Anatomía vegetal, clave para la nutrición y supervivencia: investigadora UV

María Ydelia Sánchez Tinoco explicó a docentes de la Escuela Normal Veracruzana cuál es la estructura de las plantas
  • En la jornada de “Puertas abiertas” del Instituto de Investigaciones Biológicas el lenguaje técnico del laboratorio se tradujo en conocimiento práctico para estudiantes, académicos y el público general 
  • La especialista María Ydelia Sánchez Tinoco resaltó que conocer la estructura de las plantas sirve para entender la resiliencia de la naturaleza  

José Luis Couttolenc Soto / Fotos: César Pisil Ramos

Xalapa, Ver.- Conocer la estructura de las plantas, desde la raíz hasta el fruto, es fundamental para entender por qué respiramos, cómo nos alimentamos y por qué es urgente la conservación de la flora, resaltó María Ydelia Sánchez Tinoco, especialista en anatomía vegetal del Instituto de Investigaciones Biológicas (IIB). 

Durante las actividades de “Puertas Abiertas” del instituto, la investigadora demostró, a través de la iniciativa “Conociendo la estructura de las plantas”, que la investigación científica en la UV no se queda en los laboratorios de alta especialidad, busca también una vinculación directa con la sociedad para explicar los fenómenos más básicos de la vida. 

La investigadora atendió a estudiantes y académicos, entre ellos un grupo de la Benemérita Escuela Normal Veracruzana “Enrique C, Rébsamen”, con quienes sostuvo un diálogo que tradujo el lenguaje técnico en conocimiento práctico para la vida diaria. 

“Es muy importante que el público en general conozca qué es lo que comemos y por qué conservar; buscamos incentivar a la población partiendo de lo más básico: la célula, el tejido y el órgano”, comentó la investigadora universitaria.

Alumnas de posgrado participaron en la jornada de “Puertas abiertas” del Instituto de Investigaciones Biológicas

Durante la interacción con quienes asistieron a la muestra de los trabajos de investigación que se desarrollan en el IIB, se explicaron curiosidades biológicas que impactan en el consumo cotidiano, como el hecho de que el agua de coco es una de las sustancias más nutritivas por su contenido de núcleos celulares y proteínas, o la aclaración de que el látex (“lechita”) de la papaya no indica que el fruto esté descompuesto, sino que es parte de su metabolismo. 

Un punto central de la labor de investigación es el estudio de las cícadas, plantas de la era mesozoica que compartieron el planeta con los dinosaurios. 

La investigadora ha dedicado 40 años al análisis de los ciclos reproductores de las especies veracruzanas, un trabajo de largo aliento donde el desarrollo de óvulo a semilla puede tardar hasta cuatro años. 

La anatomía vegetal es la llave para comprender la resiliencia de la naturaleza y nuestra propia supervivencia como especie

Este rigor científico se traslada también a la salud humana, explicó que la rigidez de las plantas se debe a la pared celular compuesta de celulosa, una sustancia que el ser humano no puede digerir (a diferencia de insectos como las cucarachas), lo que explica por qué ciertos vegetales causan inflamación intestinal en las personas. 

Para la UV, este tipo de encuentros reafirma que la ciencia es un bien público, por ello, Sánchez Tinoco explicó por qué brilla una manzana (debido a su cutícula de cera) o cómo se forma la estructura de un tallo; con esto, dijo, la institución cumple con su misión de formar una ciudadanía crítica e informada.  

“El verde es vida”, concluyó la investigadora, enfatizando que la anatomía vegetal es la llave para comprender la resiliencia de la naturaleza y nuestra propia supervivencia como especie. 

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