
“Algunas películas brindan información valiosa, y las personas suelen verlas sin saber que en su producción se contó con asesoría científica y un guion elaborado con fundamento, por lo cual hacer uso de personajes conocidos es útil al explicar conceptos complejos en las neurociencias”, comentó.
Al reafirmar lo que representa la memoria a corto plazo para la supervivencia de los animales, Martínez Serrano agregó que con el tiempo puede convertirse a largo plazo, lo que les posibilita construir mapas mentales de su entorno y ampliar su ámbito de desplazamiento con el objetivo de satisfacer sus necesidades”.

La académica explicó que la memoria a corto plazo es inmediata y efímera, pues si la información adquirida a través de ella no se repasa o práctica, se pierde, ya que el cerebro recibe continuamente estímulos olfativos, visuales y auditivos, y actúa como un filtro que determina el conocimiento útil para la supervivencia, el cual se puede descartar.
“Por medio de la repetición y la práctica, la información relevante se transmite a otras áreas del cerebro en las cuales se consolida como memoria de largo plazo, creando los patrones que usamos en la cotidianidad”, precisó.
La investigadora habló sobre la inteligencia de algunos animales marinos como el pulpo y los pingüinos, especies de las que diversos estudios han demostrado habilidades cognitivas sobresalientes.
“Destacan por su capacidad para resolver problemas y usar distintas áreas del cerebro en funciones específicas”, afirmó.
Martínez Serrano enfatizó en la importancia de llevar a cabo actividades de divulgación científica fuera de los espacios tradicionales académicos, pues ayuda a la Universidad a hacerse presente en la sociedad y compartir el conocimiento.
“Estas iniciativas acercan al público al ponente, favorecen el diálogo y la participación, y permiten a los asistentes adquirir un aprendizaje significativo”, concluyó.





